Alemania propone expulsiones aceleradas y una respuesta de Frontex en 24 horas ante crisis como Ceuta

El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, plantea crear un nuevo mecanismo europeo para responder a llegadas masivas a las fronteras exteriores de la UE. Berlín quiere procedimientos rápidos de retorno y que Frontex pueda desplegar una fuerza de reacción en un máximo de 24 horas cuando se declare una situación excepcional como la vivida en Ceuta. La propuesta todavía no es una norma europea y cualquier expulsión deberá mantener las garantías de asilo y una evaluación individual

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Parlamento de Alemania Christophe Gateau/dpa

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Alemania quiere que la Unión Europea disponga de un mecanismo específico para reaccionar mucho más deprisa cuando miles de personas atraviesen de forma irregular una frontera exterior en un periodo muy corto de tiempo. El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, ha puesto como principal ejemplo la crisis registrada en Ceuta a finales de julio y ha pedido este sábado que, cuando las autoridades determinen que existe una situación excepcional que no responde a una emergencia humanitaria, sea posible activar procedimientos acelerados de retorno. Al mismo tiempo, propone que la agencia europea Frontex pueda enviar equipos de respuesta al Estado afectado en un plazo máximo de 24 horas.

Dobrindt ha presentado la iniciativa en Múnich durante una reunión sobre migración en la que participan ministros europeos y el comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner. El encuentro busca reforzar los controles de las fronteras exteriores, reducir los tiempos de reacción y avanzar en mecanismos comunes para devolver a quienes no tengan derecho a permanecer en territorio comunitario. La iniciativa alemana se suma así a otras propuestas que la Comisión Europea y España han planteado durante septiembre tras la entrada masiva registrada en Ceuta.

Ceuta, el caso utilizado por Alemania como referencia

El Gobierno alemán ha convertido lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio en el ejemplo de la situación que pretende regular. Más de 72.000 personas entraron entonces desde Marruecos, según las cifras citadas por Reuters, aunque una gran parte regresó posteriormente y España calculaba a finales de septiembre que alrededor de 12.000 permanecían todavía en la ciudad autónoma, incluidos menores. Dobrindt sostiene que episodios similares se han producido repetidamente en las fronteras exteriores europeas y considera necesario acordar previamente qué criterios permiten declarar una "crisis migratoria" y qué medidas extraordinarias pueden adoptarse cuando eso ocurra.

Su propuesta distingue además entre una llegada masiva relacionada con una emergencia humanitaria y otra situación que, a juicio de las autoridades, responda a desinformación, instrumentalización u otros factores. Alemania plantea que en este segundo supuesto puedan acelerarse los procedimientos que determinen quién tiene derecho a quedarse y quién debe ser retornado. El planteamiento está todavía en fase política y no existe por ahora un texto legislativo alemán o europeo que establezca ese nuevo sistema con las condiciones anunciadas este sábado.

Frontex debería poder reaccionar en 24 horas

La segunda parte del plan afecta a Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Dobrindt propone que pueda desplegar una fuerza de respuesta rápida en el país afectado dentro de las primeras 24 horas de una crisis. Alemania quiere además reforzar su participación en las operaciones de retorno, una función en la que Frontex ya presta apoyo pero cuya responsabilidad corresponde actualmente, con carácter general, a las autoridades nacionales.

El cambio supondría avanzar hacia una gestión más europea de las crisis fronterizas. Frontex podría aportar personal, medios técnicos y apoyo operativo desde prácticamente el comienzo de una emergencia, en lugar de depender de procesos más prolongados de solicitud y coordinación. Este debate coincide con los planes de Bruselas para ampliar el mandato de la agencia y con la petición española de establecer una presencia permanente de Frontex en Ceuta y Melilla. España solicitó ya en agosto efectivos adicionales de la agencia para colaborar en el triaje de las personas que permanecían en Ceuta y posteriormente planteó una presencia estable en las ciudades autónomas.

