El presidente de Egipto, Abdelfatá al Sisi, ha asegurado este sábado que el país está dispuesto a hacer “todo lo necesario” para proteger a Arabia Saudí y ha adelantado la convocatoria de una sesión extraordinaria del Parlamento con el fin de obtener luz verde para adoptar medidas defensivas específicas en caso de una solicitud formal por parte de Riad.
“Vamos a hacer todo lo necesario para proteger a Arabia Saudí. Pido al Parlamento que celebre una reunión de emergencia para autorizar esta acción si nos la solicitan”, ha declarado Al Sisi durante un acto de graduación en la Academia Militar, ubicada en la Nueva Capital egipcia, a unos 45 kilómetros al este de El Cairo.
El mandatario ha insistido en que El Cairo no busca una escalada bélica. “No queremos combatir ni atacar a nadie. Solo vamos a defender a Arabia Saudí”, ha subrayado, remarcando que la salvaguarda de la seguridad y la soberanía saudíes constituye una prioridad estratégica para Egipto, según informa el diario estatal ‘Al Ahram’.
En una intervención previa, el jueves, Al Sisi ya había recalcado que Egipto y Arabia Saudí actúan como el núcleo de las naciones árabe e islámica y advirtió de que cualquier agresión contra uno de los dos repercutiría inevitablemente en el otro.
El presidente ha reiterado que la seguridad nacional de Egipto, Arabia Saudí y los Estados del golfo Pérsico está “interconectada”, por lo que ha mostrado su rechazo a cualquier amenaza contra la integridad de las fronteras saudíes.
En la misma línea, ha condenado los riesgos para la estabilidad en el mar Rojo, aludiendo a los ataques contra buques mercantes atribuidos a las milicias hutíes de Yemen, responsables también de lanzar misiles y drones contra objetivos en territorio saudí en represalia por el respaldo militar de Riad al Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Descarta cambios en la Constitución y fija el fin de su mandato
En otro orden de cosas, Al Sisi ha señalado que su mandato concluirá en 2030, dejando claro que no contempla una reforma constitucional para prolongarse en el poder. Ha instado, además, a los mandos militares a prepararse para asumir responsabilidades de liderazgo en el Estado.
“Dejar intacta la constitución es lo correcto. En 2030 terminará mi etapa de dirigente del país, si sigo vivo. Esta cuestión está totalmente cerrada y no se debatirá más”, ha manifestado ante la Academia Militar. “No voy a dejar el Estado egipcio hasta que esté repleto de gente capaz de asumir la responsabilidad”, ha añadido.
El presidente ha negado igualmente que esté preparando una sucesión familiar. “Nadie debería decir que estoy preparando a alguno de mis familiares”, ha recalcado, pidiendo la implicación de la ciudadanía para impedir que alguien con “malas intenciones”, un “traidor o criminal” llegue a la jefatura del Estado.
En este contexto, ha anunciado un plan de formación de 30 meses y 7.500 horas, financiado por las Fuerzas Armadas, para “preparar a los cuadros” militares con vistas a “dirigir el Estado” en ministerios, Parlamento, administraciones regionales y otras entidades públicas. Un comité seleccionará a los participantes entre personas con doctorado de entre 40 y 50 años.
Entre 200 y 1.000 candidatos recibirán instrucción para conocer en profundidad el funcionamiento del Estado, sus recursos y las vías para protegerlos. Quedarán excluidos quienes ya hayan trabajado al menos seis años en la administración pública, al considerar que cuentan con la experiencia necesaria.