El cielo europeo del futuro se construye con tecnología española

Indra desarrolla dos nuevos proyectos del programa europeo SESAR para modernizar la gestión del tráfico aéreo y las operaciones aeroportuarias mediante plataformas de nueva generación, automatización e inteligencia artificial

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A medida que Europa busca integrar su industria aeroespacial y reforzar su autonomía tecnológica, España cuenta con proyectos empresariales llamados a desempeñar un papel relevante en la transformación y automatización del tráfico aéreo. En este ámbito, Indra ha reforzado su apuesta por la innovación con dos nuevos proyectos del programa europeo SESAR, orientados al desarrollo de plataformas de nueva generación para modernizar la gestión del espacio aéreo y las operaciones aeroportuarias.

La iniciativa se enmarca en los esfuerzos comunitarios por avanzar hacia el denominado Cielo Digital Europeo, un modelo que persigue mejorar la interoperabilidad entre los distintos sistemas nacionales de navegación aérea, incrementar la capacidad operativa y aprovechar las posibilidades que ofrecen tecnologías como la inteligencia artificial. El objetivo es avanzar hacia una gestión más integrada del tráfico aéreo, superando las actuales diferencias tecnológicas y operativas entre los Estados miembros.

La transformación también responde a una necesidad estratégica. Estudios del Parlamento Europeo vienen advirtiendo de que, pese a que la industria aeroespacial europea ocupa una posición destacada a escala mundial, todavía necesita garantizar su autonomía estratégica, asegurar el acceso a materias primas fundamentales y aprovechar las sinergias entre los ámbitos civil y militar.

En el ámbito de la aviación, los eurodiputados de la Comisión de Transportes han reconocido las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías y los conceptos avanzados de gestión del tráfico aéreo para reforzar la competitividad europea. En uno de sus informes, consultado por Demócrata, la Eurocámara señala que la inversión pública puede contribuir a materializar estas ventajas. También apunta a la posibilidad de adaptar los marcos regulatorios para facilitar que los beneficios de la inteligencia artificial se extiendan al conjunto del sector de manera segura.

Bandera de la Unión Europea frente al edificio del Parlamento Europeo en Bruselas LAURIE DIEFFEMBACQ
Bandera de la Unión Europea frente al edificio del Parlamento Europeo en Bruselas LAURIE DIEFFEMBACQ -

En este contexto, Indra busca trasladar los avances tecnológicos desde las fases de investigación hasta su aplicación efectiva en los sistemas de navegación aérea. La compañía cuenta con una trayectoria consolidada en el programa SESAR, en el que participa desde 2007, y ha completado 21 proyectos de innovación durante la última fase, correspondiente a Wave 1 de SESAR 3.

El director de Innovación y Colaboración iTEC de Air Traffic en Indra, Óscar López, explica a Demócrata que la estrategia de la compañía se basa precisamente en la innovación aplicada. De hecho, asegura que más del 90% de la inversión realizada en la anterior fase de desarrollo ya se ha incorporado a sus productos comerciales. "Toda la innovación que hemos hecho en el pasado la tenemos incorporada en nuestros sistemas actuales y disponible para nuestros clientes", señala.

Ahora, el foco se desplaza hacia las tecnologías que deberán configurar la siguiente generación de soluciones para la gestión del tráfico aéreo. Es ahí donde entran en juego Artemisa y NEURON, dos proyectos que abordan, desde perspectivas complementarias, la modernización de las plataformas de control en ruta y de las operaciones aeroportuarias.

La posición de partida de Indra es también uno de sus principales activos. La compañía suministra sistemas a más del 30% de las regiones de información de vuelo (FIR) del mundo, mientras que más del 90% de los pasajeros mundiales utiliza alguna de sus tecnologías en algún momento de sus desplazamientos aéreos. "Indra ya es un líder mundial y Europa tiene soberanía tecnológica en este mercado. Lo que tenemos que hacer es asegurarnos de que la mantenemos y la reforzamos de cara al futuro", sostiene López.

