Faltaba el dudoso líder de la oposición política hablando de las bajas laborales en las empresas de este país para añadir disparates al debate, y en esas estamos. No resulta nuevo que un alto cargo político cuando interviene en determinados foros abrace argumentos, ideas y propuestas que son del gusto de los respetables asistentes.
Sin embargo, en muchas ocasiones, esa osadía evidencia una profunda falta de conocimiento y un escaso asesoramiento técnico. La ignorancia es atrevida, nos advierte el dicho popular. Algo de eso le ha ocurrido al señor Núñez Feijóo cuando intervino en el Círculo de Empresarios Vascos y comparó el absentismo con el cáncer –¿Qué pensaran las personas trabajadoras que lo padecen?–; o dijo que más de un millón de personas no acuden diariamente al trabajo, sin distinguir causa y sin señalar que la inmensa mayoría son ausencias justificadas.
Sorprende, por decir algo, la coincidencia en los postulados expresados por el máximo dirigente del Partido Popular en los mismos términos tendenciosos que difunden las organizaciones empresariales y sus satélites. Sorprende de igual manera que no haya dicho una sola palabra sobre las muchísimas personas que asisten a su trabajo enfermas cada día, obligadas por sus responsables, por miedo o por compromiso con el buen devenir de los proyectos empresariales.
Fue tal su atrevimiento, y muestra de su ignorancia, que afirmó que las personas trabajadoras percibimos el mismo salario estando de baja médica que trabajando. Idea reforzada por su guardia pretoriana al unísono, que en vez de asesorar con honestidad y lealtad al líder, y decirle que se había equivocado con tal afirmación, salieron a reafirmar su error. Otra demostración más de lo alejado que se encuentra de la realidad.
Esta equivocada idea le valió para proponer derogar por ley las cláusulas que se recogen en algunos convenios colectivos que complementan los salarios de los trabajadores que están de baja para reducir la pérdida salarial que sufren que, por cierto, son resultado de los acuerdos entre patronales y sindicatos en la negociación colectiva, y muestra de nuestra autonomía. Porque, aunque este dirigente político, que aspira a ser presidente del Gobierno de nuestro país, no lo sepa, estar de baja, tiene un coste para la mayoría de las personas trabajadoras.
Estamos advertidos de las intenciones que tiene el Partido Popular si llega a la responsabilidad de gobernar nuestro país: Atacar la negociación colectiva; pasar por encima de la concertación social –aprobará la derogación por ley diga lo que digan los agentes sociales en el marco del diálogo social–; y arrebatarnos derechos laborales a los trabajadores y las trabajadoras. Por cierto, no hay que hacer mucha memoria, es lo que hicieron durante su último gobierno.
Las declaraciones del líder del Partido Popular que hemos podido leer y escuchar tiene dos virtudes. En primer lugar, pone en el centro de la agenda pública una problemática muy compleja y sensible –la salud pública, la enfermedad y la salud en el trabajo–, que afecta a millones de trabajadores y que tiene muy diversas derivadas. En segundo lugar, que ya sabemos lo que opina el líder del Partido Popular, y el séquito que le rodea: las personas que no acuden al trabajo son unas jetas y que los médicos de familia no son profesionales ya que se dedican a regalar las bajas a cualquiera que entre por la puerta de su consulta.
Unos días antes de las declaraciones del señor Feijóo, el señor Garamendi, líder de la patronal española, se refirió al descenso de los de calidad de la atención sanitaria y los vínculos que tiene con el aumento de las bajas. Bien haría en recordarle el dirigente patronal al líder del Partido Popular que los responsables de la situación límite de la sanidad pública en general, y la atención primaria en particular, son sus compañeros de partido que gobiernan en las Comunidades Autónomas.
Es decir, el señor Feijóo y su partido pueden hacer mucho por abordar esta problemática si desde las autonomías que gobierna si hicieran todos los esfuerzos por reducir las listas de espera de la sanidad pública, reforzaran la atención primaria y la atención psicológica. Al igual que puede hacer mucho también el señor Garamendi, impulsando formas de organización del trabajo entre sus representados, las empresas de este país, que pongan en el centro a las personas, su salud y su bienestar, y no, como hacen siempre, que priorizan por encima de cualquier cosa su interés y cuenta de resultados, incluso por encima de la salud física, emocional o psicológica de los trabajadores y las trabajadoras.
Desde CCOO siempre hemos considerado que esta problemática debe abordarse con rigor y con responsabilidad, poniendo en el centro la salud de las personas trabajadoras como nos compromete el artículo 43 de la Constitución, y siendo conscientes del reto financiero, pero manejable, que supone el incremento de la incidencia de la incapacidad temporal. Pero en ningún caso dejaremos pasar sin respuesta, sin movilización, cualquier intento de arrebatar nuestros derechos laborales. Venga de quien venga.
Y no me resisto en la tentación de recordar al señor Garamendi y la organización que representa que se tome más en serio su responsabilidad en materia de seguridad y salud en el trabajo, que es mucha,. Huyen y esquivan llegar a cualquier compromiso tanto en los foros de representación institucional como en el diálogo social, donde después de 18 meses de negociación abandonaron la mesa para reformar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que se aprobó en 1995 donde las condiciones de trabajo se diferencian mucho de las de ahora. Condiciones de antes y de ahora que generan decenas de miles de enfermedades profesionales, que sus mutuas no reconocen y que son asistidas y pagadas por los sistemas públicos de salud.
Hay materia de debate, pero pedimos que ese debate sea en serio y con gente seria. Comisiones Obreras tiene 116.000 personas delegadas en centros de trabajo del país, y de la experiencia real, diaria y directa ha sacado decenas de propuestas para proteger la salud y la seguridad y hacer cumplir las normas. Empecemos por ahí. El atrevimiento y la ignorancia lejos, por favor.
sobre la firma:
Mariano Sanz es secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO.