VOX se dispara más de lo previsto: algunos sondeos le dan hasta 75 escaños el 29N

Dos estudios a los que ha tenido acceso DEMÓCRATA sitúan a Vox cerca de los 75 escaños, al PP en torno a 124 y al PSOE por debajo de 120, frente a la ventaja socialista que estima el CIS

Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo sobre un mapa de España dividido por provincias | Elaboración propia

Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo sobre un mapa de España dividido por provincias | Elaboración propia

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En este momento de la precampaña, dos estudios demoscópicos a los que ha tenido acceso DEMÓCRATA sitúan a Vox cerca de los 75 escaños, al PP en torno a los 124 y al PSOE por debajo de los 120. Las proyecciones dibujan un crecimiento de Vox mayor del previsto en otros sondeos y un retroceso general de las formaciones de izquierda e independentistas, con la excepción de ERC y EH Bildu. El escenario convive con una bolsa de unos seis millones de indecisos, concentrada en mayor medida en el electorado de izquierdas, y contrasta con el último barómetro del CIS, que otorga al PSOE una ventaja de casi 12 puntos sobre el PP.

La distancia entre las estimaciones privadas y el sondeo público vuelve a situar el comportamiento electoral del PSOE en el centro del debate demoscópico. Mientras los estudios consultados por DEMÓCRATA apuntan a una Cámara más favorable a la derecha, el CIS mantiene al partido de Pedro Sánchez como primera fuerza con una diferencia amplia sobre los populares.

La fotografía electoral, sin embargo, está lejos de ser definitiva. El elevado volumen de votantes que todavía no ha decidido su papeleta y la disputa por los últimos escaños en varias circunscripciones pueden alterar el reparto final. En un sistema electoral en el que los votos no se traducen de manera uniforme en diputados, unos pocos miles de sufragios pueden resultar determinantes.

El CIS dibuja otro escenario

El barómetro del CIS publicado este miércoles estima que el PSOE obtendría el 34% de los votos, frente al 22,2% del PP. Vox alcanzaría el 17,1%, mientras que Sumar se situaría en el 6,1% y Podemos, en el 3,1%. La encuesta se realizó entre el 1 y el 6 de octubre, con 5.025 entrevistas.

El resultado concede a los socialistas una ventaja de 11,8 puntos sobre los populares. La distancia contrasta con las elecciones generales de julio de 2023, cuando el PP fue la primera fuerza con el 33,1% de los votos y 137 escaños, frente al 31,7% del PSOE y sus 121 diputados. En aquella cita, Vox obtuvo el 12,4% de los sufragios y 33 escaños.

La comparación con los resultados de 2023 refleja un cambio considerable en la estimación del CIS: el PSOE gana 2,3 puntos respecto a las últimas generales, mientras que el PP pierde 10,9. Vox, por su parte, avanza 4,7 puntos. El movimiento dibujado por el organismo que preside José Félix Tezanos difiere del que recogen otras encuestas privadas, que sitúan a los populares por delante de los socialistas y atribuyen a Vox un crecimiento suficiente para consolidarse como tercera fuerza con un grupo parlamentario mucho mayor.

El CIS no publica una estimación oficial de escaños en este barómetro. La proyección de diputados que acompaña a sus datos procede de análisis externos, que han calculado un reparto de alrededor de 152 escaños para el PSOE, 94 para el PP y 63 para Vox. Se trata, por tanto, de una simulación elaborada a partir de la estimación de voto, no de un resultado ofrecido por el propio organismo.

La diferencia entre ambas fotografías plantea una cuestión relevante: cómo se explica que el CIS eleve la estimación socialista y reduzca la popular en un solo mes, con variaciones de tres puntos en sentidos opuestos, cuando las matrices de transferencia de voto publicadas no parecen reflejar un desplazamiento equivalente entre ambos electorados. La respuesta depende de la metodología empleada, de la ponderación de los datos y de cómo se distribuyen los indecisos, aspectos que el organismo debe permitir examinar para que sus resultados puedan contrastarse.

Seis millones de indecisos, el desafío de la izquierda

Los dos estudios demoscópicos consultados por DEMÓCRATA estiman que alrededor de seis millones de electores todavía no han decidido su voto. La mayor bolsa de indecisión se encontraría en el espacio de la izquierda, un factor que introduce incertidumbre en las previsiones y que puede resultar decisivo para el reparto de escaños.

