La Comisión Europea ha reiterado este lunes su respaldo a las autoridades francesas en la gestión del orden público tras los disturbios registrados después de las protestas contra el Gobierno de Emmanuel Macron el pasado sábado, aunque ha subrayado que no se debe “no equiparar” a quienes se manifiestan de forma pacífica con los episodios violentos que derivaron en saqueos e incendios de edificios públicos.
“El derecho a manifestarse pacíficamente es un derecho fundamental en todos los países democráticos y debe estar protegido. No se debe equiparar a las personas que se manifiestan pacíficamente y aquellas que cometen actos de violencia”, ha expresado en una rueda de prensa el portavoz comunitario de Interior, Markus Lammert, al ser preguntado por los disturbios del fin de semana en Francia.
En la misma comparecencia, el portavoz ha recalcado que “los incendios deliberados, los saqueos y los ataques contra personas o edificios públicos son inaceptables”, por lo que ha querido insistir en que el Ejecutivo comunitario “apoya los esfuerzos de las autoridades francesas destinadas a proteger a los individuos, edificios e instituciones públicas, en el pleno respeto de los Derechos Fundamentales”.
En este marco, Lammert ha recordado que son las autoridades nacionales las que deben “gestionar las cuestiones ligadas al mantenimiento del orden público”, y ha señalado igualmente que “hay investigaciones actualmente en curso a nivel nacional”.
Las multitudinarias marchas celebradas este sábado en las principales ciudades francesas para denunciar la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial de las últimas semanas se saldaron, según los últimos datos difundidos por el Gobierno galo, con casi 2.400 detenidos y más de 500 agentes heridos.