BBVA Research ha revisado al alza en dos décimas, hasta el 2,6%, su proyección de crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) de España en 2026 y mantiene sin cambios la previsión de una desaceleración hasta el 2,1% en 2027. El servicio de estudios advierte de que el encarecimiento de la energía y el endurecimiento de las condiciones financieras se convertirán en frenos relevantes para la expansión económica.
En la edición de octubre del informe “Situación España”, el equipo de análisis de la entidad subraya que el actual escenario de combustibles caros puede trasladarse tanto a la inflación como al avance de la actividad.
Según sus cálculos, el aumento del coste del petróleo y del gas podría detraer entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB y añadir entre 0,8 y 0,9 puntos porcentuales a la inflación en España de aquí a finales de 2027.
De este modo, el cuadro macro de BBVA Research contempla una tasa de inflación del 3,6% en 2026 y del 3,2% en 2027. “Cuanto más se prolongue el alza de los costes energéticos, mayor será el impacto sobre la actividad”, han señalado los economistas.
El informe explica que, ante un encarecimiento temporal de la energía, los hogares pueden compensar al principio la pérdida de poder adquisitivo reduciendo su tasa de ahorro o recurriendo al crédito, mientras que la política fiscal puede amortiguar durante un tiempo el golpe sobre las rentas y los costes.
No obstante, la capacidad de estos colchones para sostener el gasto se debilita a medida que el ‘shock’ se hace más persistente, lo que eleva la probabilidad de que el ajuste termine reflejándose en un menor consumo y en una caída de la inversión.
En este contexto, BBVA Research calcula que el nuevo escenario de tipos de interés tendrá un efecto contractivo sobre el PIB español equivalente a 0,3 puntos porcentuales en el crecimiento medio de 2026 y 2027, considerando una subida adicional de 0,25 puntos en diciembre de este año.
El consumo privado resiste pese a la presión de precios y tipos
Los técnicos del banco anticipan que el consumo privado seguirá mostrando un avance notable en 2026 y 2027, del 3,1% y del 2,2% respectivamente, apoyado en unos fundamentales sólidos, aunque con una progresiva moderación por el repunte de la inflación y de los tipos de interés.
Entre los factores que sostienen el gasto de los hogares destacan el crecimiento previsto del empleo (un 2,4% en 2026 y un 2% en 2027), la reducción de la tasa de ahorro de las familias y el buen comportamiento de la riqueza, impulsada por el aumento del valor de los activos inmobiliarios.
En el mercado laboral, las estimaciones de los economistas apuntan a que la regularización extraordinaria de migrantes ha favorecido el incremento de la afiliación a la Seguridad Social, si bien reconocen que su efecto final sobre la actividad aún no está claro.
En ausencia de regularización, se calcula que la afiliación extranjera habría crecido en 210.000 personas desde abril, es decir, 275.000 menos de lo observado. “El impacto sobre el crecimiento dependerá, entre otros factores, de cuántas de las nuevas afiliaciones sean sustitución de empleo informal por formal”, han señalado.
Al mismo tiempo, el consumo público, que se incrementará un 2,5% y un 2,4% en 2026 y 2027, continúa contribuyendo al dinamismo de la demanda interna, apoyado en la remuneración de los empleados públicos y en un contexto en el que resulta cada vez más complejo cumplir con las reglas fiscales.
Déficit público, exportaciones y formación de capital
Los analistas remarcan que la política fiscal se mantiene en términos generales como moderadamente expansiva en un entorno de crecimiento, lo que retrasa la corrección del déficit público. Sus previsiones sitúan el desequilibrio en el 2,7% del PIB en 2026 y en el 2,4% en 2027.
En el frente exterior, BBVA Research prevé que las exportaciones de bienes retrocedan un 0,6% en 2026, en gran medida por el aumento de costes y por la falta de una recuperación vigorosa de la economía europea, aunque anticipa un rebote en 2027, con un avance del 2,1%.
Por el contrario, las exportaciones de servicios siguen creciendo por encima del PIB, con proyecciones de aumento del 6,7% en 2026 y del 4,2% en 2027. Desde finales de 2019, este componente se ha incrementado casi un 54% y se espera que mantenga un dinamismo superior al del resto de partidas de la demanda.
La formación bruta de capital fijo presenta un comportamiento desigual. La inversión en maquinaria y equipo, con incrementos del 3,8% y del 3,0% en 2026 y 2027, parece más resistente, mientras que la construcción podría acelerar su ritmo el próximo año, con avances del 2,8% y del 3,7%.
Riesgos globales, IA, energía y vivienda
BBVA Research considera que el entorno internacional seguirá siendo la principal fuente de incertidumbre para la economía española, con los riesgos centrados en una inflación elevada y en unos tipos de interés más altos.
A estos factores se añaden posibles perturbaciones climáticas, conflictos geopolíticos en distintas regiones, nuevos episodios de proteccionismo entre las grandes economías o el impacto de tendencias estructurales en los mercados laborales, como el envejecimiento demográfico.
El informe advierte de que la reacción de los bancos centrales ante repuntes adicionales de la inflación podría desencadenar episodios de inestabilidad en los mercados de deuda, tanto privada como soberana.
En paralelo, el fuerte aumento de la inversión en el desarrollo y adopción de la inteligencia artificial podría traducirse en ganancias de productividad y en un efecto multiplicador sobre la formación bruta de capital a escala global. “Esto incluso podría venir acompañado por una presión a la baja sobre los precios, como consecuencia de las mejoras en eficiencia”, han alertado.
Los economistas también señalan que la electrificación simultánea del conjunto de la economía agravará los problemas de congestión de la red, y reclaman una estrategia para atraer población extranjera, retener el talento sénior y reducir la brecha de género en las tasas de empleo con el fin de afrontar el reto demográfico.
Además, avisan de que la escasez de vivienda a precios asequibles se ha convertido en uno de los desafíos más importantes para la economía española y recuerdan que persisten las dudas sobre la senda futura de consolidación fiscal.
Por último, en un contexto marcado por la convocatoria de elecciones generales, desde BBVA Research han avisado de que la incertidumbre sobre política económica puede volver a aumentar.