Bruselas ya prepara un mecanismo de emergencia

La propuesta alemana no surge de forma aislada. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el 16 de septiembre que Bruselas quiere crear un marco de emergencia que permita flexibilizar temporalmente algunos procedimientos para acelerar las devoluciones durante situaciones excepcionales como la de Ceuta. La Comisión considera que las fronteras exteriores de cada Estado miembro son también fronteras del conjunto de la Unión y ha pedido una respuesta europea más coordinada frente a episodios de presión migratoria.

El nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, en aplicación desde el 12 de junio de 2026, ya contempla protocolos de crisis, procedimientos acelerados de asilo y retorno, asistencia operativa de agencias como Frontex y mecanismos extraordinarios de solidaridad cuando un Estado se ve sometido a una presión desproporcionada. Alemania considera que ese marco puede reforzarse todavía más para situaciones de llegadas repentinas y de gran escala.

España también pide procedimientos más rápidos

Madrid ha defendido durante las últimas semanas una posición similar en algunos aspectos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pidió a la Comisión Europea el 17 de septiembre nuevos cambios legislativos que permitan "agilizar" los procedimientos de retorno y protección internacional en crisis migratorias como la registrada en Ceuta. Antes, el Gobierno había solicitado a Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la UE apoyo para identificar a los recién llegados, tramitar los expedientes y ejecutar posteriormente determinados retornos.

El Ejecutivo español asegura que en las primeras horas de la crisis fue posible devolver a Marruecos a decenas de miles de personas gracias a la coordinación con las autoridades marroquíes. Pedro Sánchez afirmó ante el Congreso que unas 50.000 habían regresado en menos de 24 horas y aproximadamente 63.000 en las primeras 72 horas. Esas cifras corresponden a la estimación ofrecida por el Gobierno español sobre aquella operación y explican por qué Ceuta se ha convertido ahora en uno de los principales casos de estudio del debate europeo sobre cómo responder a entradas masivas.

Una expulsión acelerada no podría ser automática

La idea de acelerar los retornos tiene, sin embargo, límites jurídicos. La UE no permite las expulsiones colectivas automáticas y mantiene el derecho a solicitar protección internacional. Las decisiones de retorno deben basarse en un examen individual y están sujetas a garantías como el principio de no devolución, que impide enviar a una persona a un país donde pueda sufrir persecución, tortura u otros riesgos graves. También existen salvaguardias específicas para personas vulnerables y menores.

Por tanto, un mecanismo europeo más rápido podría reducir plazos administrativos o concentrar medios extraordinarios en la frontera, pero no significaría que todas las personas llegadas durante una crisis pudieran ser expulsadas inmediatamente por el mero hecho de haber entrado de forma irregular. Primero habría que identificar a cada persona y determinar si tiene derecho a solicitar o recibir protección, además de comprobar si el país de destino acepta su readmisión. La propia Comisión sostiene que la nueva normativa de retornos debe funcionar respetando los derechos fundamentales y el Derecho internacional.

Berlín quiere convertir las crisis fronterizas en una respuesta europea

La propuesta alemana abre ahora una nueva discusión sobre cuánto poder debe trasladarse desde los Estados miembros hacia las instituciones y agencias europeas. Dobrindt quiere que exista una definición común de emergencia, procedimientos extraordinarios preparados antes de que ocurra la crisis y una Frontex capaz de desplegarse prácticamente de inmediato. La Comisión, por su parte, ya trabaja en ampliar los instrumentos para las crisis migratorias y el comisario Magnus Brunner ha defendido que las personas sin derecho a permanecer en la UE deben abandonar el territorio comunitario.

El siguiente paso será comprobar cuánto respaldo obtiene la iniciativa entre los gobiernos europeos y cómo se integra con las reformas que Bruselas ya tiene en marcha. Por ahora, Alemania ha planteado un objetivo político, no una nueva regla ya vigente: acelerar las decisiones de retorno y conseguir que Frontex pueda estar sobre el terreno en 24 horas cuando una frontera europea afronte una crisis comparable a la de Ceuta.