Marifrán Carazo (PP), primera mujer en alcanzar la Alcaldía de Granada, se ha situado al frente de la respuesta municipal a la serie sísmica iniciada el sábado. La dirigente del PP llegó al Ayuntamiento en 2023 con mayoría absoluta después de desarrollar casi toda su carrera política entre Granada, el Parlamento andaluz y la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía.
La sucesión de terremotos que desde el sábado sacude Granada y su área metropolitana ha colocado a Marifrán Carazo ante la emergencia más importante de su mandato. La alcaldesa ha asumido la dirección política del dispositivo municipal, comparece para informar de los daños y ha pedido repetidamente a los vecinos que mantengan la calma y atiendan únicamente a los canales oficiales.
Tras los nuevos seísmos registrados el martes y esta misma madrugada, Carazo elevó el Plan de Actuación Local ante el Riesgo Sísmico desde la preemergencia hasta la fase de emergencia, situación operativa 1. La decisión permitió reforzar la coordinación de Bomberos, Policía Local, Protección Civil, Urbanismo y el resto de los servicios municipales.
“Es difícil pedir tranquilidad, pero tenemos que calmarnos”, reconoció la alcaldesa después de una jornada en la que varios movimientos de magnitud igual o superior a 4 provocaron tres heridos leves, desprendimientos y el cierre preventivo de calles, edificios municipales y espacios monumentales. Su principal mensaje ha sido que los terremotos no se pueden predecir y que la mejor protección consiste en seguir las instrucciones oficiales.
Quién es Marifrán Carazo
María Francisca Carazo Villalonga nació en Valladolid el 11 de octubre de 1977, aunque su trayectoria personal y política está estrechamente vinculada con Granada. Se trasladó a la ciudad para estudiar en la Universidad de Granada y acabó construyendo allí su carrera pública.
Es diplomada en Óptica y Optometría y licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, en la especialidad de Ciencias Políticas, por la Universidad de Granada. Está casada con el parlamentario andaluz del PP José Ramón Carmona y tiene dos hijos.
Carazo se afilió al Partido Popular durante su etapa universitaria y comenzó su trayectoria orgánica en Nuevas Generaciones. Entre 2000 y 2005 ejerció como secretaria general de la organización juvenil del PP en Granada.
Su perfil político se ha caracterizado menos por la confrontación ideológica nacional que por la gestión de áreas como el turismo, las infraestructuras, la movilidad, el urbanismo y la vivienda.
De concejala de Turismo a diputada andaluza
Su primera etapa en el Ayuntamiento de Granada comenzó en 2007, durante el mandato del popular José Torres Hurtado. Carazo asumió responsabilidades municipales relacionadas con Turismo, Deportes y Pymes.
En 2012 dio el salto al Parlamento de Andalucía como diputada por Granada. Revalidó su escaño en las elecciones autonómicas posteriores y fue cabeza de lista del PP por la provincia. Durante su etapa parlamentaria ejerció como portavoz en materia educativa, portavoz adjunta del grupo popular y miembro de distintas comisiones.
Su progresión dentro del PP andaluz la acercó al núcleo político de Juanma Moreno. Cuando el popular llegó a la Presidencia de la Junta, en enero de 2019, eligió a Carazo como consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio.
La etapa de Carazo como consejera de Fomento
Carazo permaneció al frente de Fomento entre enero de 2019 y abril de 2023. Tras la reorganización del Gobierno andaluz de 2022, su departamento pasó a denominarse Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda.
Durante esos cuatro años gestionó algunas de las áreas con mayor capacidad inversora de la Junta: carreteras, transporte público, vivienda, puertos e infraestructuras. Entre las principales normas aprobadas durante su mandato figura la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía, conocida como LISTA, que reformó la legislación urbanística autonómica.
Su paso por Fomento también reforzó su conocimiento de los mecanismos de coordinación entre administraciones, una experiencia relevante durante la actual emergencia sísmica, en la que intervienen simultáneamente el Ayuntamiento de Granada, la Junta de Andalucía, la Diputación, los municipios del área metropolitana y organismos estatales como el Instituto Geográfico Nacional.