Artemisa y la automatización supervisada

Por un lado, el proyecto Artemisa desarrollará una nueva generación de plataformas para la gestión del tráfico aéreo, con el propósito de incrementar la interoperabilidad y facilitar la evolución de los sistemas actuales. Para ello, trabajará sobre una arquitectura abierta y orientada a servicios, que permitirá incorporar nuevas capacidades y mejorar el intercambio seguro de información entre diferentes sistemas.

Uno de sus principales ejes será avanzar hacia el nivel cuatro de automatización, mediante el que los sistemas podrán ejecutar determinadas decisiones de forma autónoma en situaciones operativas rutinarias, siempre bajo condiciones previamente definidas y con supervisión humana. López matiza, no obstante, que este avance no supone que las máquinas vayan a asumir el control de las operaciones. "La automatización, tal y como está planteada ahora mismo, es supervisada. El sistema no toma las decisiones por sí mismo. Es el controlador, el piloto o el controlador de torre quien toma la última decisión siempre", explica.

El planteamiento responde al concepto de colaboración entre personas y máquinas (human-machine teaming), en el que los sistemas tecnológicos proporcionan información, detectan posibles conflictos y plantean alternativas de optimización, mientras que el profesional mantiene la capacidad de decisión. La inteligencia artificial ya permite desarrollar algunas de estas funciones de apoyo, como las soluciones impulsadas por Indra en el proyecto Jarvis, que generan propuestas para mejorar la gestión de las operaciones.

Decenas de personas transitan por la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en Madrid (España).Carlos Luján - Europa Press
Decenas de personas transitan por la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en Madrid (España). Carlos Luján - Europa Press -

La seguridad constituye, en cualquier caso, una condición indispensable para incorporar estas capacidades. El responsable de Indra subraya que cualquier avance tecnológico debe garantizar la continuidad del servicio durante todas las fases de implantación, incluida la transición entre sistemas. "Los sistemas no se apagan y se espera una semana a que funcione el siguiente, sino que tiene que haber un funcionamiento continuo e ininterrumpido", resume.

Esta exigencia explica también la importancia de avanzar de forma progresiva en un sector en el que la seguridad operacional es prioritaria. La adopción de nuevas tecnologías debe garantizar que los niveles de protección se mantienen tanto en el sistema actual como en el futuro, sin comprometer la prestación del servicio durante el proceso de transformación.

NEURON lleva la inteligencia artificial a los aeropuertos

El segundo proyecto, NEURON, se centra en la transformación de la gestión de las operaciones aeroportuarias mediante nuevas herramientas digitales. Entre sus líneas de desarrollo figuran la optimización del rodaje de aeronaves, la vigilancia de los movimientos en superficie, la incorporación de inteligencia visual a las torres digitales y la planificación conjunta de las operaciones.

En este caso, la inteligencia artificial permitirá desarrollar operaciones más predecibles y eficientes, con potencial para reducir los consumos y las emisiones, además de reforzar la seguridad en el entorno aeroportuario.

La aplicación de estas tecnologías no parte únicamente de escenarios experimentales. Indra ya dispone de soluciones de torre digital que incorporan algoritmos de inteligencia artificial para identificar aeronaves y facilitar información adicional a los controladores. A través de pantallas que reproducen el entorno aeroportuario mediante cámaras, el sistema detecta los movimientos en superficie y presenta información contextual sobre los vuelos, como su identificación y características.

Se trata de herramientas de apoyo que permiten al profesional disponer de una visión más completa de lo que sucede en el aeropuerto. López destaca que estas aplicaciones, al ser complementarias y no sustituir la capacidad de decisión humana, ya se encuentran disponibles en el mercado.

