Lufthansa ha puesto fin a la vida operativa de su último Airbus A340-600 después de 23 años de servicio comercial, con la llegada a Fránkfurt de un vuelo procedente de Washington DC. Este hito se enmarca en el mayor programa de modernización de flota que la aerolínea ha emprendido en toda su historia.
La compañía incorporó su primer avión de este modelo en 2003 y, a lo largo de las dos décadas siguientes, llegó a operar un total de 24 unidades de la variante A340-600, de acuerdo con la información facilitada en un comunicado.
Junto con la retirada del A340-600, Lufthansa tiene previsto sacar de servicio los Airbus A340-300, A330-200 y Boeing 747-400 de aquí a 2027, que serán sustituidos progresivamente por los Airbus A350-1000 y Boeing 777-9.
Según los fabricantes, estos nuevos modelos son más silenciosos, permiten un ahorro de alrededor del 30% en el consumo de queroseno y, en consecuencia, reducen de forma notable las emisiones. Actualmente ya operan 18 Boeing 787-9 en la flota del grupo, y está previsto que se incorporen otros 11 aparatos de este tipo antes de 2027.
De cara a 2028, la aerolínea calcula que el 70% de su flota de largo radio estará formada por aviones de última generación. Lufthansa subraya que “Un menor número de tipos de aeronaves también implica menor complejidad en el mantenimiento, la planificación y la formación, lo que se traduce en una base económicamente más sólida para el futuro”.