El Parlamento de Groenlandia ha dado este martes “luz verde” a un nuevo acuerdo en materia de seguridad y defensa con Estados Unidos, anunciado el pasado septiembre por el presidente Donald Trump y firmado posteriormente por este junto a las autoridades de la isla y de Dinamarca, país del que depende este territorio autónomo.
El texto, suscrito por el inquilino de la Casa Blanca, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, ha recibido el respaldo de la Cámara con 16 votos favorables y siete abstenciones, sin ningún voto en contra.
Ahora el acuerdo queda pendiente de la ratificación del Parlamento danés en Copenhague, en una votación prevista para el 19 de noviembre. Una vez que Estados Unidos sea informado por vía diplomática del resultado de ambas votaciones, el pacto podrá entrar finalmente en vigor.
Tras el entendimiento con Dinamarca y Groenlandia, el propio Trump señaló que el acuerdo permitirá a Washington asumir de manera permanente el control de la seguridad y de otras necesidades estratégicas de la isla ártica, mientras que Frederiksen lo definió como un nuevo punto de inflexión en la relación entre las partes.
El documento mantiene de forma explícita la soberanía danesa sobre Groenlandia y reconoce el derecho de su población a la autodeterminación, al tiempo que prevé un refuerzo de la presencia militar estadounidense en el territorio ártico, después de meses de tensiones por las exigencias de Trump, que llegó a amenazar con hacerse con la isla por la fuerza apelando a motivos de seguridad nacional.