El sindicato CCOO ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las subidas salariales y ampliar las cláusulas de garantía en la negociación colectiva, con el fin de salvaguardar el poder adquisitivo de los hogares ante una inflación que, de acuerdo con los datos del INE, se mantuvo en junio en el 3,2% interanual, aunque podría volver a tensionarse por la actual incertidumbre internacional.
El secretario de Estudios y Discurso de CCOO, Carlos Gutiérrez, ha indicado que esta cifra muestra que la inflación "sigue contenida en junio" pese al impacto al alza de la electricidad y el gas tras la retirada de determinadas rebajas fiscales, un encarecimiento que se ha visto compensado por la caída de los precios de los combustibles.
En este contexto, Gutiérrez ha remarcado la relevancia de la negociación colectiva como herramienta para proteger las rentas salariales frente al aumento del coste de la vida, precisando que los convenios "protegen ya a más de ocho millones de personas trabajadoras" con incrementos pactados del 3% hasta junio, que alcanzan el 3,9% en los acuerdos firmados este año, y que tres millones de empleados disponen de cláusulas de garantía salarial.
No obstante, ante la posibilidad de nuevos repuntes en los precios de la energía, CCOO mantiene en su propuesta para el AENC el establecimiento de una subida salarial mínima del 4%, que se vería reforzada con un alza adicional de entre el 1% y el 3% en función de la relación entre el salario medio anual del sector o de la empresa y el salario medio anual de ámbito estatal.
Gutiérrez ha recordado además que, pese al efecto favorable de las medidas fiscales aplicadas para amortiguar la crisis energética sobre determinados productos energéticos, estas reducciones "se siguen notando, especialmente en la gasolina y el gasóleo".
En paralelo, para reducir los costes energéticos y sostener la competitividad, CCOO ha instado a acelerar el despliegue de las energías renovables y de las infraestructuras asociadas, al tiempo que se impulsa la electrificación de empresas, hogares y transporte, con el objetivo de disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, asegurar una energía asequible, proteger el poder de compra de los salarios y reforzar la competitividad del tejido productivo.
Por último, Gutiérrez ha expresado su inquietud por el peso que tiene la vivienda en las economías domésticas y ha pedido "medidas más contundentes" orientadas a conformar un amplio parque público que garantice un acceso asequible para la población y, en particular, para las familias trabajadoras.