Las Cortes de Castilla-La Mancha han dado este jueves el visto bueno al techo de gasto para 2027, fijado en 10.019 millones de euros. La medida ha salido adelante únicamente con el respaldo del PSOE, que ha hecho valer su mayoría absoluta frente al voto en contra de PP y Vox, en una sesión que ha servido como anticipo de la confrontación política que acompañará la tramitación de las próximas cuentas autonómicas.
El Ejecutivo regional ya había validado este límite de gasto el pasado 1 de septiembre en Consejo de Gobierno, con un incremento del 11,3% respecto al ejercicio anterior, antes de remitirlo al Parlamento como paso previo a la elaboración del proyecto de Presupuestos.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha defendido que el techo de gasto se ha diseñado en un "escenario económico positivo" y apoyado en una previsión de crecimiento del PIB de la región del 2,4% en 2026 y del 2% en 2027.
Ruiz Molina ha subrayado que las futuras cuentas se plantean con "déficit cero y sin recurrir a nuevo endeudamiento", y ha situado entre los ejes prioritarios el refuerzo del Estado del bienestar, las políticas de acceso a la vivienda —con especial atención a la juventud— y el apoyo a la actividad empresarial y al empleo.
Al mismo tiempo, el consejero ha cargado contra PP y Vox por haber rechazado en el Congreso, junto a Junts, la senda de estabilidad presupuestaria propuesta por el Gobierno central, que fue derrotada en dos votaciones el pasado mes de julio.
Ese marco habría permitido a las comunidades disponer de un mayor margen de déficit y, por tanto, de más capacidad para endeudarse. Según las estimaciones ofrecidas por Ruiz Molina, para Castilla-La Mancha ese espacio adicional habría supuesto 65 millones de euros más de gasto posible.
"Con sus votos en contra, me refiero al PP y a Vox, han reducido la capacidad de gasto en 65 millones de euros", ha recriminado el consejero, acusando a ambos partidos de impedir que la región contara con más recursos para atender las necesidades de la ciudadanía.
Ruiz Molina también ha aprovechado el debate para mostrar su rechazo al nuevo modelo de financiación diseñado por el Gobierno central, al entender que no garantiza de forma adecuada el principio de igualdad.
Ha recordado que Castilla-La Mancha se posicionó en contra en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y ha defendido que la Junta mantiene una actitud reivindicativa estable con independencia de quién ocupe La Moncloa.
El PP cuestiona el incremento del gasto
El portavoz adjunto del PP en las Cortes, Santiago Serrano, ha confirmado el voto contrario de su grupo y ha enmarcado la discusión presupuestaria en la situación política estatal, reprochando al Ejecutivo de Pedro Sánchez que siga sin sacar adelante unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.
Serrano ha puesto el acento en el impacto de la inflación sobre la recaudación y ha vuelto a exigir al Gobierno de Emiliano García-Page que "deflacte el tramo autonómico del IRPF" para compensar la pérdida de poder adquisitivo de hogares y tejido productivo.
El diputado del PP se ha preguntado de dónde procederán los más de 1.000 millones adicionales de capacidad de gasto y ha sostenido que una parte de ese aumento saldrá "del bolsillo de los ciudadanos".
Además, los populares han presentado las cuentas de 2027 como las últimas de Emiliano García-Page, dando por hecho un relevo político tras las próximas elecciones autonómicas.
Vox duda del origen de los fondos
Desde Vox, Francisco José Cobo ha centrado también su rechazo en el origen de los recursos que permitirán elevar en más de 1.000 millones el límite de gasto.
El parlamentario ha insistido en que detrás de la capacidad financiera de la Junta están los impuestos abonados por familias, autónomos y empresas, y ha dirigido su crítica hacia la deuda acumulada durante los mandatos de Emiliano García-Page, advirtiendo de la necesidad de analizar qué efectos dejarán las próximas cuentas sobre los ejercicios venideros.
El diputado de Vox ha avanzado así el voto negativo de su formación y ha acusado al Gobierno regional de presentar las cifras de forma ventajosa sin detallar, a su juicio, con suficiente claridad el volumen de deuda de la Comunidad Autónoma y la carga fiscal soportada por los contribuyentes.
El PSOE defiende más gasto social sin subir impuestos
Por parte del PSOE, la diputada Silvia Fernández ha asegurado que el aumento de la capacidad presupuestaria hará posible elevar la inversión pública "sin aumentar el endeudamiento ni la presión fiscal".
Fernández ha recordado que Castilla-La Mancha solo tiene tres tributos propios y ha reivindicado las bonificaciones y deducciones vigentes, así como las nuevas medidas anunciadas para familias y empresas.
Según ha resumido, la estrategia del Ejecutivo combina "más capacidad de gasto, menos presión fiscal y cero incremento del endeudamiento".
La parlamentaria socialista ha arremetido igualmente contra las propuestas económicas de PP y Vox, vinculándolas a políticas de austeridad y a los recortes aplicados durante el Gobierno de María Dolores de Cospedal.