La cajera acusada de apropiarse de 333.800 euros será juzgada el 12 de enero y el fiscal eleva la petición a más de seis años

La cajera acusada de apropiarse de 333.800 euros en un supermercado será juzgada en enero; Fiscalía eleva la petición a seis años y tres meses de prisión.

2 minutos

Audiencia preliminar del juicio a la cajera de un supermercado por apropiarse de más de 333.000 euros en dos años EUROPA PRESS

Audiencia preliminar del juicio a la cajera de un supermercado por apropiarse de más de 333.000 euros en dos años EUROPA PRESS

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

La trabajadora de caja de un supermercado, acusada de haberse apropiado de 333.800 euros de los terminales de cobro del local durante un periodo de dos años, no ha alcanzado ningún pacto este jueves en la vista previa al juicio. Al no haber acuerdo, el procedimiento seguirá adelante y la celebración del juicio ha quedado fijada para el 12 de enero a las 10.00 horas en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria.

En esta vistilla, desarrollada en la misma sala, el representante del Ministerio Fiscal ha anunciado que modificará su escrito provisional para asumir la calificación de los hechos formulada por la empresa, incorporando la superagravante relativa a la elevada cuantía de la supuesta apropiación indebida. De este modo, la Fiscalía variará su petición de condena y la elevará hasta seis años y tres meses de prisión, mientras que la acusación particular ejercida por el supermercado se mantiene en su solicitud de diez años de cárcel.

Por su parte, la letrada de la acusada ha adelantado que solicitará en el acto del juicio que se tenga en cuenta la posible alteración psíquica de su defendida, con el fin de que pueda aplicarse una atenuante de responsabilidad penal en caso de que se dicte una sentencia condenatoria.

Así lo han detallado las partes durante la audiencia preliminar, en la que han descartado cualquier conformidad, han propuesto nuevas pruebas que han sido aceptadas y se han concretado las diligencias que se practicarán en el juicio. De cara a la vista oral, la Fiscalía, además de la pena de prisión por este delito continuado de apropiación indebida, solicita una multa de 4.500 euros y que la cajera indemnice al establecimiento por el importe total de la suma presuntamente sustraída.

Mientras tanto, la acusación ejercida por el supermercado incrementa la petición de multa hasta los 288.000 euros. En concepto de responsabilidad civil, reclama una indemnización de 331.750 euros, ya que, según consta, 2.000 euros habrían sido reintegrados por la acusada pocos días después de que se formalizara su despido.

Un método reiterado: desenchufar el terminal 1.160 veces

El supermercado contaba con dos líneas de caja diferenciadas: una en la que se generaba un albarán con la relación de productos comprados y otra destinada exclusivamente al cobro, según recoge el escrito del fiscal. En este documento se expone que la procesada, “con ánimo de lucrarse de lo ajeno”, cuando trabajaba en la segunda línea de cajas y atendía a clientes que abonaban en efectivo importes inferiores a 400 euros, procedía a desenchufar el terminal de punto de venta.

Con esta maniobra se impedía que el tique quedara registrado en el sistema informático, lo que permitía, siempre según la acusación, apropiarse de las cantidades entregadas por los clientes. A lo largo de dos años, habría actuado de este modo en 1.160 ocasiones. El patrón fue detectado por la responsable de aplicaciones informáticas al revisar diversas incidencias: observó que varios tiques permanecían abiertos y, al ampliar el periodo de análisis, comprobó que se repetía una misma pauta, a primera y a última hora de la jornada y utilizando siempre las credenciales asignadas a la acusada, que identificaban cada operación.

Tras este hallazgo, la empresa llevó a cabo un seguimiento de la empleada durante dos días y verificó su conducta mediante las cámaras de seguridad. La trabajadora fue despedida al día siguiente, momento en el que, según consta en la causa, llevaba 845 euros en uno de sus bolsillos.