La indecisión no implica necesariamente que todos esos votantes vayan a cambiar de partido o que terminen absteniéndose. Parte puede decantarse por la formación a la que votó en anteriores elecciones, mientras que otra puede optar por una candidatura distinta o no acudir a las urnas. La clave está en conocer cómo se distribuye ese voto pendiente y qué capacidad tienen los partidos para movilizarlo durante la campaña.

En el bloque progresista, la dispersión entre distintas candidaturas puede dificultar la conversión de votos en diputados, especialmente en las circunscripciones que reparten pocos escaños. El resultado no depende solo del porcentaje nacional que alcance cada partido: también influye dónde se concentran sus apoyos y cuántos votos necesita para obtener el último diputado en cada provincia.

En ese contexto, fuentes políticas consultadas por DEMÓCRATA describen el avance de Vox como "el sueño de Pedro Sánchez". La explicación es que el crecimiento del partido de Santiago Abascal puede restar apoyos al PP y complicar su posición como primera fuerza. Sin embargo, las mismas fuentes advierten de que el efecto tiene un límite: si los escaños de ambos partidos se suman, el resultado que dibujan los estudios supera con holgura la mayoría absoluta del Congreso, fijada en 176 diputados y, los populares -sostienen-, siempre aparece en el primero la lista.

El dato relevante no es únicamente quién queda por delante entre PP y PSOE, sino qué suma parlamentaria puede reunir cada bloque y qué apoyos adicionales necesitaría para una investidura.

Urnas en jornada electoral EUROPA PRESS
Urnas en jornada electoral. Foto:  EUROPA PRESS.

Trece provincias pueden decidir el reparto

Los estudios consultados por DEMÓCRATA también contemplan un escenario en el que el PSOE podría llegar a superar al PP en número de escaños. Las fuentes políticas consultadas consideran que no es la hipótesis más probable, pero señalan que la pugna por los últimos diputados en hasta 13 provincias puede modificar el resultado final.

La posibilidad ilustra las limitaciones de trasladar directamente una estimación nacional de voto al reparto de escaños. En las circunscripciones pequeñas, una variación relativamente reducida puede decidir quién se queda con el último diputado. Un partido puede mejorar su porcentaje en el conjunto del país y, aun así, no conseguir un aumento equivalente de representantes si sus apoyos no se traducen en puestos adicionales.

También puede ocurrir lo contrario: una formación con menos votos en el conjunto nacional puede obtener una representación más favorable por la distribución territorial de sus apoyos. De ahí que las proyecciones de escaños presenten diferencias importantes incluso entre encuestas que sitúan a los partidos en porcentajes de voto similares.

El eventual adelantamiento del PSOE al PP en diputados tampoco equivaldría automáticamente a una mayoría alternativa. La capacidad de formar Gobierno dependería de la suma de escaños y de los acuerdos que pudieran articularse en el Congreso. La posición relativa de los dos grandes partidos es un indicador importante, pero no basta para determinar quién puede reunir los apoyos necesarios para una investidura.

El reparto territorial adquiere todavía más importancia en un escenario de crecimiento de Vox. Si el partido logra convertir el aumento de voto en diputados adicionales en provincias donde ya compite por el último escaño, el PP puede perder representación aunque el bloque de la derecha amplíe su apoyo conjunto. Si, por el contrario, parte de ese crecimiento se concentra en circunscripciones donde Vox ya obtiene representación suficiente, el efecto sobre el reparto puede ser distinto.

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Fuente: PollingForecast

Listas conjuntas para reducir las pérdidas

La posibilidad de que la fragmentación penalice a algunas candidaturas ha llevado a los partidos a explorar fórmulas para reducir la pérdida de votos en determinadas circunscripciones. En la izquierda se estudian posibles listas conjuntas al Senado en algunos territorios, una estrategia que permitiría concentrar apoyos en una misma candidatura.

El Senado tiene un sistema electoral distinto al del Congreso y ofrece más margen para que formaciones con electorados próximos concurran de forma coordinada. La fórmula, sin embargo, exige acuerdos territoriales y no implica necesariamente una coalición general entre los partidos que la estudien.