El marco regulatorio, sin embargo, todavía debe evolucionar para acompañar la incorporación de estas tecnologías. El responsable de Indra reconoce que la estandarización de los sistemas basados en inteligencia artificial y los procedimientos para su certificación no están completamente definidos. En este proceso, la compañía colabora con la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) en el desarrollo de estándares y de los denominados medios de cumplimiento (means of compliance), que permitirán establecer cómo deben acreditarse los requisitos de seguridad de estas soluciones.

Un modelo europeo con alianzas internacionales

Más allá de los desarrollos tecnológicos concretos, los dos proyectos se inscriben en una estrategia comunitaria más amplia para reducir la fragmentación del espacio aéreo europeo. La coexistencia de distintos sistemas nacionales y procedimientos operativos constituye uno de los obstáculos para avanzar hacia una gestión más integrada.

En este sentido, Artemisa contribuirá a sentar las bases tecnológicas de los sistemas de próxima generación, aunque López apunta que el avance hacia un modelo común también depende de las alianzas entre proveedores y prestadores de servicios de navegación aérea. El proyecto está vinculado al sistema iTEC, que Indra suministra como socio tecnológico de una alianza integrada por siete de los principales proveedores europeos de servicios de navegación aérea, además de Canadá. Esta cooperación permite orientar los desarrollos hacia necesidades operativas compartidas y facilitar la evolución hacia soluciones interoperables.

La dimensión internacional resulta especialmente relevante para una compañía que ya cuenta con una presencia significativa en el mercado global. López defiende que Europa dispone de una posición tecnológica consolidada en la gestión del tráfico aéreo, a diferencia de otros sectores estratégicos en los que la dependencia exterior es mayor. El reto, por tanto, no consiste únicamente en alcanzar esa autonomía, sino en preservar y reforzar una capacidad industrial y tecnológica que ya existe.

El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, participa en la Conferencia de la UE sobre Acceso al Espacio. Biblioteca Solvay, Bruselas COMISIÓN EUROPEA
El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, participa en la Conferencia de la UE sobre Acceso al Espacio. Biblioteca Solvay, Bruselas COMISIÓN EUROPEA -

Para ello, el calendario comunitario contempla distintas etapas de modernización. La Unión ya aprobó el primer Proyecto Común (CP1), que estableció una serie de mejoras tecnológicas para el sistema de gestión del tráfico aéreo. Además, el Plan Maestro Europeo de Gestión del Tráfico Aéreo fija la visión a largo plazo del sector y sirve de referencia para los próximos desarrollos.

Indra trabaja también en la definición del siguiente paquete de medidas, el Proyecto Común 2 (CP2), que deberá concretar las tecnologías cuya implantación se exigirá en los próximos años. Entre ellas figuran el nuevo modelo de prestación de servicios al que se orienta Artemisa y las aplicaciones de inteligencia artificial vinculadas a NEURON. La hoja de ruta apunta a un horizonte situado entre 2035 y 2040, en el que deberán materializarse buena parte de estas transformaciones. Para López, el marco estratégico ya está definido y el siguiente paso pasa por garantizar que las iniciativas previstas y su financiación asociada se traduzcan en proyectos efectivos.

La colaboración internacional también forma parte de esa estrategia. Indra destaca el papel de sus socios canadienses, cuya visión compartida considera fundamental para orientar los desarrollos hacia las necesidades reales del sector. El objetivo es que la innovación no se quede en el laboratorio, sino que termine incorporándose a sistemas operativos capaces de responder a las exigencias de una industria que necesita aumentar su eficiencia sin comprometer la seguridad.

Con Artemisa y NEURON, la compañía busca precisamente consolidar su posición en la próxima generación de sistemas de gestión del tráfico aéreo, trasladando décadas de experiencia operativa a nuevas plataformas digitales y reforzando, al mismo tiempo, la capacidad tecnológica europea en un sector estratégico.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué fase de tramitación se encuentra la adaptación del marco regulatorio europeo para la incorporación de inteligencia artificial en la gestión del tráfico aéreo?

