Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han informado de que el brote de ébola declarado hace aproximadamente seis meses en el este del país ha sobrepasado el umbral de los 10.500 casos, en un contexto de expansión que mantiene encendida la alarma internacional, especialmente tras la detección de contagios vinculados en otros estados africanos.
En su último boletín, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) detalla que hasta ahora se han registrado 10.532 infecciones y 5.126 muertes, con 65 nuevos casos y 23 fallecidos en la última jornada, lo que sitúa la tasa de letalidad global en el 48,7%.
El informe precisa igualmente que en la actualidad hay 961 personas ingresadas o en aislamiento —casi una veintena menos que el día anterior—, mientras que 2.834 pacientes han superado la enfermedad y han sido dados de alta. Además, el porcentaje de contactos localizados y controlados se sitúa en el 84%.
El organismo sanitario detalla que son ocho las provincias afectadas por el brote —Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé, Tshopo, Ubangi Norte y Ubangi Sur—. Ituri continúa siendo el principal foco, al concentrar el 70,6% de los contagios totales, si bien este porcentaje ha descendido ligeramente en las últimas semanas debido al incremento de casos en otras áreas del país.
En paralelo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) hizo llegar el martes 50 toneladas de suministros a Sudán del Sur con el fin de reforzar las tareas de preparación frente al ébola, entre ellos equipos de protección individual y materiales destinados al control de infecciones.
UNICEF subraya que, como parte de su intervención, está intensificando la preparación mediante la mejora de los protocolos de prevención de infecciones en centros sanitarios y comunidades, así como a través de acciones de información y formación dirigidas tanto al personal de salud como a la población, con el objetivo de facilitar la detección temprana de los síntomas y fomentar prácticas de barrera que frenen la transmisión.
“La evidencia de brotes anteriores de ébola demuestra que la preparación es fundamental para mantener los brotes bajo control”, ha dicho la representante de UNICEF en Sudán del Sur, Noala Skinner, quien ha destacado que “la inversión nacional en servicios sociales, incluido el pago de salarios, resulta, en este momento, de suma importancia para reforzar la preparación y respaldar cualquier respuesta”.
El actual brote en RDC se ha convertido ya en el más letal que ha vivido el país, al superar al registrado entre 2018 y 2020. Las proyecciones apuntan a que podría incluso rebasar el brote de África occidental de 2014 a 2016, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En las últimas semanas se han verificado también infecciones en Kenia y Nigeria —este último declarado libre del virus tras evacuar a Suiza a la única paciente— relacionadas con el brote en RDC. Todo ello se produce después de que Uganda anunciara el 28 de julio que estaba libre del virus, tras contabilizar dos muertes y 20 casos.