Anthropic registró unas pérdidas netas de 80.700 millones de dólares (71.869 millones de euros) en la primera mitad del año, lo que implica multiplicar por más de seis los anteriores "números rojos" de 13.000 millones de dólares (11.576 millones de euros) anotados por la firma responsable de avanzados modelos de IA como Claude, que está ultimando los preparativos para su próxima salida a bolsa.
De acuerdo con el borrador del folleto S-1 al que tuvo acceso “The Wall Street Journal”, la mayoría de estas pérdidas, en torno a 72.000 millones de dólares (64.121 millones de euros), obedecen a ajustes contables vinculados a cambios en el valor de bonos convertibles y otros instrumentos emitidos por la compañía para financiarse.
El documento preliminar detalla que Anthropic ingresó aproximadamente 16.300 millones de dólares (14.516 millones de euros) entre enero y junio, muy por encima de los cerca de 1.100 millones de dólares (980 millones de euros) obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La empresa precisa que alrededor del 20% de su facturación semestral se concentró en solo dos clientes, y Anthropic advierte de que prevé seguir dependiendo en gran medida de un reducido grupo de grandes clientes durante los próximos años.
En los seis primeros meses de 2026, Anthropic destinó cerca de 9.000 millones de dólares (8.015 millones de euros) a ampliar su capacidad de computación e infraestructura, frente a los 2.300 millones de dólares (2.048 millones de euros) dirigidos a este capítulo en el mismo periodo de 2025, y por encima también de los 7.300 millones de dólares (6.501 millones de euros) invertidos a lo largo de todo 2025.
El diario señala que Anthropic podría llegar a desembolsar hasta 750.000 millones de dólares (667.931 millones de euros) en los próximos años para reforzar su capacidad de procesamiento, incluyendo acuerdos que aún se encuentran en fase de negociación.
En esta línea, la tecnológica mantiene compromisos de pago por unos 450.000 millones de dólares (400.758 millones de euros) en contratos de computación en la nube para los próximos siete a diez años.