A 3 de noviembre de 2026, la adaptación del marco europeo para incorporar inteligencia artificial a la gestión del tráfico aéreo está en fase de desarrollo técnico y normativo sectorial. No se trata de un único reglamento pendiente de aprobación: ya existen las bases generales, pero siguen elaborándose los estándares y procedimientos que permitirán acreditar la seguridad de estas aplicaciones.

Qué está aprobado y qué falta

El Reglamento europeo de Inteligencia Artificial, Reglamento (UE) 2024/1689, entró en vigor el 1 de agosto de 2024. Constituye el marco horizontal, pero no sustituye la certificación, la aprobación operacional ni la supervisión aeronáutica. Su encaje en aviación debe coordinarse con el Reglamento (UE) 2018/1139, base de las competencias de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, EASA.

También está aprobado el marco revisado del Cielo Único Europeo, articulado mediante el Reglamento (UE) 2024/2803. Su función es mejorar la organización, integración y rendimiento del tráfico aéreo; no constituye una autorización específica para utilizar IA. La Comisión describe esta modernización como un esfuerzo de armonización, interoperabilidad y certificación, según su comunicación sobre Europa para la Aviación.

En qué punto está el trabajo de EASA

La fase más relevante para tu pregunta es la elaboración de las reglas y criterios técnicos de EASA. La agencia está pasando de documentos conceptuales y orientaciones a especificaciones para demostrar que una IA es fiable y segura. Los principales hitos identificados son:

  • AI Concept Paper, segunda edición: publicado en marzo de 2024, desarrolla criterios sobre explicabilidad, aprendizaje y colaboración entre personas y sistemas.
  • NPA 2025-07: publicada el 10 de noviembre de 2025, propone especificaciones sobre la fiabilidad de la IA en aviación. Una NPA es una propuesta de EASA sometida a participación y revisión, no una norma definitiva.
  • AI Concept Paper, tercera edición: propuesta publicada el 3 de junio de 2026 para consolidar ese marco técnico.
  • RMT.0742: tarea formal de elaboración normativa sobre fiabilidad de la IA, inicialmente centrada en aprendizaje automático supervisado y determinadas aplicaciones de asistencia y colaboración humana.

Estos trabajos aparecen descritos en la presentación de EASA ante OACI. La programación consultada sitúa nuevos hitos de RMT.0742 en el segundo trimestre de 2027 y una nueva hoja de ruta en el primer trimestre de 2028. Son previsiones de trabajo, no fechas de autorización general de la IA, conforme al documento de planificación de EASA.

Qué significa para el control aéreo

La consecuencia práctica es que todavía no está cerrado un régimen completo para todas las aplicaciones avanzadas de IA en gestión del tráfico aéreo. Deben concretarse cómo acreditar su seguridad, qué supervisión humana requieren y cómo integrarlas sin comprometer la continuidad del servicio.

La información publicada hoy por Demócrata confirma este punto: Indra reconoce que la estandarización y los procedimientos de certificación no están completamente definidos y que colabora con EASA en estándares y medios de cumplimiento, es decir, métodos para demostrar que se satisfacen los requisitos de seguridad.

En paralelo, SESAR desarrolla y valida soluciones tecnológicas. El primer Proyecto Común, CP1, está aprobado; el siguiente, CP2, continúa en definición. Validar una tecnología en SESAR no equivale a autorizar su utilización operacional: debe cumplir las exigencias aeronáuticas aplicables. En síntesis, la fase actual es de concreción regulatoria y certificadora, sobre una base jurídica ya existente.

¿Cuáles son las competencias y atribuciones del director de Innovación y Colaboración iTEC de Air Traffic en Indra según la estructura organizativa de la empresa?

El director de Innovación y Colaboración iTEC de Air Traffic en Indra tiene una función de dirección tecnológica, innovación y coordinación de alianzas dentro del negocio de gestión del tráfico aéreo. Las fuentes consultadas identifican al responsable como Óscar López Otero, aunque emplean denominaciones distintas para su puesto. Permiten describir su ámbito funcional, pero no acreditan un organigrama completo ni una delegación formal de poderes que detalle sus facultades de firma, presupuesto o contratación.