El objetivo sería evitar que las diferencias entre candidaturas reduzcan sus posibilidades de obtener representación en un escenario de competencia ajustada. El resultado dependería de las características de cada provincia, de la distribución del voto y de los acuerdos que finalmente se cerrasen.

En el espacio de la derecha también se analizan fórmulas de coordinación en determinados territorios. El PP puede encontrar incentivos para pactar con fuerzas regionalistas o ajustar sus candidaturas allí donde la competencia electoral y las particularidades locales hagan más difícil convertir los votos en escaños. Navarra es un ejemplo de un territorio en el que las relaciones entre el PP y UPN tienen una dimensión específica.

Estas conversaciones no equivalen a acuerdos cerrados ni permiten dar por confirmada una estrategia común para toda España. Su alcance dependerá de las decisiones que adopten las direcciones de los partidos y de las negociaciones en cada circunscripción.

La disputa por los últimos escaños explica que las decisiones sobre las candidaturas puedan tener tanta importancia como los movimientos en la estimación de voto. En un escenario fragmentado, la coordinación puede resultar decisiva para mejorar la representación, aunque no garantiza por sí misma un resultado más favorable.

El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, José Félix Tezanos Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, José Félix Tezanos. Foto: Alejandro Martínez Vélez - Europa Press.

Tezanos, bajo la lupa por la distancia entre sondeos

La distancia entre el CIS y las encuestas privadas vuelve a alimentar las críticas sobre la independencia y la metodología del organismo público. José Félix Tezanos, presidente del CIS, es militante del PSOE, una circunstancia que sus críticos consideran incompatible con la dirección de una institución encargada de medir la opinión pública. Esa vinculación política alimenta el cuestionamiento sobre su imparcialidad, aunque no demuestra por sí misma que exista manipulación de los resultados.

La controversia se centra también en la diferencia entre las estimaciones del CIS y las de otras casas demoscópicas. Mientras el organismo público sitúa al PSOE claramente por delante, varios estudios privados conceden al PP una ventaja en intención de voto y proyectan una representación socialista inferior a la que se desprendería de la simulación elaborada a partir del último barómetro.

La comparación exige tener en cuenta que las encuestas no son directamente intercambiables. Pueden utilizar muestras, fechas de trabajo de campo, modelos de estimación y procedimientos de ponderación diferentes. Además, la estimación de voto y la proyección de escaños son operaciones distintas: la segunda incorpora la distribución territorial de los apoyos y el sistema electoral.

Por eso, la cuestión no se limita a determinar qué encuesta se acerca más al resultado final. También importa que las decisiones metodológicas sean transparentes y que los cambios de estimación puedan explicarse a partir de los datos publicados. En particular, las variaciones mensuales de varios puntos en los dos grandes partidos requieren una explicación que permita entender de dónde procede el movimiento y cómo se traduce en la estimación final.

En paralelo, el debate político ha incorporado las interpretaciones de Iván Redondo, exdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno entre 2018 y 2021. Redondo ha considerado posible que el PSOE termine como primera fuerza y ha señalado que la evolución de la campaña puede alterar las posiciones actuales. En RNE, el 13 de octubre, afirmó que "lo normal sería que el PSOE empiece a superar al PP a medida que avance la campaña".

Su pronóstico es una valoración política y demoscópica, no una proyección oficial ni una garantía sobre el resultado. La evolución de la transferencia de voto entre PP y Vox, la movilización de los indecisos y la disputa provincial por los últimos diputados serán algunos de los factores que determinen si la distancia entre los distintos escenarios se estrecha o se mantiene.

 

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¿Cuál es el estado actual de la tramitación de la reforma electoral en España y qué pasos serían necesarios para modificar el sistema de reparto de escaños?

A 15 de octubre de 2026 no hay en las Cortes una reforma integral del sistema electoral que modifique cómo se reparten los escaños del Congreso. Lo que existe son reformas parciales de la LOREG ya aprobadas (fundamentalmente la que da senador propio a Formentera) y varias iniciativas sobre aspectos concretos (debates electorales, voto por correo, causas de inelegibilidad…) que han sido rechazadas, han caducado o no afectan al núcleo del reparto de escaños.

