Un irlandés, (el excomisario de Agricultura, Phil Hogan), un italiano (el director general adjunto de la FAO, Maurizio Martina) y un español (el ministro de Agricultura, Luis Planas) compiten por el cargo de director general de la FAO, la principal agencia de Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas. Por ello, para escenificar la unión de la Europa, durante la pasada presidencia de Chipre se intentó sin éxito, trabajar una única candidatura europea sólida y fuerte de cara a la elección en junio de 2027, según fuentes del Ministerio de Agricultura.
Las mismas fuentes aseguran que Irlanda, (país que preside la UE durante el segundo semestre de 2026) ha declarado su neutralidad en esta carrera hacia la dirección de la FAO porque también presenta un candidato y, como la futura presidencia Lituana (en enero de 2027) dejará poco margen de maniobra de cara a la votación, el ministro Planas quiere proponer un "pacto entre caballeros".
Desde el Ministerio de Agricultura de España se lanza la propuesta de que, si el objetivo de la Unión Europea es tener un director general en la FAO, (algo que no se consigue desde hace 50 años) los candidatos europeos menos votados tras la primera vuelta, pueden retirarse y así apoyar al que o a los que se queden en mejores posiciones.
La experiencia de Moratinos
La primera vez que un español optó a la dirección general de la FAO fue en 2011, cuando el entonces ex ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se quedó a pocos votos de conseguirlo. Precisamente, dos de esos pocos votos fueron de estados de la Unión Europea, que dieron la espalda al candidato español, favoreciendo la elección del brasileño Graziano Da Silva.
De ahí el interés de Planas por establecer un "pacto entre caballeros" entre los estados miembro para apoyar al/los candidatos de los 27.
En clave política e internacional, hay voces que se plantean si la Unión Europea, de mayoría conservadora, puede apoyar una candidatura española defendida por el presidente de la Internacional Socialista, Pedro Sánchez.
España, un modelo para el mundo
Desde que en 1975 terminará el mandato del holandés Addeke Hendrik Boerma al frente de la FAO, ningún europeo ha ocupado el cargo, y el organismo internacional que se ocupa por reducir el hambre en el mundo ha estado liderado por representantes otras zonas como Líbano, Senegal, Brasil o China.
Según fuentes ministeriales, la candidatura de España ofrece el multilateralismo como herramienta de conseguir de forma eficaz la malnutrición en el mundo, un objetivo que no se alcanza más por conflictos bélicos y políticos que por existencia de alimentos.
De hecho, el equipo de Planas presenta a España como un modelo de éxito en agroalimentación, ya que en las últimas décadas se ha convertido en el cuarto estado producto de alimentos en la Unión Europea y el octavo en el mundo.
Asimismo, el ministro también pone a disposición su larga y consolidada experiencia profesional en el sector agrario, ya que tras ser, en dos ocasiones, consejero de Agricultura de Andalucía (por dos períodos muy breves de alrededor de un año) actualmente es el segundo ministro de Agricultura que más tiempo lleva en el cargo en España, (superado, sólo por dos meses a fecha de este artículo, por Carlos Romero en época de Felipe González).
Planas conoce bien el norte de África por su época de embajador en Marruecos, así como la Unión Europea, donde ha trabajado intermitentemente durante diferentes períodos.
Por todo ello, el equipo del actual ministro de Agricultura confía en que su conocimiento del sector primario, su experiencia como alto funcionario y embajador, junto a su talante de consenso son bazas excelentes para su candidatura a la FAO.
El palo en la rueda
Sin embargo, todas estas virtudes pueden estar condicionadas por un factor externo: España ya cuenta con un representante al frente de uno de los organismos internacionales de Agricultura y Alimentación de la ONU, Álvaro Lario, que es el actual presidente del Foro Internacional de Desarrollo Agrícola, FIDA.
Como bien sabe Luis Planas, en diplomacia hay muchas reglas elementales que no están escritas, y tener a dos españoles al frente de dos entidades mundiales que además están estrechamente relacionadas podría resultar extraño, aunque es cierto que tampoco es imposible.
Además de los tres europeos, de momento se han presentado para optar al cargo de director de la FAO el turco Mehmet Mehdi Eker; la angoleña Josefa Sacko y un representante de Uganda. Hasta la fecha de la votación, en junio de 2027, quedan muchos meses en los que se podrá ver la agenda ministerial de Planas salpicada de encuentros con representantes de países remotos como India, China, Laos, Namibia, Eswatina, o Vanuatu, entre otros.