El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha formalizado la adjudicación de un contrato para el mantenimiento, conservación y apoyo a la explotación de varias presas de titularidad estatal gestionadas por la Confederación Hidrográfica del Segura. Se trata de las presas de Bayco u Ortigosa, Los Charcos y El Boquerón, situadas en la provincia de Albacete, así como las de La Cierva, Los Rodeos, Doña Ana y Pliego, en la Región de Murcia.
Estas infraestructuras hidráulicas tienen como función principal laminar las avenidas en la cuenca de los ríos Mula y Pliego, así como en la Rambla de Doña Ana, la Rambla del Bayco, la Rambla del Boquerón y la Rambla de Los Charcos, estas tres últimas afluentes del Río Mundo. Además, la Presa del Embalse de La Cierva cuenta también con un uso adicional destinado al regadío.
En cuanto a sus características constructivas, todas las presas son de hormigón por gravedad, a excepción del Embalse del Bayco, que está ejecutado con materiales sueltos.
Las actuaciones previstas en el Pliego de Prescripciones Técnicas persiguen mantener plenamente operativas las siete presas y asegurar que sus instalaciones y equipos continúen funcionando en las condiciones de seguridad exigidas.
El contrato se ha adjudicado por un importe total de 1.728.384,93 euro, IVA incluido.
Los trabajos contemplan tareas de mantenimiento, conservación y vigilancia orientadas a prevenir posibles incidencias, subsanar deficiencias y garantizar el correcto funcionamiento de todos los elementos que integran estas infraestructuras y sus embalses, además del apoyo a la explotación tanto en situaciones ordinarias como en episodios extraordinarios.
Seguridad y funcionamiento de las presas
El contrato permitirá dar cumplimiento al Real Decreto 264/2021, de 13 de abril, por el que se aprueban las normas técnicas de seguridad para las presas y sus embalses. Esta normativa obliga a los titulares de estas obras a ejecutar las actuaciones necesarias para mantener los niveles de seguridad establecidos y asegurar la operatividad de las infraestructuras.
Al tratarse en este caso de presas de titularidad estatal, corresponde a la Administración General del Estado garantizar la realización de las labores de mantenimiento, conservación y vigilancia imprescindibles para preservar su adecuado funcionamiento.