1. Estado actual de la “reforma electoral”

  • Reforma en vigor: Formentera. Las Cortes han aprobado la Ley Orgánica 2/2026, de 30 de junio, que modifica la LOREG para adaptar la reforma del artículo 69.3 CE y reconocer a Formentera como circunscripción propia al Senado. La Proposición de Ley Orgánica 122/000280 (PSOE) fue aprobada en lectura única por Congreso y Senado y está ya publicada en el BOE. Es una reforma territorial muy acotada y no altera el reparto de escaños del Congreso.
  • Proyecto del Gobierno sobre debates y encuestas. El Gobierno tramitó un Proyecto de Ley Orgánica de modificación de la LOREG (expediente 121/000063) para:
    • Hacer obligatorios debates en medios públicos con asistencia de las fuerzas con representación.
    • Obligar a publicar los microdatos de las encuestas electorales.
    Este proyecto, que desarrollaba el “Plan de Acción por la Democracia”, llegó a la Comisión Constitucional con plazo de enmiendas, pero caducó el 6 de octubre de 2026 con la disolución de las Cortes, sin alterar el sistema de reparto de escaños.
  • Iniciativas sobre inelegibilidades y fraude:
    • Varias proposiciones de ley orgánica (PP, Vox, remitidas por el Senado) para endurecer las causas de inelegibilidad o vincular mejor las subvenciones electorales al cumplimiento de la legalidad han sido rechazadas o han caducado.
    • La Proposición de Ley Orgánica 122/000074 (Vox), para aislar el voto por correo en una urna separada “para prevenir el fraude electoral”, fue rechazada por el Pleno del Congreso el 23/06/2026 (33 sí, 176 no, 138 abstenciones).
  • No hay en trámite ninguna iniciativa que modifique:
    • Las circunscripciones provinciales del Congreso.
    • El número total de diputados del Congreso.
    • La regla de mínimo de escaños por provincia.
    • La fórmula D’Hondt ni el umbral del 3 % por circunscripción.

En resumen, hoy el debate político sobre proporcionalidad, circunscripción única o listas abiertas existe, pero no se ha cristalizado en una reforma legislativa avanzada: el modelo de reparto de escaños del Congreso sigue siendo el mismo.

2. Qué se puede cambiar por LOREG y qué exige reforma constitucional

2.1. Cambios posibles solo con reforma de la LOREG

La LOREG desarrolla el artículo 68 CE dentro de sus márgenes. Por ley orgánica (procedimiento legislativo ordinario pero con mayoría absoluta del Congreso en la votación final) pueden modificarse, en principio:

  • Número exacto de diputados dentro de la horquilla constitucional de 300 a 400 (hoy son 350 por decisión de la LOREG).
  • Regla de asignación de escaños a cada provincia (por ejemplo, cuánto pesa el mínimo fijo frente al reparto por población, siempre que todas sigan siendo circunscripciones y se respete el techo 300‑400).
  • Método de conversión de votos en escaños (sustituir D’Hondt por Sainte-Laguë u otra fórmula proporcional).
  • Umbral legal para acceder al reparto en cada circunscripción (subir o bajar el 3 %, introducir o suprimir umbrales adicionales en ciertas elecciones).
  • Tipo de listas (cerradas y bloqueadas, semibloqueadas, abiertas) siempre que se mantenga la representación proporcional en el sentido del art. 68 CE.
  • Detalles de procedimiento y garantías: voto por correo, escrutinio, publicidad de microdatos, debates, incompatibilidades adicionales, etc.
2.2. Cambios que exigirían reformar la Constitución

El artículo 68 CE fija elementos del sistema electoral del Congreso que solo pueden alterarse mediante reforma constitucional (art. 167 CE, procedimiento “ordinario” de reforma, con mayorías de 3/5 en ambas Cámaras y posible referéndum si lo solicita una décima parte de diputados o senadores):

  • Circunscripción básica: para el Congreso son las provincias y, separadamente, Ceuta y Melilla. Pasar a una circunscripción estatal única o crear circunscripciones supraprovinciales exigiría tocar el art. 68.
  • Rango 300‑400 diputados: superar esos límites (por ejemplo, un Congreso de 450 escaños) o bajarlos de 300 requiere reforma constitucional.
  • Principio de representación proporcional: reemplazarlo por un modelo mayoritario o mixto en el Congreso (circunscripciones uninominales puras, bonus mayoritario, etc.) chocaría con el mandato expreso del art. 68 y obligaría a reformarlo.
  • Configuración singular de Ceuta y Melilla (hoy, una circunscripción para cada ciudad con un diputado) si se quisiera integrarlas en otra lógica distinta.

