El IBEX 35 entra en septiembre con una barrera psicológica conquistada y varias pruebas por delante. El índice español terminó el viernes en 20.041,90 puntos, después de avanzar un 0,81% en la sesión y cerrar la semana con una subida del 0,4%. Ahora la atención se desplaza desde los resultados empresariales hacia los bancos centrales, la inflación y, especialmente, el mercado laboral estadounidense.
La referencia para seguir en tiempo real la evolución del índice está en la cotización del IBEX 35 de Demócrata, donde puede consultarse también el comportamiento de las compañías que lo integran.
El empleo de Estados Unidos, la gran cita de la semana
La publicación del informe de empleo de agosto en Estados Unidos será uno de los acontecimientos con mayor capacidad para mover los mercados durante la primera semana de septiembre.
Los inversores llegarán al dato especialmente sensibles después de la inesperada debilidad registrada en julio y de las últimas señales lanzadas por el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Reuters señala que el mercado espera una creación de empleo relativamente modesta, después de que el mes anterior terminara sorprendiendo negativamente.
La cuestión va mucho más allá de saber cuántos puestos de trabajo creó la economía estadounidense.
Un mercado laboral que volviera a mostrar una fortaleza inesperada podría reforzar el argumento de quienes consideran necesario endurecer nuevamente la política monetaria para contener la inflación. Un dato débil, por el contrario, introduciría dudas sobre hasta qué punto la economía puede soportar tipos más altos.
Warsh ha cambiado el tono de la Reserva Federal
El punto de partida de la semana será el discurso pronunciado por Kevin Warsh en Jackson Hole.
El presidente de la Reserva Federal dejó claro que la inflación continúa demasiado elevada y evitó cerrar la puerta a una nueva subida de tipos si las próximas cifras no muestran una mejora suficiente. Después de sus palabras aumentaron en los mercados las expectativas de un posible movimiento de la Fed en septiembre.
El cambio es relevante para Europa y para el IBEX 35. Una Reserva Federal más restrictiva puede provocar movimientos en el dólar, las rentabilidades de la deuda estadounidense y los bonos europeos, además de modificar el coste global de financiación.
La Bolsa española llega por tanto a septiembre en máximos elevados, pero con un mercado monetario bastante menos cómodo de lo que parecía hace unos meses.
Europa tiene su propia prueba con la inflación
Estados Unidos no será el único foco.
Los mercados conocerán esta semana nuevos datos de inflación de la zona euro después de un verano marcado por la energía y por la persistencia de determinadas presiones sobre los precios.
El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios sus tipos de interés en su reunión de julio y reiteró que las próximas decisiones se tomarán reunión a reunión dependiendo de los datos.
Una inflación superior a la esperada reforzaría la posibilidad de que los tipos europeos permanezcan elevados durante más tiempo e incluso reabriría el debate sobre nuevas subidas. Una moderación proporcionaría algo más de margen a Christine Lagarde y al Consejo de Gobierno.
Los bancos vuelven al centro del IBEX 35
El sector financiero será uno de los principales termómetros.
Los tipos altos tienen dos caras para los bancos. Por una parte, pueden sostener los ingresos generados por la diferencia entre el coste de los depósitos y el rendimiento de préstamos y otros activos. Por otra, un crédito demasiado caro puede reducir la demanda de hipotecas y financiación empresarial y elevar el riesgo de impagos.
Bankinter será una de las compañías sensibles a esta ecuación. Su comportamiento puede seguirse directamente en la cotización de Bankinter en Demócrata.
La reacción de la banca española tendrá especial importancia porque el sector ha sido uno de los grandes motores de la Bolsa durante los últimos ejercicios.
Mapfre y las aseguradoras también miran los tipos
Las aseguradoras presentan una lógica diferente.
Un escenario de rentabilidades más altas en la deuda permite reinvertir progresivamente las carteras de renta fija a tipos superiores, lo que puede mejorar los ingresos financieros futuros. El efecto no es automático porque depende de la duración de las inversiones, el coste de los siniestros y la composición de cada cartera.
Dentro del IBEX, Mapfre ofrece uno de los ejemplos más claros para observar ese mecanismo. Demócrata mantiene actualizada la cotización de Mapfre junto con sus principales indicadores.
Del PMI al informe ADP: las pistas antes del viernes
El dato oficial de empleo estadounidense no llegará solo.
Durante la semana se publicarán indicadores de actividad manufacturera y servicios, datos de ofertas de empleo, peticiones semanales de subsidio y la referencia de empleo privado de ADP.
Todos ellos permitirán al mercado ir ajustando sus expectativas antes de conocer el viernes las nóminas no agrícolas.
También continuará bajo vigilancia el sector tecnológico estadounidense. Los resultados de Broadcom llegan después de una temporada en la que el crecimiento relacionado con la inteligencia artificial ha sostenido buena parte de las valoraciones en Wall Street.
Una corrección importante de las grandes tecnológicas estadounidenses puede trasladarse rápidamente a Europa aunque la composición del IBEX 35 sea mucho menos tecnológica que la del Nasdaq.
Qué nivel vigilar en el IBEX 35
El índice español parte desde 20.041,90 puntos después de haber recuperado el nivel de los 20.000 al cierre del viernes.
Más que convertir esa cifra en una frontera técnica rígida, su importancia es psicológica. Mantenerse por encima consolidaría el salto registrado durante agosto; perderla después de haberla recuperado puede introducir mayor volatilidad en las primeras sesiones de septiembre.
La evolución diaria puede comprobarse en el panel de cotizaciones del IBEX 35 de Demócrata.
Las cinco claves para la Bolsa esta semana
El mercado tendrá que responder, en pocos días, a cinco preguntas: si el empleo estadounidense confirma o desmiente la debilidad de julio; si la inflación europea mantiene la presión sobre el BCE; si el mercado continúa descontando tipos más altos después del discurso de Warsh; cómo reacciona el sector financiero español; y si Wall Street consigue conservar el impulso de sus grandes compañías tecnológicas.
El IBEX comienza ese examen con una ventaja: llega por encima de los 20.000 puntos y después de cerrar otra semana en positivo.