La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha expuesto ante la Asamblea General de Naciones Unidas su propuesta para abrir una nueva fase en el país, sustentada en la reconstrucción nacional, una transición democrática, la regeneración institucional y la búsqueda de consensos entre las distintas fuerzas políticas. Al mismo tiempo, ha subrayado la urgencia de dejar atrás años de fractura y enfrentamiento para avanzar hacia una Venezuela apoyada en la justicia, la participación política y el bienestar colectivo.
Rodríguez se ha dirigido a la comunidad internacional como “una hija más de Venezuela” que ha viajado a Nueva York para trasladar las expectativas de un país que, según ha indicado, aspira a retomar su rumbo tras años marcados por la confrontación política y por modelos económicos “impuestos” que han lastrado su desarrollo.
En este marco, la dirigente ha identificado como una de las misiones centrales del país superar la polarización política y recomponer una identidad nacional compartida.
“Por demasiado tiempo estábamos en un país dividido, un país en el que el color de la bandera de un partido soportaba más peso que el nombre común que todos compartimos, que es el nombre venezolano”, ha declarado.
Una nueva era política
Rodríguez ha defendido que Venezuela debe abrirse a una etapa distinta, cimentada en la verdad, la justicia y la capacidad de su ciudadanía para gestionar sus discrepancias mediante el diálogo, una “nueva era política” caracterizada por la “capacidad de mirar hacia adelante juntos”.
Durante su intervención, ha anunciado el arranque de un proceso de transición democrática que, según ha detallado, busca asegurar el retorno del país a una institucionalidad más libre, próspera y en paz. Lo ha descrito como un mecanismo “institucional y verificable” y ha remarcado que la transformación no se circunscribirá solo al terreno político.
“Es un proceso de cambio político, económico y espiritual y un momento de reformas estructurales para asegurar el regreso de Venezuela, el regreso de nuestra nación y de nuestros pueblos”, ha matizado.
Ha insistido en que la reconstrucción debe evitar que el triunfo de un sector se base en la derrota o marginación de otro. Ha aludido en particular a las generaciones más jóvenes que empiezan a incorporarse a la vida pública, recalcando que todos los venezolanos están llamados a formar parte del porvenir del país.
Instituciones, justicia y seguridad jurídica
Rodríguez ha situado la recuperación institucional entre los ejes de esta nueva etapa y ha abogado por una clase política alineada con los intereses nacionales. Asimismo, ha planteado la necesidad de redefinir los fundamentos económicos que permitan el desarrollo del país y garanticen la justicia con independencia de la posición social o política de cada ciudadano.
En esa línea, ha vinculado la reconstrucción nacional con una reforma profunda del sistema de Justicia y con una mayor igualdad social. “Una nación no puede ser reanudada solo por reconstruir edificios cuando reconstruye confianza en sus instituciones”, ha añadido.
La mandataria ha anunciado además dos pilares para impulsar este cambio: una transición legal ordinaria y una transición judicial. El propósito, ha explicado, es evitar que las personas queden sometidas a decisiones arbitrarias y colocar el aparato judicial al servicio de la sociedad.
Elecciones y participación política
La celebración de elecciones ha sido otro de los puntos clave del discurso de la presidenta venezolana, que ha insistido en que el proceso político debe asegurar la participación de todas las corrientes del país y ha recalcado que la democracia no puede reducirse solo a acudir a las urnas.
“La democracia no es mediada por la existencia de las elecciones. La democracia es mediada por la calidad de la competencia”, ha sentenciado, antes de garantizar que “en Venezuela habrá elecciones”. Según ha explicado, las autoridades han puesto en marcha ya un diálogo político con sectores de la oposición que deberá desembocar en un escenario en el que los distintos actores puedan competir.
En este sentido, Rodríguez ha afirmado que será el pueblo venezolano quien determine el momento oportuno para esos comicios y ha precisado que las instituciones también deberán estar listas para asegurar un proceso inclusivo y transparente.
Un llamamiento a superar la confrontación
Para la líder venezolana, nada de lo anterior será viable si no se dejan atrás las dinámicas de confrontación política que, a su juicio, han marcado la etapa reciente del país. Por ello, ha instado a la ciudadanía a abandonar un rumbo en el que el extremismo y la intolerancia se impongan sobre la convivencia democrática.
Aunque ha reivindicado que “Venezuela desea vivir libremente, ejercer sus derechos como una nación soberana, sin ningún tipo de interferencia”, Rodríguez ha pedido también a la comunidad internacional que acompañe “con buena fe” al país en este proceso de transformación.
La reconstrucción, ha señalado, implica asimismo la responsabilidad histórica de conducir al país “desde la incertidumbre y el conflicto hacia una sociedad completa”, cohesionada. En ese contexto, ha situado la nueva democracia como punto de partida para la recuperación nacional.
“Esta democracia, reconocida por su propia gente y por el mundo, será una nueva era de bienestar desde la que Venezuela será renacida”, ha manifestado.
Venezuela, lista para reconstruirse
En la parte final de su intervención, Delcy Rodríguez ha lanzado un mensaje tanto a la comunidad internacional como a los venezolanos que se han visto obligados a emigrar, asegurando que el país está listo para tejer relaciones exteriores basadas en el respeto. Ha apelado de forma especial a la juventud para que vuelva a confiar en el futuro nacional.
“Es el momento de reconstruir el país al que muchos desean volver. Queremos que sea un país al que quieran volver, y no solo un país al que quieran romper”, ha afirmado.
Rodríguez ha admitido que la recuperación será compleja, especialmente tras las pérdidas humanas y materiales provocadas por los terremotos del pasado 24 de junio, pero ha colocado la reconstrucción de la identidad nacional entre las prioridades del proceso.
“Reconstruir nuestra alma nacional será nuestra prioridad”, ha zanjado, exhortando a los venezolanos a avanzar unidos y a optar por la esperanza en medio del dolor.