El consejero delegado de la portuguesa EDP, Miguel Stilwell, ha anunciado que no optará a la reelección para un nuevo mandato, por lo que abandonará el puesto tras la junta general de accionistas prevista para 2027. Ante este escenario, la compañía ha puesto en marcha el proceso para sustituir a su primer ejecutivo.
Con una carrera de más de veinte años en EDP y dos mandatos al frente de la gestión, la compañía destaca que su aportación ha sido "fundamental" en la transformación de la energética "hasta convertirla en lo que es hoy".
Hasta la celebración de la junta de accionistas de 2027, Stilwell continuará ejerciendo sus responsabilidades, con el objetivo de asegurar la continuidad del plan estratégico y el respeto de los compromisos asumidos con accionistas, plantilla, clientes y el resto de grupos de interés.
Desde ahora, los consejos de administración y de supervisión trabajarán de forma coordinada en el diseño y ejecución del proceso de selección de su relevo, "de acuerdo con los principios de buen gobierno corporativo y los mecanismos establecidos en el marco de gobernanza de EDP".
La supervisión de la búsqueda recaerá en el comité de Gobierno Corporativo y Sostenibilidad, que contará con el apoyo de una firma internacional independiente especializada en la selección de altos directivos. El proceso estará abierto tanto a aspirantes internos como externos.
"En nombre del Consejo de Administración y Supervisión, quiero agradecer a Miguel Stilwell de Andrade su dedicación a EDP durante 25 años y su liderazgo como CEO. Sus dos mandatos como CEO propiciaron un notable crecimiento de la Compañía y consolidaron una organización preparada para los retos futuros del sector energético. Agradezco la intensa y transparente colaboración que mantuvimos durante este mandato, la cual fue sumamente fructífera en la defensa de los intereses de EDP", ha señalado el presidente del Consejo de Administración y Supervisión, António Lobo Xavier.
Por su parte, Stilwell ha subrayado que "dirigir EDP es un verdadero privilegio, y me siento inmensamente orgulloso de lo que hemos logrado juntos. Hemos convertido a EDP en una compañía energética más limpia, más fuerte y verdaderamente global, con ganancias récord y un balance sólido".
El directivo ha reconocido además que "no fue una decisión fácil, pero es la correcta: mientras EDP celebra su 50 aniversario, en una posición sólida, con un equipo excepcional y un futuro prometedor, es momento de cerrar este capítulo en la compañía que me ha marcado durante las últimas dos décadas, incluyendo 15 años como miembro del Consejo de Administración, los últimos 6 como CEO".