El Ibex frena en la apertura y pierde los 19.500 puntos con el petróleo disparado y el BCE bajo vigilancia

El selectivo español cede alrededor de un 0,4% después de dos jornadas de avances. Repsol e Indra contienen las pérdidas, mientras Santander e Iberdrola lastran el índice antes de una decisión del Banco Central Europeo marcada por el riesgo de que la energía vuelva a alimentar la inflación

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Valores del Ibex 35 en los paneles del Palacio de la Bolsa de Madrid (archivo) | Eduardo Parra - Europa Press

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El Ibex 35 ha comenzado este jueves, 23 de julio, con el freno echado. Durante la primera hora de negociación, el principal índice de la Bolsa española retrocedía un 0,42%, hasta los 19.488,8 puntos, después de haber cerrado el miércoles en 19.571,3 enteros, con una subida cercana al 1%.

El movimiento supone una toma de beneficios contenida tras dos sesiones consecutivas al alza. El índice conserva una revalorización superior al 13% desde enero y permanece relativamente cerca de su máximo de las últimas 52 semanas, situado en los 19.879,1 puntos.

El petróleo vuelve a dictar la agenda

La principal preocupación del mercado no procede esta vez de los resultados empresariales, sino de Oriente Próximo. El petróleo Brent, referencia en Europa, avanza más de un 4% y roza los 98 dólares por barril, máximos de seis semanas.

Los ataques contra petroleros en el mar Rojo y la escalada entre Estados Unidos e Irán han reactivado el temor a que se interrumpan algunas de las principales rutas mundiales de suministro energético. La reacción inmediata es una subida del crudo; la consecuencia potencial, un nuevo incremento de los precios de los combustibles, el transporte y la producción industrial.

Para los hogares españoles, el riesgo es doble. Un petróleo más caro puede trasladarse a las gasolineras y dificultar la moderación de la inflación. Al mismo tiempo, esa presión sobre los precios reduce el margen del Banco Central Europeo para aliviar el coste de las hipotecas y de la financiación.

El BCE, de nuevo pendiente de la energía

El Consejo de Gobierno del BCE celebra este jueves su reunión de política monetaria. La decisión se conocerá a las 14.15 horas y Christine Lagarde comparecerá media hora después.

El consenso del mercado espera que la institución mantenga sin cambios el tipo de la facilidad de depósito en el 2,25%, después de elevarlo en 25 puntos básicos en junio como respuesta a las presiones inflacionistas provocadas por el conflicto en Oriente Próximo. La clave estará, por tanto, menos en la decisión inmediata que en las señales sobre una posible nueva subida en septiembre.

El repunte del crudo devuelve al BCE a una posición incómoda: combatir la inflación con tipos altos, aun a riesgo de enfriar la economía, o esperar a comprobar si el encarecimiento energético es temporal. Esa disyuntiva condicionará durante las próximas semanas al euríbor, al crédito empresarial y a la renta variable europea.

Repsol convierte la crisis energética en ganancias bursátiles

La principal excepción al tono negativo es Repsol. La petrolera subía un 3,84%, hasta los 26,46 euros por acción, y se convertía en uno de los grandes soportes del Ibex.

La compañía obtuvo un beneficio neto de 2.201 millones de euros durante el primer semestre, frente a los 603 millones del mismo periodo del año anterior. Una parte relevante de la mejora procede de la revalorización de sus existencias de petróleo, que aportó un efecto positivo de 823 millones. Su resultado neto ajustado, que refleja de forma más directa la evolución de los negocios, alcanzó los 2.711 millones.

Para sus numerosos pequeños accionistas, la lectura es favorable a corto plazo: cuanto más suben el petróleo y los márgenes energéticos, mejores son las expectativas de ingresos de la compañía. Pero esa misma subida que beneficia a Repsol actúa como un impuesto indirecto para familias y empresas consumidoras de energía.

Indra acelera al calor del gasto público en defensa

Indra lideraba los avances con una subida ligeramente superior al 4%. La tecnológica ha presentado un beneficio neto de 219 millones de euros en el primer semestre, un 2,1% más, mientras sus ingresos crecieron cerca de un 30%, hasta los 3.179 millones.

El dato más significativo es su cartera de pedidos, que se ha duplicado hasta los 20.533 millones de euros. Buena parte de ese salto está vinculada a los Programas Especiales de Modernización impulsados por el Gobierno español y al aumento generalizado del gasto europeo en defensa.

El comportamiento de Indra muestra cómo las decisiones presupuestarias y geopolíticas se están trasladando directamente a la Bolsa. El aumento de la inversión pública en defensa impulsa las expectativas de negocio de la compañía, aunque también abre el debate sobre las prioridades de gasto del Estado y sobre la capacidad industrial española para ejecutar esos contratos.

Santander e Iberdrola pesan entre los valores más populares

Entre las compañías con una mayor base de accionistas minoristas, la apertura deja un comportamiento desigual.

Banco Santander retrocedía un 1,20%, BBVA cedía un 0,47% e Iberdrola se dejaba un 1,22%. Bankinter cotizaba prácticamente plano pese a anunciar un aumento del beneficio del 12%, hasta los 605 millones de euros, mientras CaixaBank avanzaba un leve 0,07%.

Telefónica, por el contrario, subía un 0,66%, e Inditex se mantenía prácticamente sin cambios.

El descenso conjunto de Santander e Iberdrola resulta especialmente relevante por su elevado peso dentro del índice. Sus pérdidas compensan buena parte del empuje de Repsol e Indra y explican que el Ibex permanezca en negativo pese a contar con dos valores que avanzan más de un 4%.

Turismo y consumo sufren el encarecimiento del crudo

Las mayores pérdidas correspondían a Puig, con una caída del 2,44%; IAG, que cedía un 1,74%; y Grifols, con un descenso del 1,70%.

El castigo a IAG tiene una explicación directa: una subida prolongada del petróleo incrementa el coste del combustible de las aerolíneas y puede reducir sus márgenes. También puede enfriar el consumo y encarecer los desplazamientos, una amenaza para uno de los principales motores de la economía española durante la temporada turística.

Puig y Grifols reflejan, por su parte, una mayor prudencia de los inversores ante los valores de consumo y salud en una jornada en la que el dinero se desplaza hacia compañías energéticas, de defensa y otros negocios considerados mejor protegidos frente a la inflación.

Europa cae más que Madrid

El comportamiento del Ibex es negativo, pero más resistente que el de buena parte de Europa. El Dax alemán y el Cac francés pierden alrededor de un 0,8%, el Mib italiano cae más de un 1% y el Ftse británico retrocede cerca de un 0,3%.

La composición del mercado español vuelve a actuar como amortiguador. El elevado peso de la energía y el buen comportamiento de Repsol permiten que el Ibex limite las pérdidas, aunque la debilidad de la banca y de Iberdrola impide que el índice regrese a terreno positivo.

La sesión dependerá ahora de dos variables. Primero, de la evolución del petróleo y de las noticias procedentes de Oriente Próximo. Después, del mensaje del BCE sobre los tipos de interés. La decisión de Fráncfort determinará si la corrección de la apertura es una simple pausa tras las últimas subidas o el inicio de una jornada más complicada para las Bolsas europeas.

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