El Ejército de Estados Unidos ha ratificado este martes que sigue operando con dos portaaviones en las proximidades del golfo Pérsico, en pleno proceso de conversaciones con Irán para cerrar un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades y concrete un pacto nuclear.
“Dos portaaviones continúan operando en Oriente Próximo mientras las fuerzas de Estados Unidos permanecen desplegadas y en estado de alerta”, ha señalado el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) en un comunicado difundido en redes sociales, subrayando que el dispositivo militar sigue activo en la región.
En paralelo, este mismo martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha explicado que ha dado instrucciones para que el estrecho de Ormuz “permanezca abierto, sin un bloqueo naval”, aunque ha puntualizado que mantendrá la presencia de buques de guerra en la zona como instrumento de presión en el contexto de las conversaciones con Teherán.
“Todos los buques permanecerán en sus puestos por si fuera necesario volver a poner en pie el bloqueo, lo que en estos momentos parece altamente improbable”, ha recalcado en su mensaje el inquilino de la Casa Blanca, dejando la puerta abierta a un eventual endurecimiento si fracasan las negociaciones.
Washington y Teherán han iniciado ya los primeros pasos para aplicar el acuerdo preliminar que contempla el cese de las hostilidades y la reapertura del paso de Ormuz. Como parte de este entendimiento, ambas partes han consensuado la puesta en marcha de un comité de alto nivel que “supervisará políticamente la mediación” y al cual informarán “periódicamente” los negociadores principales sobre los avances.
Según lo pactado, este órgano “dirigirán grupos de trabajo centrados en temas nucleares, sanciones y un grupo de seguimiento y resolución de controversias para garantizar la implementación efectiva del Memorando de Entendimiento”. El texto establece igualmente que Estados Unidos deberá confirmar la retirada de sus fuerzas de las inmediaciones de Irán “dentro de los 30 días posteriores a la firma del acuerdo final”, condicionando así el repliegue militar al cierre formal del pacto.