En esos casos, el procedimiento es el de reforma constitucional: iniciativa (Gobierno, Congreso, Senado, asambleas autonómicas o 500.000 firmas), aprobación por 3/5 en Congreso y Senado (o fórmula alternativa del art. 167.2 si no hay acuerdo simétrico), y eventual referéndum ratificatorio si lo pide una décima parte de cualquiera de las Cámaras.

¿Podrías detallar qué aspectos concretos de la LOREG fijan hoy el reparto de escaños por provincia y el funcionamiento del método D’Hondt? ¿Qué propuestas políticas recientes han planteado cambiar circunscripciones o fórmula electoral, aunque no hayan llegado a tramitarse? ¿Cómo se comparan el sistema español y otros sistemas proporcionales europeos en términos de proporcionalidad efectiva y barreras de entrada?

¿Cuáles son las competencias y funciones principales del presidente del CIS y cómo se regula su nombramiento?

Las competencias del presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y la regulación de su nombramiento se establecen principalmente en la Ley 39/1995, de Organización del CIS y en el Real Decreto 1214/1997, de 18 de julio, sobre organización del CIS, en su redacción vigente tras las modificaciones del Real Decreto 485/2022 y del Real Decreto 166/2025.

Marco normativo básico

Según el artículo 1 del Real Decreto 1214/1997 (texto consolidado, última modificación por el Real Decreto 485/2022, de 21 de junio, BOE 22‑6‑2022), el CIS es un organismo autónomo de la Administración General del Estado, adscrito al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, y sujeto, entre otras, a la Ley 39/1995, a la Ley 40/2015, de Régimen Jurídico del Sector Público y a la Ley 47/2003, General Presupuestaria.

La Ley 39/1995, de 19 de diciembre (BOE 20‑12‑1995) define la naturaleza, funciones generales y principios de actuación del CIS, mientras que el Real Decreto 1214/1997 (BOE 22‑7‑1997) concreta su estructura orgánica y detalla las funciones de sus órganos, incluida la Presidencia. Estas funciones de la Presidencia han sido actualizadas por el Real Decreto 166/2025, de 4 de marzo (BOE 5‑3‑2025), que modifica, entre otros, el artículo 7.

Funciones y potestades del presidente del CIS

El artículo 7 del Real Decreto 1214/1997, en su redacción vigente, establece que:

  • Dirección superior del organismo: el presidente ejerce la máxima dirección del CIS, impulsa y coordina todos sus servicios para el cumplimiento de las funciones del centro y preside el Consejo Asesor.
  • Representación institucional: ostenta la representación oficial del CIS, especialmente en sus relaciones con organismos análogos, públicos o privados, nacionales o extranjeros.
  • Función presupuestaria: propone el anteproyecto de presupuesto del organismo y ejecuta el presupuesto aprobado.
  • Planificación de la actividad: elabora el programa anual de actividades del CIS y coordina su desarrollo, de acuerdo con las funciones del organismo y sus créditos presupuestarios.
  • Rendición de cuentas a las Cortes Generales: aprueba la memoria anual sobre la ejecución del programa del ejercicio anterior y la eleva, a través del ministerio de adscripción, al Congreso de los Diputados y al Senado. Asimismo, remite a las Cortes Generales y, en su caso, a las asambleas legislativas autonómicas, los trabajos finalizados e ingresados en el banco de datos, así como los avances provisionales de encuestas sobre intención de voto y valoración de partidos y líderes políticos.
  • Gestión de medios y contratación: aprueba los proyectos de informatización y de material informático, suscribe convenios en materia de investigaciones sociológicas, contrata en nombre del organismo, dispone los gastos y ordena los pagos.
  • Nombramientos internos: propone al ministro competente el nombramiento de la Secretaría General y de las personas titulares de los distintos departamentos, y ejerce las competencias en materia de personal que las normas atribuyen a la Presidencia.
  • Cláusula general de competencia: asume todas aquellas funciones que no estén expresamente atribuidas a otros órganos y que le correspondan como máximo titular del organismo.

Además, el propio artículo 7 indica que los actos y resoluciones de la Presidencia agotan la vía administrativa, lo que subraya su posición como órgano decisorio último dentro del CIS.

