El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reclamado este martes que las infraestructuras queden al margen de la “batalla partidista” y ha pedido a las comunidades autónomas gobernadas por el PP que asuman las políticas de movilidad impulsadas por el Gobierno de coalición.
“Estoy esperando a que se sumen administraciones del Partido Popular, que, estoy seguro, piensan que estas son medidas positivas que benefician a sus ciudadanos, pero que creo que ponen por encima el combate partidista del interés general”, ha señalado en un debate organizado por “Club Siglo XXI”, aludiendo a iniciativas como el abono único.
El titular de Transportes ha subrayado que el Ejecutivo central ha puesto en marcha rebajas en los billetes, el abono único y el programa “Verano Joven”, con un desembolso cercano a 2.000 millones de euros al año.
Puente ha recalcado que los proyectos de infraestructuras deben contar con el respaldo de todas las fuerzas políticas, ya que tienen ciclos de vida muy prolongados que superan con creces la duración de las legislaturas y de los distintos gobiernos.
Por ello, se ha mostrado persuadido de que el diseño de la red de alta velocidad en España está ya definido, pese a las diferencias en el grado de avance de algunos corredores, con conexiones muy desarrolladas, como la de Cantabria, y otras todavía atrasadas, como la de Extremadura.
El ministro ha estimado en 1.800 millones de euros al año las necesidades para conservar la red de carreteras durante los próximos cuatro o cinco ejercicios, y ha cifrado en 20.000 millones de euros el montante previsto para inversiones en puertos y aeropuertos.
“Primerísima fila” en alta velocidad y nuevos trenes
El responsable de las infraestructuras españolas ha asegurado que la alta velocidad nacional es “fiable”, respaldándose en unos datos de puntualidad que superan a los del sistema alemán y que se sitúan en niveles similares a los de Francia o Italia.
Según ha indicado, España se encuentra en “primerísima fila” en materia ferroviaria, aunque ha admitido que buena parte del material rodante es “muy antiguo” y que el nuevo, entre ellos los trenes de Talgo, está generando “muchísimos problemas”.
En este contexto, ha valorado el contrato firmado con Siemens para la fabricación de 30 trenes “Velaro Novo” por 1.218 millones de euros, que incluye además la posibilidad de ampliar el pedido en 10 unidades adicionales.