El diputado de los Comuns en el Parlament, Andrés García Berrio, ha señalado que el nuevo protocolo sobre el uso del gas OC (gas pimienta) en intervenciones de los Mossos d'Esquadra, difundido este miércoles por el Govern, supone un avance, pero a su juicio se queda corto, ya que no impide “al 100%” su aplicación en casos de resistencia pasiva durante manifestaciones.
Según Berrio, el documento establece que no debe emplearse en contextos de resistencia pasiva, aunque, a su entender, deja un margen que no termina de cerrarse y que debería quedar mucho más definido: “La apreciación que se realiza en este protocolo de uso no cierra totalmente la puerta”, ha manifestado en una comparecencia ante los medios en la Cámara catalana.
Ha explicado que su grupo querría una modificación del texto para garantizar de forma inequívoca esta limitación, aunque reconoce que, al tratarse de un protocolo recién aprobado, ve complicado que se reforme de inmediato. Aun así, ha expresado su confianza en que “en su aplicación” no vuelvan a producirse escenas de uso del gas pimienta en contextos de resistencia pasiva, como afirma que ocurrió en 2025 en Barcelona, durante una protesta en apoyo a Palestina en la estación de Sants.
García Berrio ha valorado de forma favorable que la decisión de emplear este material quede restringida a mandos policiales, pero ha pedido que se evite recurrir a él en concentraciones multitudinarias, ya que “puede generar situaciones de caos” por su amplio radio de impacto. Asimismo, ha criticado que el protocolo no contemple una prohibición absoluta de su uso en espacios cerrados.
Al ser preguntado por la coincidencia temporal entre la publicación del protocolo y la huelga general convocada para el 11 de noviembre, ha apuntado que “no es lo más adecuado”, aunque ha admitido que era necesario que el documento viera la luz para aclarar en qué condiciones puede utilizarse el gas pimienta, dado que, según ha dicho, se venía de una situación anómala.