Dependencia jerárquica, sustitución e incompatibilidades

El CIS está adscrito al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, por lo que el presidente depende jerárquicamente de dicho departamento a efectos de control de eficacia y coordinación general de la política gubernamental en esta materia.

El artículo 7 prevé también un orden de sustitución en caso de vacante, ausencia o enfermedad: el presidente es sustituido por la persona titular de la Dirección General de Coordinación e Investigación, y en su defecto por la Secretaría General y los responsables de los departamentos de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, de Publicaciones y Fomento de la Investigación y de Banco de Datos, por ese orden.

En cuanto a régimen de incompatibilidades y causas de cese, el Real Decreto remite al régimen general de la Administración General del Estado y de los organismos autónomos (Ley 40/2015, Ley 39/2015, normativa presupuestaria, de patrimonio y de contratación). De ahí se desprende que el presidente está sometido al régimen común de altos cargos de la Administración del Estado en materia de incompatibilidades, conflictos de intereses y responsabilidad, sin que el estatuto específico del CIS introduzca particularidades destacables.

Procedimiento y regulación del nombramiento

El mismo artículo 7 del Real Decreto 1214/1997, en su apartado 1 (redacción modificada por el Real Decreto 166/2025, de 4 de marzo, BOE 5‑3‑2025), establece el régimen de nombramiento:

  • Órgano que nombra: el presidente del CIS es nombrado y separado del cargo por el Consejo de Ministros.
  • Instrumento formal: el nombramiento se realiza mediante real decreto.
  • Órgano proponente: la propuesta corresponde a la persona titular del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, al que está adscrito el organismo.

Ni la Ley 39/1995 ni el Real Decreto 1214/1997 fijan una duración de mandato cerrada para la Presidencia del CIS, por lo que el cargo tiene carácter esencialmente político y se desempeña mientras cuente con la confianza del Gobierno que lo nombra, con sujeción a las reglas generales de cese de altos cargos. Tampoco se establece en estas normas la exigencia de una mayoría parlamentaria específica para el nombramiento, ni un procedimiento de ratificación parlamentaria; la vinculación con las Cortes se articula principalmente a través de la rendición de cuentas mediante memorias, remisión de estudios y envío de resultados de encuestas.

¿Qué resultados obtuvieron el PP, el PSOE y Vox en las elecciones generales previas a las de 2023 y cómo ha evolucionado la composición del Congreso en las últimas legislaturas?

Según los datos oficiales recopilados en las fuentes citadas por Demócrata y otros medios, en las dos elecciones generales de 2019 el PSOE se mantuvo como primera fuerza mientras PP y Vox reordenaron el espacio de la derecha. Desde 2015 hasta la actual XV Legislatura, la composición del Congreso ha pasado de un esquema casi bipartidista con dos “nuevos” actores (Podemos y Ciudadanos) a un hemiciclo muy fragmentado, con un PP reforzado, un PSOE todavía central y una derecha en la que Vox se consolida.

Resultados de PP, PSOE y Vox en 2019

Los resultados de las dos citas electorales de 2019 para PP, PSOE y Vox fueron los siguientes:

Elección PSOE PP Vox
28 de abril de 2019 123 escaños; 28,68 % 66 escaños; 16,70 % 24 escaños; 10,26 %
10 de noviembre de 2019 120 escaños; 28,00 % 89 escaños; 20,82 % 52 escaños; 15,09 %

La comparación muestra tres dinámicas relevantes:

  • PSOE: se mantiene como primera fuerza en ambas convocatorias, pero pierde 3 escaños y algo de voto entre abril y noviembre (de 123 a 120 diputados), pese a seguir en torno al 28 %.
  • PP: pasa de su mínimo histórico (66 diputados en abril) a una recuperación importante en noviembre (89 escaños), con una subida de más de 4 puntos en porcentaje de voto.
  • Vox: protagoniza el mayor salto, al pasar de 24 a 52 escaños en pocos meses, consolidándose como tercer partido nacional y segunda fuerza del bloque de derechas.

Estos resultados son el antecedente inmediato de las elecciones de 2023, donde el PP siguió creciendo y Vox retrocedió, mientras el PSOE mantuvo un suelo elevado de representación.

