Cinco niños tuvieron que ser trasladados este martes a Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), en Lugo, después de encontrar en un autobús unas pastillas que confundieron con caramelos y que algunos de ellos aseguraron haber llegado a probar. Un análisis preliminar de la Policía Nacional determinó posteriormente que los comprimidos eran éxtasis.
Los escolares fueron examinados en el hospital y recibieron el alta después de que los sanitarios comprobaran que no presentaban síntomas. La Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer cómo acabó la droga en el vehículo.
Encontraron una bolsa con pastillas en el autobús
El incidente comenzó cuando los menores encontraron una bolsa de plástico con varios comprimidos en el autobús que iba a trasladarlos de excursión. Algunos cogieron y manipularon las pastillas sin conocer su procedencia.
Una vez en el hospital, varios de los niños explicaron que habían llegado a probar los comprimidos, mientras que otros señalaron que únicamente los habían tocado.
Fue uno de los padres quien encontró el envase y alertó inmediatamente al resto de progenitores. Los menores fueron entonces trasladados al HULA para comprobar su estado.
La Policía confirma de forma preliminar que era éxtasis
Los servicios médicos avisaron a la Policía Nacional, cuyos agentes acudieron al hospital y se hicieron cargo de la bolsa encontrada en el vehículo.
Tras un primer análisis, la Policía confirmó de manera preliminar que los comprimidos contenían éxtasis. La Comisaría Provincial de Lugo ha abierto una investigación para determinar su procedencia y esclarecer quién pudo dejar la bolsa dentro del autobús.
Una de las hipótesis que se investiga es que el vehículo privado hubiera sido utilizado durante el fin de semana y que el envase permaneciera bajo los asientos tras la limpieza y revisión del autobús.
Por el momento, no se ha determinado quién dejó allí las pastillas ni las circunstancias en las que llegaron al vehículo.
Los cinco niños fueron dados de alta
Pese a la alarma inicial, ninguno de los cinco escolares presentó síntomas durante el tiempo que permanecieron bajo supervisión médica.
Los sanitarios decidieron finalmente darles el alta y los menores se encuentran en buen estado. La investigación policial continúa abierta para reconstruir lo sucedido y determinar el origen de las pastillas.