El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, ha señalado 2031 como el horizonte en el que la calificación crediticia del país podría volver al ansiado 'grado de inversión', lo que supondría abandonar su actual consideración de deuda de alto riesgo o 'bono basura'.
“Si el presidente Javier Milei logra un segundo mandato, buscaremos que Argentina sea grado de inversión, un objetivo que creemos cumplible en 2031”, ha afirmado Caputo en una rueda de prensa ofrecida este lunes. El propio Milei ya insistió en Madrid hace dos semanas en que no contempla presentarse para un tercer mandato.
El titular de Economía ha matizado, no obstante, que en un plazo de unos cinco años el país podría reunir las condiciones necesarias para volver a colocar deuda en los mercados internacionales. Sin embargo, ha subrayado que esa eventual emisión será únicamente una “opción” a considerar y “no un objetivo” prioritario de la estrategia económica.
En la actualidad, S&P Global Ratings otorga a la deuda soberana argentina una nota de 'B-', Moody's la sitúa en 'Caa1' y Fitch también en 'B-', todas ellas con perspectiva estable. En junio, S&P mejoró el rating del país desde 'CCC+' hasta 'B-' manteniendo una previsión estable.
De acuerdo con S&P, la deuda argentina pasa a clasificarse como “altamente especulativa”, frente al anterior nivel de “riesgo sustancial”, lo que se interpreta como un respaldo a las reformas de corte pro-mercado impulsadas por el Gobierno de Milei junto al proceso de adelgazamiento del Estado.
En el plano de los compromisos más inmediatos, Argentina debe hacer frente desde este jueves 9 de julio a pagos con tenedores de bonos privados por 4.300 millones de dólares (3.758 millones de euros).
Mirando a medio plazo, el país tiene vencimientos previstos en 2026 por un total de 19.200 millones de dólares (16.778 millones de euros). Pese a ello, Caputo ha señalado que estos compromisos están “sobrecumplidos”, en referencia al margen de maniobra que, según el Gobierno, ofrece la actual senda fiscal y financiera.