La Audiencia Provincial de Badajoz considera “inverosímil” que el entonces presidente de la Diputación pacense, Miguel Ángel Gallardo, “no participara directamente” en la creación de la plaza finalmente adjudicada al hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez Pérez-Castejón.
Así se expone en la resolución judicial de la Audiencia Provincial de Badajoz, que impone a Miguel Ángel Gallardo una pena de 18 años de inhabilitación por dos delitos de prevaricación administrativa relacionados con la creación de la plaza obtenida por David Sánchez y con la posterior modificación de la misma.
La sentencia recuerda que la Diputación de Badajoz era una institución de “carácter presidencialista”, donde Gallardo, como máximo dirigente, tenía la competencia para el nombramiento y cese del personal de Alta Dirección, un grupo que en este organismo se situaba entre 10 y 19 cargos.
Por este motivo, y dada la “gran vinculación” del personal de alta dirección con los responsables políticos, el tribunal subraya que era sabido “de forma generalizada” en el área de Cultura que el puesto se había creado para ser ocupado por David Sánchez, por lo que resulta “inverosímil” que el presidente de la Diputación de Badajoz “no supiera dicha circunstancia y no participara directamente en los hechos”.
La resolución añade que Gallardo “guardaba relación personal” con David Sánchez, con quien “mantenía reuniones, compartían comidas y era informado directamente por él de sus proyectos”, circunstancia que refuerza, a juicio del tribunal, su implicación en todo el proceso.
Además, se indica que el entonces presidente recibía información sobre todas las necesidades de personal y sobre los nuevos puestos que se iban a crear en la Diputación de Badajoz, llegando en otras ocasiones a quejarse de que se solicitaba “mucho personal”. Sin embargo, respecto a la plaza que terminó ocupando David Sánchez, “se interesó directamente por las fechas mínimas para la adjudicación de un puesto de alta dirección” y contestó “Estupendo”.
El tribunal destaca también que, del análisis de los correos electrónicos de David Sánchez, “se deriva que tenían una relación estrecha y que incluso hablaban los fines de semana”, y que Miguel Ángel Gallardo “tenía conocimiento del proyecto Ópera Joven desde su inicio”, así como del “cambio de nomenclatura” del puesto realizado en 2022, cuando pasó a denominarse jefe de la Oficina de Artes Escénicas.
En consecuencia, la Audiencia Provincial de Badajoz declara al expresidente de la Diputación “responsable en concepto de autor de los delitos de prevaricación administrativa”, en relación tanto con la creación del puesto de coordinador de actividades de los conservatorios como con su transformación posterior en jefe de la Oficina de Artes Escénicas.