Antonio Balas Dávila se ha convertido en uno de los nombres propios de la actualidad judicial española. Aunque apenas había trascendido al gran público hasta hace unos meses, el teniente coronel de la Guardia Civil dirige desde 2020 el Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO), la unidad especializada en investigar los principales casos de corrupción política y económica del país.
Su nombre vuelve a ocupar titulares porque el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, y la Fiscalía Anticorrupción han solicitado que continúe al frente del caso Koldo, pese a que su inminente ascenso a coronel implicaría, en condiciones normales, abandonar su actual destino. Ambos consideran que la continuidad del mando resulta clave para garantizar el desarrollo de una investigación especialmente compleja y con múltiples ramificaciones.
Más de dos décadas investigando corrupción
Balas inició su carrera en el Servicio de Información de la Guardia Civil en el País Vasco, donde participó en investigaciones contra la organización terrorista ETA. Posteriormente fue destinado a Salamanca, al frente de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, especializándose en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Su experiencia le llevó posteriormente a la UCO, donde ha participado en algunas de las investigaciones más importantes de la historia reciente de España. Entre ellas destacan las operaciones Púnica y Lezo, el caso Erial, el caso ERE de Andalucía y diversas investigaciones sobre fraude fiscal y delincuencia económica, especialmente en el sector de los hidrocarburos. Uno de los mayores éxitos atribuidos a su equipo fue la Operación Drake, considerada una de las mayores investigaciones contra el fraude del IVA en el mercado de los combustibles.
El responsable del caso Koldo
Desde el estallido del caso Koldo, Antonio Balas dirige el equipo de la UCO encargado de elaborar los informes que sustentan buena parte de la investigación judicial. Las pesquisas dirigidas por la unidad bajo su mando han ido ampliando el alcance de la causa, incorporando nuevas líneas de investigación relacionadas con contratos públicos, presuntas adjudicaciones irregulares y distintos responsables políticos. Además del caso Koldo, Balas también ha estado al frente de otras investigaciones de enorme repercusión política, como las que afectan a Begoña Gómez y David Sánchez, esposa y hermano del presidente del Gobierno.
En el centro del caso Leire Díez
Su protagonismo aumentó todavía más tras conocerse los audios que dieron origen al denominado caso Leire Díez. Según la investigación, varias personas trataron de conseguir información comprometedora sobre el mando de la UCO con el objetivo de desacreditarlo y poner en cuestión las investigaciones que dirigía. La Guardia Civil considera que Balas era uno de los principales objetivos de esa presunta operación, precisamente por el peso que tiene dentro de las investigaciones sobre corrupción política.
Un ascenso que puede alterar la investigación
El ascenso de Balas a coronel abre ahora un nuevo escenario. Lo habitual sería que abandonara la UCO para asumir otro destino, pero tanto la Fiscalía Anticorrupción como el juez consideran que un relevo en estos momentos podría afectar a la continuidad de una de las investigaciones más sensibles de los últimos años.
Por ello han solicitado que permanezca temporalmente al frente del caso mediante una comisión de servicios, una fórmula administrativa que permitiría que continúe dirigiendo la investigación pese a su promoción. La decisión definitiva corresponderá a la Dirección General de la Guardia Civil y al Ministerio del Interior.