Polonia ha recibido este viernes un primer tramo de 6.600 millones de euros del programa europeo de financiación militar SAFE (Acción de Seguridad para Europa, por sus siglas en inglés), con lo que se convierte en el primer país de la Unión Europea en obtener recursos a través de este mecanismo.
El anuncio lo ha realizado en rueda de prensa en Bruselas el portavoz comunitario de Defensa y Espacio, Thomas Regnier, quien ha detallado que esta cantidad supone el 15 por ciento de la asignación total concedida a Polonia, que asciende a 43.700 millones de euros, la cifra más elevada entre todos los Estados participantes en SAFE.
Regnier ha remarcado que estos fondos servirán para impulsar tanto la industria de defensa polaca como el tejido militar europeo en general, además de acelerar la modernización de las capacidades armadas del país. El acuerdo de préstamo se firmó en Varsovia el pasado 8 de mayo, en un acto en el que participaron el comisario de Defensa, Andrius Kubilius, y el viceprimer ministro polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz.
Los préstamos, respaldados mediante la emisión de deuda por parte de la UE y diseñados para devolverse a muy largo plazo y con bajo coste, se pusieron en marcha en mayo de 2025 con el objetivo de que los Estados miembro pudieran acometer compras urgentes y masivas de equipamiento militar, con el fin de incrementar "rápida y sustancialmente" el gasto en defensa europeo y dar un impulso a la base industrial de defensa de la Unión.
El primer desembolso llega dos meses después de la crisis institucional en Polonia, cuando el presidente, Karol Nawrocki --apoyado por el partido ultraderechista PiS--, vetó la ley aprobada por el Parlamento que autorizaba al país a acceder a los fondos SAFE.
Entonces, el jefe del Estado argumentó que Polonia no debía ratificar una normativa que, a su entender, "ataca la soberanía, independencia, seguridad económica y militar" del país. Nawrocki llegó incluso a describir el programa como "una tabla de salvación de Alemania".
El bloqueo presidencial desencadenó un enfrentamiento con el Gobierno liberal del primer ministro Donald Tusk. El Ejecutivo respondió convocando una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros en la que aprobó una resolución administrativa para sortear el veto y canalizar el dinero europeo a través del Banco Nacional de Economía.
150 MIL MILLONES PARA 19 PAÍSES
En los últimos meses, la Comisión Europea ha ido autorizando los préstamos destinados a la compra conjunta de material de defensa para 18 de los 19 Estados que se sumaron al programa SAFE, quedando Hungría como el único país pendiente de que se apruebe su plan de financiación.
Los importes asignados a cada socio comunitario se determinaron de forma provisional en septiembre de 2025, siguiendo criterios de solidaridad y transparencia. En el caso de España, se le han concedido los 1.000 millones solicitados, lo que la sitúa en la parte baja del reparto como el tercer país con menor volumen de fondos, empatada con Finlandia, que también recibirá 1.000 millones, y solo por encima de Dinamarca (46,7 millones) y Grecia (787 millones).
En el extremo opuesto se encuentra Polonia, que encabeza la lista con 43.700 millones de euros. A continuación figuran Rumanía (16.600 millones), Francia (16.200), Hungría (16.200), Italia (14.900), Bélgica (8.300), Lituania (6.300), Portugal (5.800), Letonia (5.600), Estonia (2.600), Eslovaquia (2.300), República Checa (2.060), Bulgaria (3.200), Croacia (1.700) y Chipre (1.200).