Encaje en la organización de Indra

El puesto se sitúa en Indra Air Traffic, la actividad especializada en sistemas de gestión del tráfico aéreo, conocida por las siglas ATM. El perfil corporativo de López Otero lo presenta como director de iTEC, Avinor e Innovación; su perfil profesional amplía el ámbito a iTEC, SkyNex, Noruega e innovación, incluido SESAR, el programa europeo de modernización de la gestión del tráfico aéreo.

Por su parte, Demócrata, el 3 de noviembre de 2026, utiliza exactamente la denominación «director de Innovación y Colaboración iTEC de Air Traffic en Indra». Estas referencias describen una responsabilidad directiva especializada; no permiten establecer una dependencia jerárquica nominal concreta.

Principales competencias y responsabilidades
  • Coordinar la colaboración con iTEC. Dirige la relación de Indra con la alianza y participa en su comité de dirección de la colaboración. Su cometido conecta la aportación tecnológica de la empresa con las necesidades compartidas de los proveedores de servicios de navegación aérea.
  • Orientar la innovación hacia productos utilizables. Su ámbito comprende la innovación ATM y la participación en SESAR. En la entrevista de Demócrata explica que más del 90 % de la inversión de la anterior fase de desarrollo ya se había incorporado a productos comerciales. La transferencia desde la investigación hacia sistemas disponibles para clientes constituye, por tanto, un eje de su función.
  • Impulsar la evolución tecnológica. Las referencias profesionales incluyen responsabilidad sobre iTEC SkyNex y otros programas de automatización. En sus declaraciones aborda arquitecturas abiertas, interoperabilidad, inteligencia artificial y automatización supervisada, así como su incorporación progresiva sin interrumpir el servicio ni comprometer la seguridad operacional.
  • Articular la cooperación sectorial. Su perfil profesional recoge participación en órganos de iTEC, EUROCAE y ASD ATM, además de interlocución con clientes, socios industriales, suministradores e instituciones europeas. La entrevista también describe la colaboración de Indra con EASA sobre estándares y acreditación de seguridad; esto no equivale a atribuirle personalmente potestades de certificación.
  • Contribuir al negocio y a la negociación. Su trayectoria publicada incluye desarrollo comercial de iTEC e iNM, coordinación de equipos y objetivos, y negociación directiva con clientes y socios. Son responsabilidades profesionales documentadas, pero no demuestran que todas permanezcan integradas, con idéntico alcance, en la denominación actual del puesto.
Límites de sus atribuciones

Es importante distinguir este cargo de la dirección de iTEC Alliance. Según el comunicado de Indra, Marcel Bakker fue designado director de la alianza por su consejo. Esa función coordina la organización conjunta de sus miembros; López Otero actúa desde Indra, su socio tecnológico.

En consecuencia, el alcance acreditado del puesto es empresarial y tecnológico: coordinar colaboración, innovación y evolución de soluciones. No consta en las fuentes consultadas una atribución formal para aprobar inversiones unilateralmente, comprometer jurídicamente a Indra, dirigir toda Air Traffic o decidir por los proveedores de navegación aérea. Tampoco deben confundirse sus responsabilidades de innovación con funciones públicas de regulación, certificación o control operativo del tráfico.

¿Qué requisitos legales deben cumplir los sistemas de automatización supervisada para ser implementados en los servicios de navegación aérea en Europa?

Los sistemas de automatización supervisada pueden implantarse en los servicios de navegación aérea europeos si se demuestra que su integración es segura, que la supervisión humana resulta efectiva y que cumplen los procedimientos de conformidad y control aplicables. No basta con que el fabricante declare seguro el software: deben evaluarse conjuntamente la tecnología, los procedimientos y el personal. La explicación siguiente se centra en el marco de la Unión Europea.

