El presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEdO), el doctor Javier Girón de Velasco, ha recalcado que la ortodoncia no se limita a "el proceso de mover los dientes hasta conseguir una buena posición", ya que el propósito "es mucho más amplio" y pasa por "terminar el tratamiento con una boca funcional y saludable".
"Conseguir una sonrisa bien alineada perdiendo salud por el camino no puede considerarse un buen resultado", ha insistido. A su juicio, alcanzar esa meta y lograr una mordida eficaz "no debería implicar descuidar la salud del esmalte durante el camino". Por ello, ha remarcado la relevancia de la prevención, que "debe formar parte del tratamiento ortodóncico desde el primer día y mantenerse hasta después de retirar los aparatos".
Coincidiendo con la celebración este miércoles, 14 de octubre, del Día Mundial por un Futuro Libre de Caries, Girón de Velasco ha recordado que la patología crónica e infecciosa a la que alude esta jornada "continúa siendo un enorme problema de salud pública". La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que los trastornos bucodentales afectan a cerca de 3.700 millones de personas y advierte de que la caries no tratada en dientes permanentes constituye el problema de salud más habitual a nivel global.
En el caso de España, los datos más recientes del 'Observatorio de la Salud Oral', publicados en 2026 por el Consejo General de Dentistas, muestran que las caries alcanzan ya al 16 por ciento de los niños de entre tres y cuatro años y al 31 por ciento de los de entre cinco y seis años.
Lesiones de mancha blanca y riesgo durante la ortodoncia
El presidente de SEdO ha aludido también a las llamadas lesiones de mancha blanca, áreas blanquecinas y opacas que aparecen en el esmalte por un proceso de desmineralización y que pueden representar una fase temprana de la caries. Una revisión sistemática y metaanálisis difundida en 2025, que analizó 57 estudios con más de 9.000 pacientes, calculó una prevalencia global del 55 por ciento entre los pacientes en tratamiento de ortodoncia, con una incidencia del 34 por ciento.
Asimismo, ha recordado que una revisión sistemática publicada en 2024 identificó la acumulación de placa, junto con otros factores individuales, entre los elementos que pueden aumentar el riesgo durante los tratamientos con aparatología fija. Por ello, ha incidido en la necesidad de que los pacientes cumplan de forma rigurosa las recomendaciones de higiene bucodental indicadas por su ortodoncista.
"La caries no debería contemplarse como el precio que hay que pagar por llevar ortodoncia", ha señalado Girón de Velasco, quien ha añadido que, precisamente porque se conocen los factores de riesgo, es posible adelantarse. "El seguimiento periódico no sirve únicamente para comprobar que los dientes se están moviendo como habíamos planificado; también nos permite vigilar la salud bucodental, detectar señales de alerta y reforzar las medidas preventivas cuando sea necesario", ha añadido.
Por último, ha subrayado que el riesgo de caries no está determinado solo por el tipo de aparatos empleados, sino que también dependen la higiene diaria, los hábitos alimentarios, la exposición adecuada al flúor, las características propias de cada paciente y su situación bucodental antes de iniciar el tratamiento. En este sentido, ha recalcado que, antes de comenzar una ortodoncia, es imprescindible confirmar que la boca presenta un estado adecuado, tratar las patologías existentes que lo precisen y valorar de forma individualizada el riesgo de caries.