El portavoz de Vox en el Parlament catalán, Joan Garriga, ha asegurado que la situación de inseguridad en Cataluña es "insostenible y no es una percepción", y ha arremetido contra la idea de que pueda maquillarse con la organización de grandes citas como el Tour de Francia.
Garriga ha realizado estas declaraciones ante los medios este lunes, acompañado por el presidente del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Barcelona, Gonzalo de Oro. Ambos se han desplazado al parque de La Pegaso de Barcelona, escenario donde la pasada semana murió un menor en un tiroteo, para presentar la campaña "Sobran delincuentes".
El dirigente de Vox ha denunciado que, según sus datos, en lo que llevamos de año se han registrado 65 tiroteos en Cataluña, una cifra que ha definido como un "auténtico escándalo".
En esta línea, ha señalado al PSC como principal responsable de la situación y ha reclamado afrontar las soluciones "con valentía". A su juicio, estas pasan por endurecer el Código Penal y reforzar la capacidad de actuación de los cuerpos policiales: "Queremos que la policía pueda ser contundente, utilizar sus armas cortas, utilizar su presencia, su autoridad, los medios necesarios para hacer valer esa seguridad", ha subrayado.
Además, ha afirmado que "el 54% de los presos catalanes son extranjeros" y ha defendido la expulsión de los inmigrantes que cometan delitos porque, sostiene, no solo se trata de dotar de más recursos a la policía, sino de que haya menos delincuentes en las calles.
Críticas de Gonzalo de Oro al Ayuntamiento de Barcelona
Por su parte, Gonzalo de Oro ha lamentado la muerte del menor y ha advertido de que este tipo de sucesos se están "convirtiendo en una costumbre" en la capital catalana.
"En este tipo de cuestiones el ayuntamiento tiene muchísima culpa", ha señalado, cargando contra la gestión municipal. Ha acusado al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, de intentar ocultar el problema en vez de afrontarlo de manera directa.
De Oro ha detallado que la campaña presentada por Vox es "un plan de deportación porque el principal problema de Barcelona es que sobran delincuentes" y ha defendido que estas medidas de expulsión responden, en su opinión, al sentido común.