Un juzgado de El Ejido (Almería) ha decidido dejar en libertad provisional bajo fianza a dos de los investigados pertenecientes a un mismo clan por el tiroteo registrado hace algo más de un año en la Ciudad del Transporte de La Mojonera (Almería), en el que un hombre resultó herido por disparos.
Según han indicado fuentes judiciales a Europa Press, se ha fijado una fianza de 10.000 euros para cada uno de los encausados por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, en el marco de las diligencias que tramita el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de El Ejido.
El magistrado acepta la solicitud formulada por las defensas de los investigados, a la que se adhirió la Fiscalía, después de que estos ingresaran en prisión el 30 de octubre del pasado año. La decisión se apoya en las dilaciones que arrastra el procedimiento debido a su complejidad y en la disminución del riesgo de fuga de los procesados, para los que se ha establecido la obligación de comparecer en el juzgado cada 15 días, la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar el territorio nacional.
En su resolución, el juez alude a circunstancias ajenas tanto a los investigados como al propio órgano judicial a la hora de obtener determinadas pruebas, de modo que incluso constan diligencias internacionales orientadas a localizar a una de las dos víctimas de los hechos.
De acuerdo con la investigación recogida en la causa, el camionero y un segundo conductor descansaban el 21 de septiembre del pasado año en la cabina del vehículo cuando detectaron la presencia de una tercera persona armada con un cuchillo, por lo que avisaron al 112.
Instantes después, se presentaron en la zona tres vehículos cuyos ocupantes comenzaron a agredirles y trataron de atropellar a uno de ellos. Durante la huida, que quedó grabada por varias cámaras de seguridad, el camionero recibió varios disparos de arma de fuego que le provocaron lesiones.
En este contexto, las manifestaciones de las propias víctimas y de los testigos, junto con las ruedas de reconocimiento y las grabaciones analizadas por la Guardia Civil, constituyen por el momento los principales indicios para la identificación de los presuntos autores.
En el marco de la operación 'Marmolistas', los agentes de la Guardia Civil detuvieron a los sospechosos de asaltar el camión para robar a sus conductores, quienes habían oído ruidos procedentes de la caja del vehículo.
Al salir a comprobar lo que estaba ocurriendo, se toparon con un hombre en el interior del camión, quien comenzó a “amenazarles con un cuchillo de grandes dimensiones”, así como con una mujer en el exterior, que realizaba “labores de vigilancia”.
Fue entonces cuando empezaron a llegar varios coches cuyos ocupantes se habrían lanzado a “agredir a las víctimas, empleando para ello diversas armas como garrotas y cadenas metálicas”.
Tres atropellos y un disparo
Ante la situación, los camioneros trataron de abandonar el lugar, aunque uno de ellos fue alcanzado y golpeado. De acuerdo con los investigadores, durante la persecución “le atropellaron hasta en tres ocasiones” antes de la llegada de otro vehículo, del que descendió una persona que efectuó varios disparos con un arma corta contra la víctima.
Las indagaciones de la Guardia Civil llevaron hasta los supuestos implicados, que pertenecerían a un mismo clan dedicado a “cometer robos en la zona”.
A los arrestados se les atribuyeron inicialmente delitos de tentativa de homicidio doloso, robo con violencia y tenencia ilícita de armas, entre otros. Sobre uno de ellos pesaba además una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión.
En los registros efectuados se intervinieron dos armas cortas y una escopeta de repetición del calibre 12, todas ellas carentes de licencia. Se comprobó, además, que la escopeta había sido robada en un robo con fuerza en El Ejido en 2022.
Asimismo, se localizaron diferentes tipos de munición de nueve milímetros y cartuchos de calibre 12, además de armas blancas como navajas y puñales, y objetos contundentes, entre ellos garrotas y la cadena que presuntamente se habrían utilizado en la agresión. Durante las entradas y registros también se detectaron enganches ilegales a la red eléctrica, por lo que se les imputa igualmente un delito de defraudación.