La vicepresidenta tercera y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía, Carolina España (PP-A), ha reiterado este miércoles en el Parlamento andaluz la oposición del Ejecutivo autonómico al nuevo modelo de financiación autonómica planteado por el Ministerio de Hacienda, al considerar que “rompe” con la “igualdad” entre españoles que consagra la Constitución.
La también portavoz del Gobierno andaluz ha intervenido en el Pleno para analizar la propuesta aprobada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del pasado 4 de septiembre, que sólo contó con el respaldo de Cataluña y Canarias, frente al voto en contra de las comunidades de régimen común gobernadas por el PP.
Durante su intervención, la consejera de Hacienda ha insistido en que Andalucía lleva “17 años infrafinanciada, desde 2009”, fecha de entrada en vigor del actual sistema, que sigue aplicándose pese a estar caducado. Ha remarcado que, “en términos de financiación por habitante ajustado”, los andaluces recibieron en 2024, último ejercicio liquidado, “193 euros menos con respecto a la media”.
Ha añadido que en 2024 Andalucía “recibió 286 euros menos por habitante ajustado” que Cataluña, y ha alertado de que, “según los análisis de liquidación de Fedea, Andalucía acumula un déficit de financiación que podría superar los 20.000 millones de euros”, una situación que ha calificado de “insostenible”.
Carolina España ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez que “ha perdido ocho años en ponerse a trabajar en una reforma del modelo de financiación”, y ha recordado que la actual secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, ha sido ministra de Hacienda en casi todo ese periodo y “lideró” como consejera andaluza el acuerdo aprobado en 2018 por el Parlamento andaluz para exigir una mejora de la financiación para la comunidad.
La consejera ha criticado que el diseño del nuevo modelo por parte del Ministerio de Hacienda que dirige Montero se haya “pactado otra vez con Esquerra Republicana” de Cataluña, como ocurrió con el sistema que empezó a aplicarse en 2009 bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y ha sostenido que “contraviene todo lo que ella misma defendía cuando era consejera de Hacienda” de la Junta.
En este sentido, la portavoz del Ejecutivo autonómico ha señalado que, “en cuestión de días”, Montero “pasó de reclamar una reforma urgente del modelo de financiación para hacerlo más justo y equitativo” cuando estaba en el Gobierno andaluz, “a pensar que ya no era una prioridad”, y “de exigir una negociación multilateral en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera a imponer un modelo cocinado a espaldas de los territorios” entre el PSOE y ERC.
Carolina España ha defendido que la propuesta que el Gobierno llevó al CPFF el 4 de septiembre “sólo satisface al independentismo, al separatismo”, y ha subrayado que “hasta las comunidades gobernadas por el PSOE han dicho que se trata del modelo más insolidario, más injusto y más desigual de la democracia española”, citando al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
La consejera portavoz ha reiterado que la Junta de Andalucía “se opone” al modelo impulsado por el Ministerio de Hacienda porque “se ha hurtado a las comunidades la posibilidad de participar en el diseño” de un sistema que “va a condicionar la financiación de los servicios públicos” que se prestan a la ciudadanía.
Ha insistido en que se trata de un esquema “diseñado 'ex profeso' para beneficiar a Cataluña”, que “introduce mecanismos que generan desajustes”, entre ellos la distribución del IVA de las pymes o la configuración del fondo climático.
Además, ha advertido de que “rompe con el principio de solidaridad e igualdad entre españoles al tratarlos de diferente manera según el lugar donde residan”, y ha rechazado la “ocurrencia” del Ejecutivo central “de tapar las insuficiencias del sistema” recurriendo al Fondo de Compensación Interterritorial (FCI).
Ha recordado que “el FCI carece de dotación suficiente y su articulación depende de unos Presupuestos Generales del Estado pendientes de presentación”, y ha añadido que este instrumento tiene una función constitucional específica, orientada a inversiones para la convergencia territorial, por lo que “no es un mecanismo diseñado para financiar de manera ordinaria la sanidad, la educación o los servicios públicos esenciales”.
En este marco, la titular andaluza de Hacienda ha dicho “no entender las prisas” del Gobierno de España por aprobar “este engendro”. “No puede haber privilegio sin agravios. No puede haber beneficios para el independentismo sin que alguien pague la fiesta”, ha zanjado Carolina España.
Críticas del PSOE-A y de la izquierda
En el debate de los grupos, el diputado del PSOE-A Mario Jiménez ha reprochado a la consejera de Hacienda que “pasará a la Historia por rechazar un sistema de financiación que puede incorporar al respaldo financiero” de Andalucía “5.500 millones de euros, por puro sectarismo” y por una “estrategia de confrontación ciega”.
“Son incapaces de ver lo que objetivamente es bueno, simple y llanamente, porque viene de un Gobierno socialista”, ha afeado Mario Jiménez a los miembros del Ejecutivo andaluz, a los que también ha acusado de que “mienten por sistema” y “enfrentan territorios” siendo “anticatalanes”, antes de recalcar que el PSOE-A respalda el modelo aprobado en el CPFF porque “es bueno para Andalucía”.
La parlamentaria de Adelante Andalucía María Victoria Serrano ha dirigido sus críticas tanto al PSOE como al PP por la financiación de la comunidad, y ha defendido que “Andalucía no pide limosna”, sino que “se cuente a todos los andaluces” al fijar los recursos que recibe, que “se midan los kilómetros y no las chinchetas”, y que “el Fondo de Compensación sirva para lo que dice la Constitución, y que los pesos de la fórmula los pueda explicar a alguien sin sonrojarse”.
Por su parte, el diputado de Por Andalucía Rafael Sánchez Rufo ha acusado al Gobierno andaluz de utilizar la financiación autonómica “para confrontar” con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, “no para aportar alternativas, sino para cumplir el mandato” del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo. A su juicio, el “verdadero debate” debería centrarse en reforzar “la defensa de un modelo para Andalucía que esté en la línea” de lo que se aprobó en el Parlamento en 2018.
PP-A y Vox arremeten contra el sistema
En nombre del PP-A, el diputado Agustín Aguilera ha denunciado que María Jesús Montero, “al dictado” del líder de ERC, Oriol Junqueras, “ha diseñado a martillazos un sistema chapucero que maltrata a Andalucía sólo para pagar el peaje de mantener a Pedro Sánchez en el poder”, y ha advertido de que este modelo “mantiene y normaliza la infrafinanciación andaluza”.
Finalmente, el diputado de Vox Rodrigo Alonso ha aprovechado el debate para sostener que “el modelo de las autonomías es un modelo fallido”, y que “los grandes beneficiados y causantes de la eterna discusión de la financiación autonómica, así como de la manera también de calcularla, han sido los partidos separatistas”. En su intervención ha concluido que “la financiación autonómica siempre será insuficiente si lo que se pretende es pagar las duplicidades de las autonomías, la inmigración ilegal, la corrupción, el chantaje y la traición de Pedro Sánchez”.