Conseguir una hipoteca no depende únicamente de tener dinero para la entrada. El banco también analiza qué parte de los ingresos familiares quedará comprometida cada mes con las deudas. Tomando como referencia una tasa de endeudamiento del 30%-35% de los ingresos netos, una familia necesitaría alrededor de 2.028 euros netos al mes para afrontar una hipoteca de 150.000 euros si destina hasta el 35% a la cuota. Para un préstamo de 250.000 euros, el umbral ascendería a unos 3.380 euros.
No existe un sueldo mínimo legal que garantice conseguir una hipoteca. Las entidades realizan un análisis individual de solvencia y estudian los ingresos, las deudas existentes, la estabilidad laboral y otras circunstancias económicas antes de aprobar una operación.
Para realizar una comparación homogénea se puede utilizar la última fotografía oficial disponible. En mayo de 2026, las nuevas hipotecas sobre viviendas se firmaron con un tipo de interés medio del 2,98% y un plazo medio de 25 años. Son esas dos variables las utilizadas para calcular las cuotas de los siguientes ejemplos.
Qué sueldo hace falta para una hipoteca de 150.000 euros
Una hipoteca de 150.000 euros a 25 años y al 2,98% genera una cuota aproximada de 710 euros mensuales utilizando el sistema de amortización habitual en este tipo de préstamos.
Si esa mensualidad representa como máximo el 35% de los ingresos netos del hogar, serían necesarios aproximadamente 2.028 euros netos al mes. Con un criterio más conservador, limitando la cuota al 30%, los ingresos deberían ascender hasta unos 2.366 euros mensuales.
En una pareja en la que ambos aportaran exactamente la misma cantidad, este último escenario equivaldría a unos 1.183 euros netos mensuales por persona. El cálculo presupone, además, que no existen otras cuotas de préstamos que reduzcan la capacidad de endeudamiento.
Una hipoteca de 200.000 euros exige acercarse a 3.000 euros netos
El esfuerzo aumenta cuando el capital solicitado alcanza los 200.000 euros. Con el mismo plazo de 25 años y un interés del 2,98%, la cuota resultante se sitúa aproximadamente en 946 euros mensuales.
Para mantener esa mensualidad dentro del 35% de los ingresos, el hogar tendría que ingresar unos 2.704 euros netos al mes. Si se utiliza como referencia el 30%, el sueldo conjunto necesario asciende aproximadamente a 3.154 euros mensuales.
En una pareja con dos sueldos idénticos, este último supuesto equivaldría a unos 1.577 euros netos mensuales por cada miembro. La cantidad necesaria sería mayor si el hogar ya tiene que afrontar otras deudas.
Cuánto hay que ganar para financiar 250.000 euros
Una hipoteca de 250.000 euros bajo las mismas condiciones eleva la mensualidad hasta aproximadamente 1.183 euros. Es una diferencia de más de 470 euros al mes respecto a financiar 150.000 euros.
Para que los 1.183 euros representen un máximo del 35% de los ingresos netos, el hogar necesitaría ganar aproximadamente 3.380 euros al mes. Si se establece el límite en el 30%, la cifra aumenta hasta unos 3.943 euros mensuales.
Dividida entre dos titulares con el mismo sueldo, esta última cantidad equivaldría a aproximadamente 1.972 euros netos por persona y mes. La diferencia evidencia el impacto que tiene el capital solicitado sobre el nivel de ingresos necesario para mantener el mismo esfuerzo financiero.
Sueldo necesario para una hipoteca de 150.000, 200.000 o 250.000 euros
| Hipoteca | Cuota mensual | Ingresos netos con límite del 35% | Ingresos netos con límite del 30% |
|---|---|---|---|
| 150.000 € | 710 €/mes | 2.028 €/mes | 2.366 €/mes |
| 200.000 € | 946 €/mes | 2.704 €/mes | 3.154 €/mes |
| 250.000 € | 1.183 €/mes | 3.380 €/mes | 3.943 €/mes |
Los cálculos son orientativos y utilizan un préstamo a 25 años con un tipo de interés del 2,98%. No constituyen una oferta bancaria.
Las otras deudas también cuentan para conseguir la hipoteca
El porcentaje no debe interpretarse únicamente en relación con la futura hipoteca. La capacidad de endeudamiento tiene en cuenta el conjunto de las deudas del hogar, incluidas las cuotas de préstamos para vehículos, estudios, compras financiadas o tarjetas de crédito.
Por ejemplo, una familia que ingrese 3.000 euros netos y ya destine 300 euros mensuales a un préstamo no se encuentra en la misma situación que otra con idéntico salario pero sin deudas. El banco analizará las obligaciones financieras existentes antes de determinar qué nueva cuota puede asumir.
Por eso, el límite del 30%-35% debe entenderse como una referencia de esfuerzo financiero y no como una garantía automática de concesión de la hipoteca.
El sueldo necesario cambia si varían el interés o los años
Las cantidades anteriores tampoco son universales porque la cuota hipotecaria depende del capital, el tipo de interés y el plazo de amortización. El escenario del 2,98% a 25 años permite comparar los tres préstamos utilizando unas condiciones homogéneas, pero cada banco puede realizar una oferta diferente.
Alargar el plazo puede reducir la cuota mensual y, por tanto, el nivel de ingresos necesario para mantener el mismo porcentaje de esfuerzo. La contrapartida es que el préstamo permanece vivo durante más años y, manteniéndose el resto de condiciones, aumenta la cantidad total de intereses abonados.
Por eso, ganar las cantidades calculadas no garantiza que el banco conceda la hipoteca. La entidad comprobará la solvencia del solicitante y valorará sus ingresos, estabilidad laboral, ahorro disponible y deudas existentes antes de decidir si aprueba la financiación.