Evolución de la composición del Congreso (XI a XV Legislatura)

El reparto inicial de escaños por partidos en las últimas legislaturas ha sido el siguiente:

  • XI Legislatura (20D 2015) – fuerte irrupción de Podemos y Ciudadanos:
    PP 123; PSOE 90; Podemos y confluencias 69; Ciudadanos 40; ERC 9; Democràcia i Llibertat (Convergència) 8; PNV 6; IU‑UP 2; EH Bildu 2; Coalición Canaria 1.
  • XII Legislatura (26J 2016) – ligera recentralización a favor del PP:
    PP 137; PSOE 85; Podemos y confluencias 71; Ciudadanos 32; ERC 9; PDeCAT 8; PNV 5; EH Bildu 2; Coalición Canaria 1.
  • XIII Legislatura (28A 2019) – fragmentación máxima y entrada de Vox:
    PSOE 123; PP 66; Ciudadanos 57; Unidas Podemos y confluencias 42; Vox 24; ERC 15; Junts per Catalunya 7; PNV 6; EH Bildu 4; Coalición Canaria 2; Navarra Suma 2; Compromís 1; PRC 1.
  • XIV Legislatura (10N 2019) – caída de Ciudadanos y ascenso de Vox:
    PSOE 120; PP 89; Vox 52; Unidas Podemos y confluencias 35; ERC 13; Ciudadanos 10; Junts per Catalunya 8; PNV 6; EH Bildu 5; Más País‑Equo 3; CUP 2; Navarra Suma 2; Coalición Canaria‑Nueva Canarias 2; BNG 1; PRC 1.
  • XV Legislatura (23J 2023) – refuerzo del PP, retroceso de Vox y nueva izquierda estatal (Sumar):
    PP 137; PSOE 121; Vox 33; Sumar 31; ERC 7; Junts per Catalunya 7; EH Bildu 6; PNV 5; UPN 1; BNG 1; Coalición Canaria 1.
Tendencias de fondo

A partir de esos datos pueden destacarse varias tendencias estructurales en la composición del Congreso:

  • Fin del bipartidismo clásico: desde 2015, ninguna legislatura ha tenido mayorías absolutas de un solo partido. El peso conjunto de PP y PSOE se ha ido moviendo, pero siempre acompañado de terceros actores estatales (Podemos/Unidas Podemos/Sumar, Ciudadanos, Vox) y de un bloque estable de fuerzas territoriales.
  • Reconfiguración del espacio a la derecha: el PP sufre su peor resultado en 2019‑abril y se recompone en 2019‑noviembre y 2023; Vox irrumpe en 2019, maximiza su presencia en la XIV Legislatura (52 escaños) y retrocede a 33 en la XV, pero sigue siendo pieza clave en la suma del bloque conservador.
  • Resistencia del PSOE en el centro‑izquierda: aunque solo alcanzó su techo de escaños con Pedro Sánchez en abril de 2019 (123 diputados, según Demócrata), mantiene entre 85 y 121 escaños en todo el periodo XI‑XV y es imprescindible en cualquier mayoría alternativa a PP+Vox.
  • Fragmentación y recomposición en la izquierda alternativa: Podemos y sus confluencias entran muy fuertes en 2015, pierden peso progresivamente y acaban integrados en Sumar en 2023, que arranca con 31 escaños pero muy por debajo del máximo que llegó a tener Unidas Podemos.
  • Estabilidad del bloque nacionalista y regionalista: ERC, Junts, PNV, EH Bildu y otras fuerzas territoriales (BNG, Coalición Canaria, UPN, formaciones navarras y cántabras) oscilan en números pequeños pero decisivos. Su capacidad de condicionar mayorías se ha incrementado en las legislaturas XIV y XV, donde ninguna combinación de los grandes partidos alcanza por sí sola los 176 escaños.

En conjunto, la evolución de las últimas legislaturas muestra un Congreso más plural y fragmentado, en el que el resultado de PP, PSOE y Vox no solo determina su fuerza relativa, sino también el margen de maniobra de los partidos territoriales y de las coaliciones de gobierno.

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¿Qué ventaja otorga el CIS al PSOE respecto al PP según su último barómetro?

Pregunta 1 de 3

¿A cuántos escaños podría llegar Vox según los sondeos privados mencionados?

Pregunta 2 de 3

¿Qué factor puede ser determinante para el reparto final de escaños según la noticia?

Pregunta 3 de 3