1. Marco jurídico y responsabilidad del proveedor

La base es el Reglamento (UE) 2018/1139, sobre seguridad aérea, y el Reglamento de Ejecución 2017/373, que establece requisitos para los proveedores de gestión del tránsito aéreo y servicios de navegación aérea —ATM/ANS— y su supervisión.

El proveedor del servicio debe mantener su sistema de gestión, controlar los riesgos y garantizar la competencia del personal. Comprar una herramienta certificada o contratar su mantenimiento no transfiere al fabricante la responsabilidad regulatoria por su integración y utilización operacional.

2. Evaluación de seguridad del cambio

La incorporación debe tratarse como una modificación del sistema funcional cuando afecte a la prestación del servicio. El alcance de las exigencias depende de la función y del riesgo: informar al controlador no equivale a recomendar separaciones o ejecutar actuaciones automáticamente.

La evaluación debe identificar peligros, justificar criterios de aceptación y demostrar que las medidas de mitigación son suficientes. Debe abarcar:

  • Software, equipos, datos, procedimientos y factores humanos.
  • Interfaces e interacción con sistemas que no se modifican.
  • Funcionamiento normal, degradado y de emergencia.
  • Continuidad del servicio y riesgos durante la transición.
3. Supervisión humana y formación

La presencia de un controlador no acredita por sí sola una supervisión adecuada. Deben definirse las tareas automatizadas, las decisiones reservadas al profesional, las acciones que requieren confirmación y las condiciones de intervención o desconexión.

La demostración de seguridad debe comprobar que el operador comprende el estado del sistema, detecta errores y dispone de tiempo suficiente para actuar. También debe valorar carga de trabajo, conciencia situacional, confianza excesiva en las recomendaciones y mantenimiento de competencias. La formación y los procedimientos deben adaptarse antes de la puesta en servicio.

4. Conformidad técnica y validación operacional

Hay que distinguir conformidad del equipo, aceptación del cambio y prestación del servicio en un entorno concreto. La documentación debe incluir requisitos funcionales y de seguridad, límites de uso, arquitectura, gestión de configuración y pruebas de cumplimiento.

La verificación comprueba que el sistema cumple sus especificaciones; la validación demuestra que sirve para la operación prevista. Deben ensayarse escenarios representativos, fallos, datos incorrectos, pérdida de comunicaciones, interoperabilidad y recuperación. En torres remotas cobran especial importancia la calidad de imagen, latencia, cobertura y conciencia situacional; en control de área, las predicciones, alertas y coordinación.

5. Ciberseguridad, cambios y vigilancia

Deben gestionarse las vulnerabilidades que puedan afectar a la seguridad operacional, controlar accesos y versiones y mantener procedimientos de contingencia. Después del despliegue continúan las obligaciones de monitorización, notificación de sucesos y corrección de condiciones inseguras.

Si existe aprendizaje automático, la justificación técnica debe abordar datos de entrenamiento y prueba, cobertura de escenarios, límites del modelo y modificaciones posteriores. Estas evidencias ayudan a demostrar seguridad; no constituyen, por sí solas, una autorización independiente.

6. Intervención de la autoridad y valor de las guías

El proveedor debe seguir los procedimientos de notificación, revisión y aprobación que correspondan ante la autoridad competente: no todos los cambios requieren idéntica intervención administrativa. Las reglas y orientaciones de EASA facilitan la demostración de cumplimiento.

Los conceptos de SESAR y EUROCONTROL no sustituyen las obligaciones vinculantes. Además, como recoge Demócrata sobre automatización supervisada, los estándares y medios de certificación específicos de IA siguen evolucionando: participar en un proyecto experimental no habilita automáticamente su explotación operacional.

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¿Cuál es el principal objetivo del proyecto Artemisa liderado por Indra?

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¿Qué capacidad tecnológica destaca Indra en la gestión aeroportuaria según el proyecto NEURON?

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¿Desde qué año participa Indra en el programa europeo SESAR?

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