La directora general de Medio Natural y Diversidad de la Junta de Castilla-La Mancha, Susana Jara, ha intervenido este lunes en uno de los primeros foros de debate de la Semana de las Regiones, que se celebra en Bruselas hasta el martes. En este encuentro ha reclamado la continuidad de los fondos de cohesión que sostienen las políticas de gestión forestal y ha señalado la estrategia UFIL en Cuenca, activa desde 2018, como un ejemplo destacado de éxito.
Su participación se ha enmarcado en una sesión de trabajo con responsables de distintas regiones europeas bajo el lema “Más fuertes juntos: la innovación territorial como herramienta para la cohesión”, un espacio de intercambio en el que cada territorio ha presentado sus iniciativas más relevantes.
En una mesa redonda compartida con representantes de Umbria (Italia), Carintia (Austria), Bocas del Ródano (Francia) y Turingia (Alemania), los ponentes han subrayado el papel de la financiación de la Unión Europea no solo como red de apoyo coyuntural, sino como inversión estratégica a largo plazo que impulsa la innovación en las regiones.
En declaraciones a Europa Press previas a la sesión, Jara ha incidido en que para Castilla-La Mancha resulta esencial la llegada de fondos estructurales y de cohesión a las áreas rurales, ya que permiten atraer tejido productivo a los territorios más despoblados y sostener la actividad económica ligada al medio natural.
En este contexto, ha reivindicado que “necesitamos también impulso para la biomasa forestal, usando esta fuente de energía para desligarnos de los combustibles fósiles y eliminar biocombustibles fósiles de nuestros campos”.
Jara ha recordado que uno de los principales retos de la región es que el sector forestal “no ha adquirido todavía la importancia que se merece, teniendo en cuenta que su superficie es del 48% a nivel regional”. A su entender, este potencial encierra “oportunidades económicas”, pero se desaprovecha porque “no hay gente en el territorio y no hay una estructura dimensionada ni personas que estén especializadas en la gestión” de estos montes.
Ha añadido que, según estudios disponibles, “hay un desfase en cuanto a la rentabilidad de las explotaciones”, lo que provoca que la gestión forestal necesaria en las fincas privadas “no se ejecute”.
En la misma línea, ha señalado que “las dos terceras partes del territorio forestal está en manos privadas”, cuyos dueños no pueden asumir la gestión de superficies tan amplias “si no tiene rentabilidad”. Por ello, ha pedido que “por eso es importante tener en cuenta la visión de los países mediterráneos”, sin olvidar “los efectos del cambio climático” sobre los espacios forestales y el incremento del riesgo de incendios.
UFIL Cuenca como referente de bioeconomía forestal
Durante la sesión, Castilla-La Mancha ha expuesto varias experiencias exitosas en materia forestal, entre ellas el Urban Forest Innovation Lab (UFIL), que se desarrolla desde hace años en Cuenca, “un proyecto de bioeconomía asociado a la gestión forestal” impulsado por jóvenes emprendedores en una provincia que ha calificado como “forestal con excelencia”.
Jara ha recordado que la capital conquense es “el municipio con más superficie forestal de Europa”, y que en torno a UFIL se han articulado desde 2018 “diferentes líneas de ayuda financiadas con fondos de cohesión Feder”.
Según los datos aportados, este laboratorio de innovación ha permitido ya “la puesta en marcha de 45 empresas” que han generado más de 150 empleos “relacionadas con la gestión forestal” o vinculados al sector de la madera, consolidando un ecosistema empresarial ligado al aprovechamiento sostenible del monte.
En su intervención, la directora general ha advertido además de los riesgos asociados al auge del “negacionismo y extremismo” climático en parte de la opinión pública. Frente a ello, ha defendido que “un monte bien gestionado te provee de materias primas, recursos y servicios ecosistémicos que evitan los efectos del cambio climático, la infiltración de agua o la erosión”.
Por este motivo, ha insistido en la necesidad de “impulsar” mediante ayudas europeas y fondos de cohesión la creación, consolidación y arraigo de empresas dedicadas a la gestión forestal en el medio rural.
La cohesión europea, pieza esencial para el futuro del bosque
En el intercambio con representantes de otras regiones, Jara ha subrayado que la política de cohesión para Castilla-La Mancha es “clave” para el presente y el futuro de la comunidad, en especial para desarrollar políticas de gestión de los recursos naturales y forestales.
Ha explicado que una dificultad añadida es que los bosques de la región “se ubican precisamente en los territorios más afectados por la despoblación”, lo que se traduce en “una escasez casi total de mano de obra y empresas, una falta de demanda de materias primas forestales y un déficit estructural en la prestación de servicios básicos”.
En este sentido, ha recalcado que “la gestión diaria de los bosques y los recursos naturales en Castilla-La Mancha requiere la continuidad de los fondos de cohesión, especialmente los del Feader, gestionados a través del Plan Estratégico de la PAC (Pepac), pero también los del Feder. Estos fondos son fundamentales, ya que permiten cubrir una parte de los costes de gestión mientras se buscan soluciones innovadoras”, ha concluido.