¿Qué es el virus del Nilo, cuáles son sus síntomas y cómo actuar ante los primero signos?

Andalucía suma 47 casos, 15 de ellos graves, y Extremadura contabiliza otros 17. La enfermedad se transmite principalmente por mosquitos y no tiene vacuna ni tratamiento antiviral específico para humanos

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Mosquito portador del virus del Nilo Occidental (VNO). JUNTA DE ANDALUCÍA

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El virus del Nilo mantiene activada la vigilancia sanitaria en varias comunidades autónomas. Andalucía ha confirmado 47 casos durante 2026, entre ellos 15 cuadros neuroinvasivos y un fallecimiento, según el último informe de la Junta de Andalucía, actualizado este miércoles 19 de agosto.

El balance incluye un nuevo contagio en dos Hermanas, en Sevilla. De los pacientes diagnosticados, 32 han presentado síntomas leves y siete permanecen hospitalizados.

En Extremadura, el Servicio Extremeño de Salud ha confirmado 17 infecciones en lo que va de año, con seis personas ingresadas. Ante el aumento de diagnósticos, conocer cómo se transmite la enfermedad y cuáles son sus síntomas resulta esencial para identificar situaciones de riesgo.

Qué es el virus del Nilo Occidental

El virus del Nilo Occidental es un patógeno del género de los flavivirus que puede provocar la denominada fiebre del Nilo Occidental. Se trata de una zoonosis: una enfermedad que circula entre animales y que, en determinadas circunstancias, puede afectar a las personas.

Su ciclo natural se produce principalmente entre aves y mosquitos. Las aves actúan como reservorio del virus, mientras que los insectos pueden adquirirlo al picarlas y transmitirlo posteriormente.

Según la Organización Mundial de la Salud, el virus fue identificado por primera vez en Uganda en 1937. Actualmente circula en distintas regiones de África, Europa, América y Asia.

Qué mosquito contagia la enfermedad

La principal vía de transmisión es la picadura de un mosquito infectado del género Culex, habitual en numerosos entornos urbanos y rurales.

El insecto contrae el virus al alimentarse de un ave infectada. Si después pica a una persona, puede transmitirle la infección. También pueden resultar afectados otros mamíferos, especialmente los caballos.

Sin embargo, una persona infectada no contagia a otra mediante contacto humano. Existen vías excepcionales, como transfusiones sanguíneas, trasplantes o transmisión durante el embarazo. Por ello, las autoridades sanitarias aplican controles específicos cuando detectan circulación del virus.

Qué impacto produce el mosquito en España y Europa

El impacto varía considerablemente según la edad, el estado de salud y la circulación de los mosquitos transmisores.

En Andalucía, el informe oficial del 19 de agosto recoge 47 casos confirmados, 15 formas neuroinvasivas, un fallecimiento y 28 municipios declarados áreas en alerta.

En Extremadura, la Junta ha comunicado 17 contagios en 2026. El año anterior, esta comunidad notificó 39 casos y cinco fallecimientos.

A escala europea, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades contabilizaba, hasta el 13 de agosto, 429 casos humanos en nueve países, entre ellos España.

Estas cifras corresponden a casos detectados. Como muchas infecciones no producen síntomas, el número real de personas contagiadas puede ser superior.

Cuáles son los síntomas del virus del Nilo

Alrededor del 80% de las personas infectadas no desarrolla síntomas. Aproximadamente un 20% presenta una enfermedad generalmente leve, parecida a un proceso gripal.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio o debilidad.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Náuseas, vómitos o diarrea.
  • Erupciones cutáneas.
  • Inflamación de los ganglios.

La guía clínica del Ministerio de Sanidad indica que el periodo de incubación habitual es de entre dos y 14 días después de la picadura, aunque puede prolongarse en personas inmunodeprimidas.

La mayoría de los afectados se recupera, pero el cansancio puede mantenerse durante semanas.

¿Existe algún tratamiento?

Actualmente no existe una vacuna autorizada para prevenir la enfermedad en humanos ni un tratamiento antiviral específico de eficacia demostrada.

En los casos leves, la atención suele centrarse en aliviar los síntomas mediante reposo, hidratación y medicamentos para controlar la fiebre o el dolor cuando estén indicados por un profesional sanitario.

El Ministerio de Sanidad señala el paracetamol como opción para reducir la fiebre, siempre respetando las indicaciones médicas y las contraindicaciones particulares. Los antibióticos no eliminan el virus y no deben tomarse sin prescripción.

Cuando aparecen complicaciones neurológicas, puede ser necesario el ingreso hospitalario, la administración de líquidos intravenosos, vigilancia médica y, en los casos más graves, apoyo respiratorio.

Cómo actuar ante los primeros síntomas

Si aparece fiebre, dolor de cabeza o malestar después de haber estado en una zona con circulación del virus, conviene contactar con el centro de salud e informar de posibles picaduras y de los lugares visitados.

Las personas mayores, inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas deben consultar con especial rapidez.

Si se presentan rigidez de cuello, confusión, dificultad para hablar, debilidad muscular, convulsiones o alteraciones de la conciencia, es necesario acudir inmediatamente a urgencias o llamar al 112.

El diagnóstico corresponde a los profesionales sanitarios, que pueden solicitar análisis de sangre y, cuando existe sospecha de afectación neurológica, pruebas adicionales. Haber recibido una picadura aislada no significa necesariamente que se haya contraído la enfermedad.

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