El trabajador del centro de control ferroviario de Atocha (Madrid) que autorizó al AVE implicado en el accidente de Urda (Toledo) a continuar su circulación a velocidad normal se ha acogido a su derecho a no declarar, según ha adelantado este viernes la Cadena SER a partir de fuentes del Ministerio de Transportes. El operario había permanecido hasta ahora bajo custodia de efectivos de la Policía Judicial, en el contexto de las actuaciones abiertas para esclarecer las circunstancias del siniestro.
La decisión se conoce después de que la propia emisora difundiera los audios de las comunicaciones entre el centro de control de Adif y los maquinistas de los trenes accidentados, entre ellas la instrucción "Reanude con marcha normal", que ha adquirido especial relevancia en la reconstrucción de los minutos anteriores a la colisión.
La negativa del trabajador a declarar supone el ejercicio de un derecho y no permite, por sí sola, establecer responsabilidades sobre lo ocurrido. Las circunstancias en las que se transmitieron las instrucciones y su posible relación con el accidente deberán esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes.
Los sindicatos condenan la filtración de los audios de Adif
La difusión de las conversaciones ha provocado una respuesta crítica de las principales organizaciones sindicales del sector ferroviario, que han cuestionado la publicación de grabaciones parciales sin que se conozca el contexto completo de las comunicaciones.
El secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), Diego Martín, ha calificado de "alarmante e irresponsable" la filtración de contenidos de audio que, a su juicio, pueden ofrecer información sesgada si no se analizan de manera íntegra.
El representante sindical ha advertido de los riesgos de extraer conclusiones precipitadas a partir de estas grabaciones. "Esto ya lo hemos vivido desafortunadamente y no queremos que vuelva a suceder", ha señalado.
También la secretaria general del sector ferroviario de UGT, Raquel González, ha expresado su rechazo a la difusión de las conversaciones y ha anunciado la intención de investigar cómo se produjo la filtración y quién pudo facilitar los archivos.
"Ahí sí que nos mostramos muy firmes porque no es de recibo que pase esto", ha afirmado González, quien ha trasladado la condena de su organización a la divulgación de los audios.