La Comisión Europea quiere dar un giro al modelo turístico comunitario para hacerlo más competitivo y sostenible, consolidando a Europa como referente mundial, pero con una oferta que reparta mejor la afluencia de visitantes entre territorios y estaciones del año. Para ello, plantea medidas que refuercen la conexión con comunidades alejadas, simplifiquen la gestión de las pymes turísticas y preparen al sector para afrontar futuras crisis.
“El turismo es una de las mayores oportunidades de Europa para el desarrollo territorial”, ha defendido el vicepresidente del Ejecutivo comunitario responsable de Cohesión, Raffaele Fitto, en la presentación de la “Estrategia para un Turismo Sostenible en la UE”, con la que Bruselas aspira a “desbloquear” el pleno potencial del sector para “crear crecimiento y prosperidad en todas las regiones, mientras se protege la diversidad e identidad única de los territorios.
“Nuestro objetivo no es simplemente atraer a más turistas a los mismos destinos, se trata de generar más valor y distribuir los beneficios del turismo de manera más amplia”, ha defendido el vicepresidente comunitario durante la rueda de prensa, para poner luego en valor la oportunidad de contar con un enfoque europeo común para una “coordinación más fuerte y una mayor flexibilidad para responder a las distintas necesidades territoriales”.
El comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, ha subrayado en el mismo acto que el turismo es un activo “estratégico” para la Unión Europea y ha recalcado que la estrategia —que no introduce cambios legislativos ni a escala nacional ni comunitaria, sino que refuerza la cooperación— busca dar a esta actividad “el reconocimiento y lugar que merece en la agenda de políticas europeas”.
El plan persigue ofrecer a empresas, administraciones públicas y destinos una “visión común” para ser “más competitivos, más sostenibles y más resilientes” y, al mismo tiempo, “se garantiza que los beneficios llegan a los negocios y comunidades locales y ciudadanos de toda Europa”.
Observatorio, datos y formación para reforzar el sector
Entre las iniciativas planteadas figura la creación de un Observatorio para el Turismo en la UE y de un Espacio Común de Datos sobre Turismo, con el fin de mejorar la recogida de información y el análisis de las tendencias del sector, también mediante el uso de Inteligencia Artificial.
Bruselas propone además una “Academia Europea de Turismo” que, apoyada en una red de escuelas nacionales de turismo, universidades, centros de Formación Profesional y otros actores relevantes, elabore contenidos formativos y programas de aprendizaje compartidos para paliar la escasez de perfiles con las competencias que requiere la industria.
Reparto de la demanda y gestión de los flujos
En relación con los flujos turísticos, la Comisión Europea alerta de que, pese al fuerte atractivo de Europa, la demanda se concentra de forma muy desigual tanto entre destinos como entre temporadas, ya que los viajes siguen acumulándose en momentos muy concretos del año.
En este marco, los servicios comunitarios preparan recomendaciones específicas y una ‘caja de herramientas’ para difundir buenas prácticas y alcanzar un “equilibrio adecuado” entre la demanda de los visitantes, los tiempos de viaje y la capacidad de acogida de los destinos, además de impulsar soluciones que permitan “adaptar” el turismo a las realidades locales y transfronterizas.
Cruceros y presión sobre las ciudades portuarias
La estrategia también identifica como reto la necesidad de una “gestión más cuidadosa” del turismo de cruceros, que concentra grandes volúmenes de pasajeros y actividad económica en puertos y áreas costeras, pero ejerce a la vez una “fuerte presión” sobre las infraestructuras locales, el medio ambiente y la población residente. Bruselas apuesta por establecer un “diálogo de cooperación” entre gobiernos, autoridades locales y regionales, sector privado y sociedad civil para abordar estos desafíos.