Las primeras explicaciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo) han situado el posible error humano entre las hipótesis de la investigación. El titular de Transportes ha calificado de "inexplicable" que se autorizara la reanudación de la marcha de un AVE cuando existía una señal roja que impedía continuar por la ocupación de la vía.
Durante su comparecencia de este miércoles, Puente ha explicado que una incidencia en el sistema LZB provocó la detención de varios trenes y que posteriormente se recurrió a los procedimientos previstos para reanudar la circulación. También ha evitado abordar su eventual dimisión: "En este momento no estoy pensando en mí y no quiero hablar de nosotros", ha respondido al ser preguntado por su continuidad.
Las explicaciones del Ministerio coinciden con un debate abierto entre ingenieros y profesionales ferroviarios sobre las barreras de seguridad que deben impedir una colisión por alcance, incluso cuando se produce una equivocación humana. Varias de estas advertencias se formularon durante la mañana, antes de la comparecencia del ministro. Las reacciones políticas posteriores han incorporado, además, exigencias de responsabilidades.
Los ingenieros cuestionan que un error humano explique por sí solo la colisión
El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, José Trigueros, ha responsabilizado al ministro de Transportes de la situación de la infraestructura ferroviaria.
"Yo hago responsable al ministro", ha afirmado en declaraciones a Europa Press.
Trigueros ha cuestionado que una posible equivocación de un operador pueda constituir una explicación suficiente de un accidente de estas características.
"Si ese fallo se basa en el posible error humano ese protocolo está mal hecho", ha advertido.
El ingeniero sostiene que los sistemas de protección de una línea de alta velocidad deben impedir que un tren acceda a un tramo ocupado por otro convoy. Por ello, ha reclamado examinar el funcionamiento de los dispositivos automáticos y los procedimientos aplicados tras la incidencia de señalización.
También ha criticado el mantenimiento y el control de la infraestructura, aunque sus afirmaciones no constituyen una conclusión oficial sobre las causas del siniestro.
En términos similares se ha pronunciado Martín Perea, ingeniero de Caminos especializado en transportes y director del Máster en Energías Renovables de la Universidad Europea.
Perea ha recordado que la red de alta velocidad dispone de distintos sistemas de seguridad concebidos para actuar de manera complementaria. Entre ellos ha citado el LZB, el ASFA y los dispositivos de vigilancia de la conducción.
"Que un tren de alta velocidad alcance a otro era algo totalmente impensable hasta este momento", ha declarado a Europa Press.
El especialista considera necesario comprobar qué protecciones estaban disponibles y cómo funcionaron. Su hipótesis es que pudieron fallar varias barreras de seguridad, aunque ha reconocido que todavía no se dispone de la información necesaria para determinarlo.
El Sindicato Ferroviario pide auditar más de 700 millones invertidos
El Sindicato Ferroviario ha ampliado el debate técnico al estado de la línea Madrid-Sevilla y a las inversiones realizadas para su renovación.
Su secretario general, Rafael Escudero, ha explicado en Onda Cero que la organización venía reclamando una auditoría de las actuaciones ejecutadas en esta infraestructura desde el accidente de Adamuz.
"Ya lo decíamos cuando el desgraciado accidente de Adamuz: había que hacer una auditoría de la renovación que se hizo en esa línea, porque no nos cuadraban muchas cosas", ha señalado.
Escudero ha pedido comprobar cómo se emplearon los más de 700 millones de euros que, según sus declaraciones, el ministro había atribuido a la renovación de la línea.
El representante sindical también ha reclamado determinar por qué los mecanismos de protección no evitaron el alcance entre ambos convoyes.
"Algo ha fallado, pero hay que darle una oportunidad a la investigación para ver qué es exactamente lo que ha fallado", ha afirmado.
Sus declaraciones no acreditan una deficiencia concreta de mantenimiento ni establecen una relación entre las inversiones y el accidente. La auditoría que solicita permitiría examinar las actuaciones realizadas y el estado de las instalaciones.
Las víctimas del Alvia rechazan que se atribuya todo al error humano
La Plataforma Víctimas Alvia 04155 también ha cuestionado las primeras explicaciones que apuntaban a una posible equivocación humana.
Su portavoz, Jesús Domínguez, ha calificado de "ignorancia supina" volver a atribuir un accidente de alta velocidad al error humano sin examinar el funcionamiento de los sistemas de protección.
