La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete ha celebrado este miércoles la segunda jornada del juicio con jurado popular contra P.L.B., el hombre procesado por la muerte de su pareja sentimental --A.C.G.-- y por, presuntamente, haber provocado un fuego en la vivienda para encubrir el crimen ocurrido en Albacete en 2022. La sesión ha estado marcada por la negativa del procesado a declarar y por las declaraciones de los distintos testigos citados.
De este modo, el acusado se ha limitado a rechazar los hechos ante la única pregunta de la magistrada presidenta, sin someterse al interrogatorio de la Fiscalía ni de las acusaciones particular y popular. Tampoco ha respondido a las cuestiones planteadas por su propia defensa, renunciando a prestar testimonio completo.
Tras ello, el juicio ha proseguido con la declaración de varios testigos. El primero en intervenir ha sido M.C.C., vecino de la víctima, quien, a preguntas del Ministerio Fiscal, ha indicado que poco después de las 22.30 horas vio al acusado salir del portal del edificio y montarse en un coche. Minutos más tarde, observó cómo regresaba cargado con dos maletas y una bolsa de gran tamaño.
Ya de madrugada, en torno a las 3.00 horas del 10 de diciembre, M.C.C. ha relatado que se despertó sobresaltado por el ruido de la intervención de los bomberos, que estaban actuando para sofocar el incendio declarado en la vivienda de la víctima.
A continuación ha declarado P.C.G., hermana de la fallecida, quien ha explicado que no sabe con exactitud cuánto tiempo duró la relación sentimental entre su hermana y el acusado, dado que la víctima "ella era muy reservada para todas las cosas", aunque calcula que fueron aproximadamente "7 u 8 meses". Ha recordado que el día 8 de diciembre la víctima comunicó a la familia que había puesto fin a la relación. Ha subrayado además que su hermana no tenía enemistades conocidas.
La hermana ha añadido que, por lo que le contó la propia víctima, sabía que el acusado era padre de dos hijos a los que apenas atendía, algo que generaba malestar en su hermana. También ha relatado que en una ocasión advirtió a la víctima tras conocer un episodio de violencia del acusado hacia una familiar suya. "Me contó, entonces también se lo dije, que tuviese cuidado, que tuvo un problema este señor con su hermana, le pegó un puñetazo y le rompió los dientes de la boca", ha manifestado en sala.
En la misma línea, la madre de la víctima, J.G.A., ha indicado que desconocía el tiempo exacto que su hija mantuvo la relación con el acusado, aunque sí percibió, por lo que esta les transmitía, que se trataba de una relación intermitente. Ha detallado que, cuando estaba con él, su hija reducía al mínimo el contacto social y sus relaciones habituales.
La progenitora ha señalado igualmente que, durante las labores posteriores al incendio, en el interior de la vivienda apareció el teléfono móvil de su hija, que cayó "del techo" mientras se realizaban tareas de limpieza, aunque el dispositivo estaba ya inutilizado.
También ha comparecido como testigo L.A.P., amiga cercana de la víctima, quien ha asegurado que el acusado y la fallecida convivían en el domicilio donde se produjeron los hechos. Además, ha recordado un episodio en el que la víctima le contó que el acusado la había agredido a las puertas de un establecimiento.
Esta testigo ha indicado que la víctima mostraba una fuerte dependencia emocional hacia el acusado. Ha añadido que había ido perdiendo vínculos sociales con el tiempo, si bien ha precisado que no sabe si fue "por su decisión propia" o por la influencia que pudiera ejercer el acusado sobre ella.
El último testimonio del entorno cercano ha sido el de M.A.R., exmarido de la víctima, quien se ha limitado a explicar que se divorció de ella en 2014 y que, desde entonces, el contacto fue cada vez menor. Ha apuntado que sabía que A.C.G. mantenía una nueva relación sentimental, pero desconocía quién era su nueva pareja.
Los primeros agentes hallaron indicios de un delito
Posteriormente han declarado varios agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar tras el aviso por el incendio, entre ellos los dos primeros policías que accedieron al piso y localizaron a la víctima en el salón. Estos agentes han situado los hechos en torno a las 3.30 horas de la madrugada del sábado 10 de diciembre.
Entre los testimonios policiales ha destacado el del instructor de la investigación, quien ha precisado que las primeras diligencias realizadas en el escenario por la Policía Científica permitieron determinar que "es un incendio provocado". En este sentido, ha explicado que "los compañeros de policía científica en un armario, en el salón a escasos metros o distancia del sofá, intervienen en un bote de alcohol vacío y estrujado".
En un inicio, los investigadores barajaron la posibilidad de que el fuego hubiera sido "el motivo de la muerte". Sin embargo, tras la autopsia, el médico forense les comunicó que "la muerte es violenta de naturaleza homicida porque presenta diversos traumatismos cranecefálicos, así como que quiero recordar que no tenía negro de humo en la laringe, es decir, que estaba muerta antes del incendio".
A partir de estos datos, los agentes de la Policía Nacional activaron los protocolos de investigación, realizando múltiples entrevistas a vecinos y familiares de la víctima, además de "recabar las imágenes de las inmediaciones" procedentes de distintas cámaras de seguridad. Dichas grabaciones permitieron seguir los movimientos registrados en la zona, apoyándose también en la identificación del vehículo de la víctima, descrito como "bastante característico".
El instructor ha expuesto ante el tribunal una secuencia cronológica de las grabaciones en las que se aprecia el desplazamiento del coche atribuido a la víctima, así como la figura de la persona que lo conduce. Según ha detallado, se observa "una fisionomía" y "una de las prendas que se intervienen en el domicilio y que el mismo manifiesta que llevaba puesta el día viernes", que ha calificado como "compatible" con el acusado.
Calendario del juicio y peticiones de pena
De acuerdo con la previsión inicial, el juicio, que arrancó el martes 3 de noviembre, se prolongará hasta el próximo 13 de diciembre. Tras finalizar la fase de declaración de testigos, las próximas sesiones se centrarán en la intervención de los agentes responsables de la investigación y de los peritos forenses encargados de los informes técnicos.
Concluida la práctica de la prueba, el jurado popular, integrado por 7 mujeres y 2 hombres, deberá deliberar y pronunciar un veredicto sobre la culpabilidad o inocencia del acusado respecto a los delitos que se le atribuyen.
La Fiscalía solicita para P.L.B. un total de 40 años de prisión: 25 años por un delito de asesinato con alevosía y 15 años más por el delito de incendio. La acusación particular, que ejerce la representación de la madre y la hermana de la víctima, eleva la petición a 45 años de cárcel, al reclamar 20 años de condena por el incendio.
Por su parte, la defensa del procesado mantiene que es inocente. Sostiene que la noche de los hechos se produjo una discusión entre la pareja, pero insiste en que su representado no fue el autor de la muerte de la víctima ni el responsable de originar el fuego en la vivienda.