El Tribunal Supremo de Suiza ha confirmado este viernes la pena de 20 años de prisión impuesta a Alieu Kosiah, antiguo comandante del grupo rebelde Movimiento Unido de Liberación para la Democracia en Liberia (ULIMO), por crímenes de guerra perpetrados durante la guerra civil en Liberia entre 1989 y 1996.
Kosiah había sido sentenciado inicialmente en junio de 2021 a 20 años de cárcel por violación, asesinato y canibalismo. Tras esa decisión, el excomandante presentó un recurso ante una instancia inferior, que fue desestimado en 2023. Ahora, el Supremo ha rechazado también su apelación, de modo que el procedimiento judicial queda definitivamente cerrado.
Sin embargo, la Justicia suiza ha decidido exonerarle de los cargos por crímenes de lesa humanidad después de estudiar si los actos atribuidos al señor de la guerra entre 1993 y 1995 en Liberia podían encajar en esta figura penal, que no se incorporó al Código Penal suizo hasta el año 2011.
El alto tribunal entiende que castigarle por este delito supondría una aplicación retroactiva de la ley contraria al principio de legalidad, según recoge el diario “Sarganserlaender”. “Se trata de una decisión histórica, posible gracias a la valentía de las víctimas, que han escrito una página en la historia jurídica”, ha señalado Alain Werner, director de Civitas Maxima, la ONG que actúa en representación de las víctimas en este proceso.
Detenido en Suiza en 2014, Kosiah, de 51 años, ya había sido hallado culpable en 2021 de diversos delitos, entre ellos violación, asesinato y canibalismo.
El exjefe del ULIMO ha sido condenado por ordenar el asesinato de trece civiles y dos soldados desarmados, matar personalmente a cuatro civiles, violar a una mujer civil, ordenar tratos crueles contra siete civiles, ultrajar la dignidad de una persona fallecida, ordenar de forma reiterada tratos crueles y humillantes contra la población civil, infligir personalmente estos abusos en varias ocasiones, ordenar saqueos y emplear a menores como niños soldado.