Al menos cuatro personas, entre ellas un menor, han perdido la vida y varias más han resultado heridas tras una nueva serie de ataques rusos lanzados este sábado contra Kiev y su periferia, según ha confirmado el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que ha vuelto a reclamar mayor “presión” a sus aliados sobre Rusia.
Este nuevo bombardeo contra la capital ucraniana tiene lugar pocos días después de otro ataque que causó la muerte de 17 personas y dejó una treintena de heridos también en Kiev. En esta ocasión, Zelenski ha insistido en que se trata de otra prueba del desinterés de su homólogo ruso, Vladimir Putin, por poner fin al conflicto.
“Putin por sí solo no quiere y se aferra desesperadamente a sus misiles balísticos y drones para mantener la guerra en marcha. Hace falta más presión”, ha señalado Zelenski, subrayando que los últimos ataques han tenido como objetivo a la población y a infraestructuras civiles. “Los rusos no podían ignorar esto”, ha añadido.
El mandatario ucraniano ha explicado que sus socios deben seguir aplicando a Rusia “nuevas sanciones que impidan la producción de estos misiles balísticos” y, al mismo tiempo, proporcionar a Ucrania el armamento necesario para defender a sus ciudadanos, entre ellos misiles antibalísticos, interceptores para Patriot y aviones F-16.
“Todo esto funciona y ayuda a proteger vidas cuando lo tenemos aquí, en Ucrania, en lugar de estar acumulando polvo en almacenes a miles de kilómetros de los ataques rusos contra la vida”, ha reprochado Zelenski, reclamando que ese material llegue cuanto antes al frente ucraniano.
La ofensiva comenzó poco después de la medianoche, cuando la Fuerza Aérea ucraniana avisó de la aproximación de varias oleadas de drones en dirección a Kiev y su área metropolitana. Las primeras detonaciones se escucharon en la capital en torno a las 00.45 horas (hora local), según ha informado el diario ‘Kyiv Independent’.
Minutos más tarde se produjo otra cadena de explosiones. Ya entrada la madrugada, mientras los equipos de emergencia trabajaban para sofocar los incendios declarados en Pujivka, en el distrito de Brovari, se oyeron nuevas deflagraciones en Kiev y la Fuerza Aérea alertó de ataques con misiles balísticos.
Brovari, al este de Kiev, había sido escenario recientemente de otro ataque ruso de gran envergadura que dejó ocho fallecidos en una estación de tren. Este nuevo bombardeo se registra mientras la localidad continúa tratando de recuperarse de aquella ofensiva, considerada una de las más graves sufridas en la zona desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
Los ataques contra Kiev y otras ciudades ucranianas se han intensificado en los últimos meses, en un contexto marcado por las dificultades de Ucrania para sostener una defensa aérea suficiente frente a los misiles balísticos rusos.
Zelenski ha comunicado además este sábado nuevos ataques rusos sobre las regiones de Donetsk, Járkov, Sumi, Dnipró, Zaporiyia, Odesa, Jersón, Mikolaiv, Chernígov y Poltava.