Los hogares y las instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) incrementaron de nuevo su cartera de letras del Tesoro en agosto, encadenando así seis meses consecutivos de subidas, hasta situarla en 22.509 millones de euros, según los últimos datos publicados este martes por el Banco de España.
Este repunte se produce en un escenario marcado por las continuas alzas de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) para contener la inflación, en el que el Tesoro ha ido mejorando la remuneración que ofrece a los inversores, sobre todo en el tramo de letras, un instrumento de deuda especialmente atractivo para las familias.
A pesar de este aumento, los hogares no han logrado recuperar el primer puesto en la tenencia de letras, posición que perdieron en febrero de 2025 en favor de los inversores extranjeros, que desde entonces se mantienen como principal tenedor de este tipo de deuda.
En agosto, los inversores extranjeros concentraron 33.666 millones de euros en letras, situándose en cabeza. A continuación se colocan los hogares, con 22.509 millones; las instituciones financieras monetarias, con 12.572 millones; los fondos del mercado monetario y otros intermediarios financieros, con 8.914 millones; las sociedades no financieras, con 4.158 millones, y las administraciones públicas, con 4.961 millones.
La próxima subasta de letras del Tesoro tendrá lugar el 3 de noviembre, cuando se ofrecerán títulos a seis y doce meses, con unas rentabilidades actuales del 2,798% y del 3,026%, respectivamente.
El 10 de noviembre se celebrará otra puja de letras del Tesoro, en esta ocasión a tres y nueve meses, que parten de unas rentabilidades del 2,645% y del 2,968%, respectivamente.
Plan de financiación del Tesoro para 2026
El Tesoro Público mantiene para 2026 unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros, la misma cuantía fijada para 2025. De acuerdo con el Ministerio de Economía, la estrategia de financiación de este ejercicio estará condicionada por la buena marcha de la economía española y por la disciplina presupuestaria.
De los 55.000 millones de euros previstos en emisiones netas este año, 50.000 millones se destinarán a deuda a medio y largo plazo, es decir, bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas, mientras que 5.000 millones se canalizarán mediante letras del Tesoro, las mismas cifras que en 2025.
En términos brutos, las emisiones totales del Tesoro ascenderán este año a 285.693 millones de euros, un 4,2% más que el cierre estimado para 2025 (274.242 millones), incremento ligado a las mayores amortizaciones previstas para 2026.
De ese volumen bruto, 176.935 millones de euros corresponderán a emisiones de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que la previsión para 2025 (171.514 millones), mientras que para letras del Tesoro se contemplan 108.758 millones de euros, casi un 5,9% más que el cierre estimado del año pasado (102.728 millones de euros).