Las llamadas cuentas "curis" se han popularizado entre estudiantes de colegios e institutos, especialmente en TikTok. Son perfiles, generalmente anónimos, que utilizan el nombre o las siglas de un centro educativo para publicar memes, dibujos y vídeos sobre situaciones que ocurren en clase. Muchas de estas publicaciones nacen como bromas entre compañeros, pero algunas terminan convirtiéndose en ataques personales.
El término procede de los "curimemes", un tipo de dibujo deliberadamente sencillo y deforme que se utiliza en internet para representar personajes y situaciones de forma humorística. Los estudiantes han adaptado ese formato para recrear escenas escolares, desde anécdotas con profesores hasta conflictos entre compañeros.
El problema aparece cuando las bromas dejan de referirse a situaciones generales y empiezan a señalar a personas concretas. Burlas sobre el físico, rumores, insultos o montajes humillantes pueden difundirse rápidamente entre alumnos de un mismo centro, incluso cuando quienes aparecen representados no han dado su consentimiento.
La Policía Nacional y la Guardia Civil han alertado este viernes de que estas publicaciones pueden perjudicar el bienestar de los afectados y la convivencia escolar. Los agentes recuerdan que presentar una humillación como una broma no elimina el daño que puede causar.
Cómo funcionan las cuentas "curis"
La dinámica suele comenzar con la creación de un perfil de TikTok identificado con un instituto o colegio. Sus administradores publican dibujos acompañados de frases o referencias que los alumnos del centro pueden reconocer.
No siempre aparecen nombres completos ni fotografías. En ocasiones basta con mencionar una clase, un apodo o una situación concreta para que los compañeros identifiquen a la persona representada.
No todas las cuentas "curis" son ofensivas. Algunas se limitan a compartir situaciones cotidianas con humor y sin atacar a nadie. La advertencia policial se dirige a aquellas que utilizan ese formato para ridiculizar, humillar o difundir acusaciones sobre alumnos y docentes. La difusión de las publicaciones puede agravar el problema. Una viñeta que comienza como una broma entre un grupo reducido de estudiantes puede terminar circulando por todo el instituto, acompañada de comentarios que aumentan la exposición de la persona afectada.
Las primeras denuncias en centros educativos
La preocupación por este fenómeno ya ha llegado a diferentes comunidades autónomas. En La Rioja se han presentado denuncias ante la Guardia Civil y los juzgados por publicaciones vinculadas a centros educativos.
Uno de los casos se ha producido en el IES Tomás y Valiente de Fuenmayor, donde un profesor denunció la existencia de una cuenta anónima que difundía viñetas con insinuaciones sobre su comportamiento. La dirección del centro expresó su apoyo al docente.
También se han registrado denuncias de profesores y familias relacionadas con el IES Rey Don García de Nájera. Tras lo ocurrido, el instituto trasladó la situación a las familias y consiguió que se eliminaran las cuentas implicadas.
Qué consecuencias legales tienen
La Policía Nacional advierte de que el anonimato de una cuenta no impide exigir responsabilidades a quienes la utilizan para acosar o humillar a otras personas.
Dependiendo de la gravedad de los hechos y de las circunstancias de cada caso, las publicaciones pueden llegar a constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves. También pueden dar lugar a responsabilidades civiles. El uso de caricaturas, apodos o dibujos tampoco garantiza que una publicación quede fuera de esas consecuencias. Lo relevante es su contenido, si permite identificar a la persona afectada y el daño que puede ocasionar.
Qué hacer si aparece una cuenta "curi"
La Policía Nacional recomienda actuar cuanto antes cuando una de estas cuentas se utiliza para atacar a una persona. El primer paso es conservar pruebas, mediante capturas de pantalla en las que puedan verse las publicaciones, los comentarios, la fecha y el perfil responsable.
También conviene guardar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a los contenidos ofensivos. Los agentes aconsejan no reenviar las publicaciones, salvo cuando sea necesario para comunicar lo ocurrido o aportar pruebas.
Una vez recopilada la información, se recomienda denunciar el contenido mediante las herramientas de la red social y bloquear a quienes estén participando en el hostigamiento.
En el caso de los menores, es importante informar a un adulto de confianza y al centro educativo para que puedan intervenir. Si los hechos son graves, las víctimas y sus familias pueden acudir a la Policía Nacional para presentar una denuncia.