El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha indicado que el Ejecutivo está estudiando interrumpir por completo la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona mientras se desarrollan las obras de remodelación ya planificadas el pasado año.
Según ha detallado Puente, este modelo ya se aplica en otros países europeos como Alemania, donde es habitual suspender temporalmente el servicio ferroviario durante los trabajos de renovación de la infraestructura. De este modo, las actuaciones se completan en menos tiempo, aunque los pasajeros dejan de disponer del servicio durante ese periodo.
En el caso de España, lo habitual hasta ahora ha sido compatibilizar las obras con la explotación comercial de la línea, concentrando los trabajos en franjas horarias sin circulación o recurriendo a cortes parciales y puntuales. El objetivo de este sistema es mantener la movilidad de los usuarios, aun a costa de alargar significativamente los plazos de ejecución.
El titular de Transportes ha subrayado que la posible clausura temporal de la línea no estaría vinculada a problemas de seguridad, sino a la mejora de la puntualidad. En los últimos años, este aspecto se ha visto afectado por el incremento de las inversiones destinadas a la red ferroviaria, en comparación con la etapa anterior de peor situación económica.
“Estaríamos hablando de que una obra que nos puede llevar cinco años en banda de mantenimiento, podríamos dejarla reducida a menos de 24 meses o 12 meses en condiciones normales, pero durante ese tiempo privaríamos a los usuarios del servicio. Es algo que tenemos que valorar”, ha señalado en la rueda de prensa que está ofreciendo tras el accidente en Urda (Toledo).