Domínguez ha reclamado la dimisión de Óscar Puente y ha relacionado sus críticas con las investigaciones realizadas después del accidente de Angrois, en 2013.
El portavoz sostiene que la falta de una investigación adecuada y de responsabilidades puede dificultar la corrección de problemas de seguridad. Se trata de la posición de la asociación, no de una conclusión sobre el origen del accidente de Urda.
Estas declaraciones se produjeron durante la jornada, en el contexto de las primeras informaciones sobre el siniestro, y no deben confundirse con una respuesta posterior a la comparecencia ministerial.
UGT y CSIF reclaman una investigación independiente y responsabilidades
Las organizaciones sindicales de ámbito nacional han pedido esclarecer las causas del accidente y revisar las condiciones de seguridad ferroviaria.
UGT ha reclamado que la investigación se desarrolle con rigor y transparencia y que, en su caso, se depuren las responsabilidades correspondientes.
El sindicato ha recordado que se trata de la segunda gran tragedia ferroviaria de este año, después de Adamuz, y ha defendido la necesidad de mantener las inversiones, el mantenimiento y las plantillas necesarias para garantizar la seguridad.
Por su parte, CSIF ha exigido una investigación "urgente, rigurosa, independiente y transparente".
La organización considera prematuro establecer las causas, pero reclama explicaciones y la adopción de medidas que permitan evitar accidentes similares. También ha expresado su apoyo a los trabajadores de Renfe e Iryo y a los equipos de emergencia.
Abascal, tras las explicaciones de Puente: "No vamos a creer ninguna de las explicaciones de este Gobierno"
La reacción política posterior más explícita que consta en las fuentes consultadas procede del presidente de Vox, Santiago Abascal, quien ha intervenido este miércoles en un acto de precampaña en Santander.
Abascal ha cuestionado la credibilidad de las explicaciones del Ejecutivo y ha relacionado el accidente con sus críticas a la gestión de las infraestructuras públicas.
"Ya puedo decirles que no vamos a creer ninguna de las explicaciones de este Gobierno, que aún no ha dado explicaciones ni de Adamuz, ni del apagón, ni de otras muchas tragedias", ha afirmado.
El dirigente de Vox también ha criticado directamente a Puente y ha defendido que su partido mantenga los actos electorales previstos, frente a la suspensión de la actividad de campaña anunciada por otras formaciones.
Abascal sostiene que continuar con su agenda permite denunciar lo que considera un deterioro de los servicios públicos y las infraestructuras. Son valoraciones políticas del presidente de Vox, sin que se haya establecido todavía la causa técnica del accidente.
Feijóo pide prudencia y suspende la campaña del PP
La posición conocida del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha sido distinta.
El líder de la oposición ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha pedido priorizar la atención a los afectados.
"Lo prioritario ahora es atender a las víctimas y acompañar a sus familias", ha señalado.
Feijóo ha mantenido contacto con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y con el alcalde de Urda, Manuel Galán. El PP ha suspendido su agenda de campaña y ha pedido "prudencia y respeto" mientras se recopila información sobre el accidente.
Estas manifestaciones se realizaron antes de la comparecencia de Puente. No consta todavía una respuesta posterior específica de Feijóo a la explicación del ministro sobre el posible error humano o a sus declaraciones sobre una eventual dimisión.
La investigación deberá distinguir entre el error operativo y los sistemas de protección
Las declaraciones de ingenieros, sindicatos y representantes políticos plantean cuestiones diferentes.
La primera consiste en determinar si se transmitió una autorización de circulación incompatible con la ocupación de la vía por el Iryo.
La segunda exige comprobar qué sistemas de protección estaban operativos y qué medidas se aplicaron durante la incidencia de señalización.
La tercera se refiere al mantenimiento de la infraestructura y a la ejecución de las inversiones destinadas a su renovación, cuestiones sobre las que distintos profesionales han reclamado comprobaciones adicionales.
La existencia de un posible error humano no determina por sí sola que esa fuera la única causa del accidente, del mismo modo que las dudas expresadas sobre el mantenimiento no acreditan que una deficiencia de la infraestructura provocara la colisión.
La reconstrucción de los registros del centro de control, las comunicaciones de circulación y los datos de ambos trenes deberá permitir establecer la secuencia de acontecimientos y las responsabilidades que, en su caso, correspondan.