El vicepresidente primero de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM), Miguel Garrido, ha evitado este lunes pronunciarse sobre el proceso electoral en la patronal por "respeto", aunque ha manifestado estar "satisfecho" con la gestión de la actual junta directiva encabezada por Antonio Garamendi.
"Creo que hemos hecho un buen trabajo. Hemos tenido que pasar por situaciones complejas y por iniciativas que podían haber supuesto un perjuicio para los intereses empresariales. Se ha hecho un trabajo que ha permitido paliar muchas de esas cuestiones que podían restarnos competitividad. Yo estoy satisfecho con el trabajo realizado", ha subrayado ante los medios de comunicación tras presentar un informe sobre la percepción de los madrileños con las empresas de la región.
El comité ejecutivo de la CEOE decidió convocar la asamblea general electoral el próximo 1 de octubre, en la que se elegirá al nuevo presidente y a su equipo para los próximos cuatro años. El actual dirigente, Antonio Garamendi, ya ha anunciado su intención de concurrir de nuevo para optar a un tercer mandato al frente de la patronal española.
Cuestionado sobre este escenario, Garrido ha insistido en que la organización empresarial madrileña no fijará aún una postura sobre las elecciones internas y esperará a lo que se acuerde en la junta directiva de CEIM, prevista para el próximo lunes 13 de julio, en la que se establecerá su posición definitiva.
"Es evidente, como ha pasado también en el estudio, que a pesar de tener unos índices de satisfacción por parte de los ciudadanos muy altos, creo que nosotros tenemos que seguir trabajando. En CEOE creemos que también tenemos que seguir mejorando para llevar a cabo nuestra función, que son los intereses de las empresas. Mi experiencia durante estos cuatro años, desde luego, ha sido positiva", ha zanjado.