Primera alcaldesa de Granada
Juanma Moreno eligió a Carazo como candidata del PP a la Alcaldía de Granada para las elecciones municipales de mayo de 2023. La entonces consejera abandonó el Gobierno andaluz en abril para centrarse en la campaña.
El PP obtuvo 14 de los 27 concejales del Ayuntamiento, justo la mayoría absoluta. El resultado permitió a Carazo gobernar sin necesidad de pactos y devolvió al Partido Popular una Alcaldía que había atravesado varios años de inestabilidad política.
El 17 de junio de 2023 se convirtió en la primera mujer alcaldesa de Granada. Sustituyó al socialista Francisco Cuenca y asumió un gobierno municipal respaldado por una mayoría que le permite aprobar presupuestos y desarrollar su programa sin depender de otros grupos.
Ese margen político también concentra sobre ella la responsabilidad de la gestión. La serie sísmica representa, por tanto, la primera emergencia prolongada con impacto en toda la ciudad que debe dirigir desde la Alcaldía.
La respuesta municipal a los terremotos de Granada
El primer gran terremoto de la serie se produjo durante la madrugada del sábado 15 de agosto, con epicentro en Alhendín. El Ayuntamiento activó su plan municipal ante el riesgo sísmico y movilizó a la Policía Local, Bomberos, Protección Civil, técnicos de Urbanismo y servicios de mantenimiento.
Durante las primeras horas, el Consistorio gestionó 445 comunicaciones e incidencias: 225 fueron atendidas por la Policía Local y 220 por los Bomberos. Los trabajos se centraron en inspeccionar edificios, retirar elementos con riesgo de caída y comprobar posibles daños estructurales.
Carazo compareció ese mismo sábado para explicar que la prioridad era revisar los inmuebles y atender los avisos ciudadanos. Aunque se detectaron grietas, desprendimientos y daños materiales, las inspecciones iniciales no revelaron problemas estructurales graves en la capital.
La situación se complicó el martes con una nueva sucesión de movimientos sísmicos, incluido un terremoto de magnitud 4,8 con epicentro en Gójar. El Ayuntamiento cerró preventivamente instalaciones municipales, reforzó las patrullas policiales y acordonó siete calles por la caída de cascotes y elementos de fachadas.
Después de reunir al comité asesor, Carazo firmó el decreto que elevaba la emergencia municipal a situación operativa 1. La alcaldesa justificó la medida como una forma de “multiplicar la atención, la información y ofrecer tranquilidad” a la población.
Coordinación con la Junta de Andalucía
La emergencia ha mostrado también la estrecha relación política de Carazo con el Gobierno de Juanma Moreno. La Junta mantiene activado su propio Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico y coordina los recursos autonómicos desplegados en Granada.
El Ayuntamiento se ocupa principalmente de la seguridad en las calles, la inspección de edificios, la retirada de elementos peligrosos, la regulación del tráfico y la atención municipal. La Junta coordina el conjunto de la emergencia cuando intervienen medios de distintas administraciones y asume competencias sobre servicios como el 112, la sanidad, el Metro de Granada y la Alhambra.
Carazo ha insistido en proyectar una imagen de coordinación institucional y ha evitado abrir disputas competenciales durante la emergencia. Su mensaje se ha concentrado en la autoprotección, la revisión de los daños y la necesidad de impedir que los rumores aumenten la preocupación.
Una alcaldesa bajo el examen de una ciudad acostumbrada a los terremotos
Granada conoce bien el riesgo sísmico. La provincia se encuentra en una de las zonas de mayor actividad de la península y la población conserva el recuerdo del enjambre de terremotos que afectó al área metropolitana en 2021.
Sin embargo, la imposibilidad de anticipar cuándo llegará el siguiente movimiento dificulta la comunicación política. Carazo ha admitido que resulta complicado pedir calma a una población que ha sentido varios temblores fuertes en pocos días, pero sostiene que mantener la serenidad es también una medida de autoprotección.
La gestión de esta serie sísmica marcará inevitablemente su mandato. Hasta ahora, la alcaldesa había construido un perfil centrado en la obra pública, la movilidad, el turismo y la transformación urbana. Los terremotos la han obligado a adoptar otro papel: el de máxima responsable municipal ante una emergencia imprevisible que afecta directamente a la seguridad y al ánimo de los granadinos.