El Senado ha dado luz verde este martes, con el rechazo del PSOE, a una propuesta del Grupo Popular que insta al Gobierno a impulsar y poner en marcha una Estrategia Española de Diplomacia Oceánica, con el objetivo de “superando la actual ausencia de dirección política y situando a España en una posición de liderazgo en la definición de la política pesquera y marítima de la Unión Europea”.
El senador lucense José Manuel Balseiro fue el encargado de presentar la iniciativa, reclamando al Ejecutivo “liderazgo político, capacidad para condicionar decisiones y para proteger a uno de los sectores estratégicos del país”.
En su intervención, Balseiro reprochó al Gobierno su falta de influencia en las instituciones comunitarias: “Una cosa es ir a Bruselas y otra cosa es influir en Bruselas. España no lidera, el Gobierno va a remolque de otros, mientras los pescadores tienen que soportar más restricciones, más burocracia y más costes”.
A su juicio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez “no está a la altura” del peso que tiene la pesca en España. Recordó que “España es la primera potencia pesquera de la Unión Europea, somos referencia mundial en captura, transformación y comercialización de productos del mar y miles de familias dependen de este sector especialmente en comunidades como Galicia, donde la pesca forma parte de nuestra economía, identidad y forma de vida”.
El senador defendió también el papel de la Xunta, al asegurar que la administración gallega “sí dio permanentemente la batalla” en defensa del mar y de sus profesionales” frente a decisiones procedentes del “ecologismo radical mal entendido”.
Balseiro reclamó que se exijan idénticos requisitos a los productos pesqueros que llegan desde terceros países que no aplican las mismas normas que la Unión Europea, alertando del “deterioro progresivo” de la competitividad del sector por el aumento de los costes de explotación, la presión regulatoria, la reducción de las posibilidades de pesca y la creciente competencia exterior con estándares menos estrictos.
