El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha advertido de que las cooperativas de crédito españolas se enfrentan a desafíos de calado vinculados a la digitalización, el impacto de la inteligencia artificial (IA) y la ciberseguridad.
Durante una conferencia celebrada este martes en la Universidad de Castilla-La Mancha, Escrivá ha incidido en que uno de los principales retos pasa por las implicaciones estratégicas que la digitalización y la IA tienen sobre los modelos de negocio de estas entidades, así como por la necesidad de aprovechar al máximo la inversión en plataformas tecnológicas compartidas.
Asimismo, ha subrayado que otro frente clave para estas cooperativas es la adaptación de la gobernanza, del control interno y de la gestión de los riesgos financieros y no financieros a un “entorno exigente y cambiante”. En este contexto, ha puesto el foco especialmente en los riesgos tecnológicos y de ciberseguridad ligados a los modelos frontera de IA y a la computación poscuántica.
Ante este escenario, Escrivá ha recalcado que las cooperativas de crédito necesitan ganar tamaño y acometer “inversiones relevantes” para poder responder adecuadamente a estos desafíos.
De acuerdo con las estadísticas del Banco de España, al cierre de 2025 operaban en el país 60 cooperativas de crédito, con una red de 4.218 oficinas, una plantilla de 19.399 empleados y 230.935 millones en activos totales.
Aunque su peso sobre el conjunto del sistema bancario se sitúa en el 7,3% de los activos, su presencia aumenta hasta el 9,1% en el caso del crédito y el 10,2% en los depósitos. Además, estas entidades concentran el 24,6% de todas las oficinas bancarias y el 33,7% del crédito destinado al sector agrario.
Si bien su implantación es menor en las grandes ciudades, en la España rural o menos poblada su cuota de crédito supera el 20%, como ocurre en comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, La Rioja o Murcia.
El gobernador ha añadido que, en la última década, las cooperativas de crédito han incrementado su cuota de mercado porque su volumen de préstamos ha avanzado con mucha más intensidad que el del resto de entidades, que han recortado la financiación a pymes y autónomos. Además, pese a haber ampliado su red de oficinas, a diferencia de otros bancos, han conseguido mejorar su eficiencia en una proporción similar.