Tubacex ha concluido los nueve primeros meses del ejercicio con una facturación de 475,6 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,6% respecto al mismo periodo de 2025, y con unas pérdidas netas atribuibles de 5,5 millones, frente a los 16,7 millones de beneficio registrados en el ejercicio precedente.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se ha situado en 54 millones de euros, un 36,2% menos en comparación interanual, equivalente a un margen del 11,4%, según los datos comunicados por la compañía este viernes.
La empresa ha señalado que estos resultados continúan mostrando el impacto de la menor contratación registrada durante 2025, en un entorno influido por las políticas arancelarias y regulatorias, la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio, elementos que “continúan retrasando decisiones de inversión” de sus clientes y “condicionando el ritmo de recuperación” de la actividad.
Ha subrayado, no obstante, que las tensiones actuales se concentran sobre todo en los volúmenes, los costes y los plazos de ejecución, y no responden a una caída estructural de la demanda.
En este contexto, la compañía ha puesto en valor la estabilidad de su cartera de pedidos, que alcanzó los 1.162,4 millones de euros al cierre de septiembre y “crece ya ligeramente” respecto a junio, mientras que la evolución de los negocios premium y de largo ciclo “continúan respaldando el buen posicionamiento” de Tubacex.
Con este escenario, prevé que el cuarto trimestre permanezca “condicionado por un entorno exigente” y, mirando a 2027, anticipa que “la cartera ya contratada, la progresiva normalización operativa y logística y la conversión de proyectos actualmente en negociación y esperados deberían proporcionar una base sólida para recuperar la actividad, reducir el circulante y reforzar la generación de caja”.
La sociedad mantiene una posición de liquidez de 162,9 millones de euros y una ratio de patrimonio neto sobre activos totales del 33%.
La deuda financiera neta estructural asciende a 20,9 millones de euros y el CAPEX acumulado suma 35 millones, lo que, según la empresa, refleja el mantenimiento de una estricta disciplina financiera y una asignación selectiva de recursos.
El grupo ha puntualizado, en relación con el EBITDA, que “excluyendo los sobrecostes operativos derivados del conflicto en Oriente Medio y con un volumen de actividad normalizado, dicho margen se habría situado dentro del rango del objetivo estratégico”.
En esta línea, ha remarcado que “las medidas de mejora de eficiencia, la disciplina operativa, la selección de proyectos estratégicos y el peso creciente de soluciones de mayor valor añadido han contribuido, aun en este contexto, a mantener el margen EBITDA en niveles de doble dígito”, mientras que el EBIT se ha situado en 17,9 millones de euros.
Comportamiento de los mercados
En los nueve primeros meses del año, el mix de ventas conserva una elevada aportación de los negocios considerados estratégicos para el Grupo.
E&P continúa siendo el principal soporte de la actividad, con un 55,1% de las ventas totales, repartidas entre un 36,0% de E&P Gas y un 19,1% de E&P Oil. Process industries concentra el 23,3%, seguido de otros mercados, con un 12,4%, power generation, con un 5,1%, y aerospace & defence, con un 4,1%.
Estos dos últimos segmentos, pese a su todavía reducido peso en la cifra de negocio, aportan contenido tecnológico y una mayor presencia en ámbitos con perspectivas favorables de crecimiento a medio plazo.
Por áreas geográficas, Asia y Oriente Medio se mantienen como el principal destino de las ventas del Grupo, con un 46,0% del total, mientras que Europa y América representan cada una un 26,0% y África el 2,0% restante.
La compañía observa una evolución dispar entre mercados, con una mayor tracción en negocios premium, tecnológicos y de largo ciclo, frente a aquellos más expuestos al precio y a decisiones de inversión de corto plazo.
En este sentido, la diversificación industrial y la cercanía a los grandes clientes internacionales continúan siendo palancas esenciales para mitigar la ciclicidad del negocio.
Cartera de pedidos y deuda
En cuanto a la cartera de pedidos, los 1.162,4 millones de euros registrados al cierre de septiembre se sitúan “ligeramente por encima del nivel registrado en junio”, lo que, según la empresa, constituye “una primera señal de estabilización tras varios trimestres de descenso”.
E&P oil & gas concentra el 82,1% de la cartera, con 954,7 millones de euros, reflejando el peso de los contratos estratégicos del Grupo. Power Generation suma 67,3 millones, Aerospace & Defence 52,5 millones, reforzando la posición del Grupo en segmentos clave y aplicaciones de alto valor añadido, mientras que Process Industries contabiliza 52,1 millones y otros mercados, 35,8 millones.
Esta cartera proporciona una elevada visibilidad sobre la actividad futura, en un momento en el que un número creciente de oportunidades en Subsea, Nuclear y Aerospace & Defence se aproxima a la fase de adjudicación.
La principal incógnita, según la compañía, reside en el calendario de materialización de estas oportunidades, más que en la existencia de una demanda estructural en dichos mercados, que Tubacex afirma seguir percibiendo.
El capital circulante se situó en 384,1 millones de euros a finales de septiembre, frente a los 323,9 millones de diciembre de 2025, mientras que la deuda financiera neta alcanzó los 405,0 millones de euros.
Ambos indicadores aumentan en 60,2 millones respecto al cierre del ejercicio anterior, situando la ratio DFN/EBITDA en 5,4 veces, directamente relacionada con la cadena de suministro de ADNOC.
Dentro del capital circulante, 145,5 millones de euros corresponden a saldos vinculados a dicha cadena, registrados en distintas sociedades del Grupo, de los cuales 64,9 millones son cuentas a cobrar a corto plazo de la joint venture de Abu Dabi (frente a 15,3 millones a cierre de diciembre de 2025).
Estos importes están asociados a la ejecución del contrato plurianual de suministro con ADNOC, por 1.000 millones de dólares y bajo modalidad take-or-pay, que garantiza contractualmente su monetización y aporta visibilidad sobre la facturación y los flujos de caja previstos para los próximos meses.
En consecuencia, el incremento del circulante y de la deuda obedece principalmente a un desfase temporal entre producción, transporte, entrega, facturación y cobro de una actividad respaldada por un contrato de largo plazo.
De acuerdo con las proyecciones de la compañía, “la progresiva estabilización de la operativa y de los flujos logísticos permitirá avanzar en la conversión de estos saldos en entregas, facturación y caja, contribuyendo a la reducción del capital circulante y de la deuda financiera durante los próximos trimestres.
Perspectivas y prioridades para 2027
La empresa prevé que el último trimestre del año continúe desarrollándose en un entorno comercial, regulatorio y geopolítico complejo, que sigue condicionando tanto las decisiones de inversión como los calendarios de adjudicación.
Las medidas de salvaguarda impulsadas por la Unión Europea desde julio podrían favorecer una recuperación gradual de la actividad en Europa tras dos años de debilidad, aunque su efecto dependerá de que se traduzcan efectivamente en nuevos pedidos.
Con vistas a 2027, Tubacex encara un ejercicio centrado en la normalización operativa y en la ejecución de una cartera ya contratada, apoyada en clientes estratégicos de largo plazo y en una elevada exposición a OCTG, SURF, Nuclear y Aerospace & Defence.
La compañía considera que la mejora de los flujos logísticos permitirá avanzar en la monetización del circulante acumulado, reforzando así la generación de caja y la reducción del endeudamiento.