El grupo parlamentario del PSOE llevará este lunes al Pleno de las Cortes de Aragón “una solución urgente y definitiva al colapso que sufre el fútbol base de la ciudad de Teruel”. Según ha explicado el diputado Pedro Polo, la situación repercute en cerca de un millar de menores y jóvenes de la capital y de localidades cercanas, que padecen “entrenamientos recortados y a horas intempestivas”.
Polo defenderá una proposición no de ley que reclama al Gobierno de Aragón la firma de un convenio para acometer la reforma integral del campo Federativo del Atlético Teruel, con una inversión aproximada de 350.000 euros, con el objetivo de consolidarlo como segundo campo de fútbol 11 de uso público en la ciudad.
“Cuando presentamos esta iniciativa ya advertimos de que estábamos caminando hacia el colapso. Hoy ya hemos llegado a él. Teruel es una capital de provincia con alrededor de mil fichas de fútbol base y únicamente un campo de fútbol 11 de titularidad pública capaz de asumir esta actividad. Las consecuencias las están pagando directamente los niños y sus familias”, ha relatado.
Desde el PSOE insisten en que la escasez de campos para fútbol 11 en Teruel está obligando a programar entrenamientos hasta muy entrada la noche, con chavales que en algunos casos regresan a casa cerca de la medianoche y sesiones que deben acortarse por la imposibilidad material de dar cabida a todos los equipos.
“Tenemos entrenamientos que ni siquiera llegan a una hora efectiva. Hay equipos que están perdiendo alrededor de media hora de entrenamiento simplemente porque no hay sitio ni tiempo para todos”, ha explicado Pedro Polo, subrayando que el problema se agrava los fines de semana, cuando en el Luis Milla se concentran partidos de muchas categorías, incluidos los de equipos regionales y de categorías superiores.
En estas jornadas, ha indicado el diputado socialista, la saturación provoca que haya menores que deban presentarse en las instalaciones desde las 07.00 horas para cambiarse y prepararse, mientras que la actividad se alarga hasta aproximadamente las 22.00 horas tanto los sábados como los domingos. “Y, aun con horarios tan extremos, la programación sigue realizándose con enormes dificultades por la falta de espacio disponible”, ha añadido.
SOLUCIÓN A CORTO PLAZO
Hasta la fecha, el campo en el que entrena el Atlético Teruel, propiedad del Obispado y cedido al club mediante un contrato de uso, había contribuido a descargar parte de la presión sobre las instalaciones municipales.
Cuando el PSOE registró la iniciativa que se debatirá el lunes en las Cortes, el pasado mes de junio, ya destacó que más de 250 niños utilizaban estas instalaciones y que su uso “resultaba imprescindible para evitar un colapso todavía mayor del fútbol base de la capital”.
No obstante, ha señalado Pedro Polo, “años de utilización y la ausencia de una inversión suficiente para su reforma han provocado un deterioro muy avanzado del terreno de juego y de las instalaciones, reduciendo cada vez más su capacidad para acoger entrenamientos y partidos”.
El diputado ha recalcado, además, que el problema trasciende lo meramente deportivo. “Estamos hablando también de seguridad. El año pasado ya se produjeron lesiones importantes vinculadas al mal estado del terreno de juego. No podemos esperar a que ocurra algo más grave para actuar”.
Ante este escenario, el Ayuntamiento de Teruel ha anunciado una intervención de unos 45.000 euros centrada principalmente en el césped, una cantidad que, a juicio de los socialistas, resulta claramente insuficiente para atajar el problema de fondo.
“MIGAJAS”
“Los 45.000 euros anunciados por el Ayuntamiento son claramente insuficientes; son migajas para la dimensión del problema y suenan más a una excusa para echar la pelota hacia delante que a una solución real”, ha señalado Polo, vinculando este anuncio con la cercanía de las elecciones municipales.
“El fútbol base de Teruel ya no necesita más anuncios, medias verdades o soluciones a medias; necesita una actuación integral, urgente y definitiva”, ha dicho.
Polo ha calificado de “absolutamente incongruente” que municipios del entorno, mucho más pequeños, dispongan actualmente de mejores campos de fútbol que una capital de provincia como Teruel, donde alrededor de un millar de niños y jóvenes dependen de una oferta claramente insuficiente.
“El problema no es solo la situación límite que estamos viviendo ahora, sino que tampoco existe a día de hoy una solución estructural a la vista”, ha concluido.